Sin Agricultura, no hay alimentos.

LOS GRANDES NICHOS DE COLABORACIÓN TECNOLÓGICA QUE HOY ABREN NEGOCIOS ENTRE CHILE E INDIA

Minería, energía, agricultura y gestión hídrica concentran las oportunidades para las empresas chilenas en India, mientras las capacidades del país asiático ganan espacio en la digitalización de compañías locales.

Convertir las capacidades tecnológicas y productivas de Chile e India en negocios concretos es el objetivo que tienen las empresas de ambos países. Una relación que opera en dos direcciones: las compañías chilenas recurren al ecosistema tecnológico indio, mientras que soluciones nacionales pueden encontrar demanda en el mercado asiático.

El director ejecutivo de la Cámara Chileno-India de Comercio (Camindia), Javier Lara, sostiene que India tiene fortalezas en software, inteligencia artificial (IA), automatización, servicios TI y fintech, mientras Chile cuenta con conocimiento especializado en minería, energía, agricultura, alimentos y recursos naturales.

Para las empresas chilenas, dice, las capacidades indias pueden aportar soluciones de transformación digital, IA, automatización, ciberseguridad, analítica de datos y desarrollo de software, ayudándolas a mejorar productividad y así escalar. Al mismo tiempo, afirma que Chile puede llevar a India soluciones tecnológicas aplicadas a minería, agro, gestión hídrica, energías renovables, cleantech (tecnologías limpias) y logística, donde nuestro conocimiento sectorial puede ser una ventaja.

Tecnología india para empresas chilenas

A nivel local, el gerente general de la empresa india Tata Consultancy Services (TCS) Chile, Alfredo González Salas, explica que las empresas están demandando soluciones de IA, transformación de infraestructura en la nube y ciberseguridad, principalmente en servicios financieros, retail, telecomunicaciones y energía.

‘Las empresas ya superaron la etapa de los pilotos y hoy nos preguntan cómo escalar la IA en sus operaciones de forma sostenible, cuánto va a impactar en su eficiencia y en qué plazo verán retornos concretos’, afirma el ejecutivo, quien ve espacio para desarrollar aplicaciones de IA y analítica para la minería chilena y escalarlas a otros mercados latinoamericanos.

González también destaca que la multinacional india realiza acciones para promover el talento tecnológico, como el torneo internacional de programación CodeVita, que ha tenido chilenos en el podio por cuatro ediciones, y Codificadas, dirigido a mujeres de la región. La firma también proyecta un laboratorio de IA en Santiago: ‘En TCS apostamos a que Chile no sea solo receptor de tecnología india, sino un origen de innovación regional’, señala.

El ecosistema tecnológico indio ofrece oportunidades para las organizaciones locales. Un ejemplo viene desde la firma magallánica TechPartners: su gerente general, Robinson Lienlaf, viajó en 2020 a la feria Indiasoft en Nueva Delhi, con apoyo de ProChile y la Embajada de India. Los contactos con especialistas del país asiático le permitieron desarrollar sus primeros proyectos de IA y visión artificial para procesos industriales en la Región de Magallanes.

‘Esa combinación permite tomar tecnología de punta y aterrizarla a problemas industriales concretos, en lugar de desarrollarla desde cero’, explica. Sin embargo, la distancia, la diferencia horaria y las distintas formas de hacer negocios dificultan la continuidad. ‘La principal dificultad ha sido transformar contactos comerciales en negocios recurrentes’, reconoce.

Soluciones chilenas para el mercado indio

En la dirección contraria, la industrialización, urbanización y transición energética de India demandan tecnologías para elevar la productividad y optimizar recursos. El director comercial de ProChile en India, Jorge Loyola, identifica oportunidades para empresas chilenas en minería, energía, agricultura y gestión hídrica.

En minería, estados como Odisha, Jharkhand y Chhattisgarh concentran operaciones de hierro, carbón, bauxita y otros minerales. Loyola observa interés por automatización, monitoreo remoto, seguridad operacional, trazabilidad y gestión de activos, además de sensores, tratamiento de aguas y geociencias. La experiencia chilena en operaciones mineras de gran escala constituye, según afirma, una ventaja diferenciadora.

En energía, los polos renovables de Rajasthan, Gujarat, Tamil Nadu, Karnataka y Andhra Pradesh abren espacio para soluciones de integración de energías renovables, almacenamiento, eficiencia y gestión inteligente de redes. En agricultura, la presión hídrica y la variabilidad climática impulsan la demanda por agricultura de precisión, sensores, monitoreo de cultivos y gestión basada en datos.

El agua aparece como uno de los ámbitos con mayor potencial. Diversas regiones indias enfrentan estrés hídrico y presión sobre las aguas subterráneas. Loyola sostiene que la experiencia chilena en ‘monitoreo, reutilización, eficiencia hídrica, desalación y gestión integrada de recursos hídricos resulta altamente pertinente para estos desafíos’.

Las oportunidades están en etapas diferentes: algunas capacidades indias ya se prestan en Chile, mientras las soluciones nacionales aún deben abrirse paso en India. En ese escenario, Lara proyecta una evolución gradual. ‘Primero, prestación de servicios y alianzas empresariales; luego, pilotos y desarrollos conjuntos; y, cuando exista suficiente escala, inversión o instalación local’, anticipa.

Recuadro
1.476 MILLONES DE HABITANTES ES LA POBLACIÓN ESTIMADA DE INDIA EN 2026.

Fuente: DFMas CÁMARA CHILENO-INDIA DE COMERCIO