Sin Agricultura, no hay alimentos.

Maíz a la espera de mejores precios

La cosecha del grano partió con una producción local estable y con la proyección de que la Guerra en Irán sostenga los valores en los próximos meses.

Juan Fredes está a punto de partir. Los análisis que mandó a hacer de sus maíces en Pichidegua, Región de O’Higgins, indican que llegó el tiempo de cosecharlos. Si no hay contratiempos climáticos, debería comenzar la próxima semana.

‘Algunas personas que ya cosecharon me han dicho que han visto rendimientos menores a los que esperaban’, sostiene Fredes, que alega que las temperaturas altas del verano le pasaron la cuenta al maíz y lo han obligado a regar más de lo usual.

Más al sur, las lluvias de marzo han vuelto más lento el ingreso a los potreros.

‘Se necesitan unos 10 a 15 días de buen clima para que puedan trabajar las máquinas cosechadoras sin problemas’, admite Álvaro Quezada, gerente de Fertilizantes y Semillas de Coagra.

En todo caso, quedan unos días para que los grandes poderes compradores de la Región de O’Higgins —donde hay una importante demanda del grano para la producción de carnes blancas— inicien su recepción de la oferta local de maíz.

Todo indica que esa ventana de demanda se abriría a mediados de este mes.

Mientras tanto, hay noticias importantes desde el extranjero. La guerra en Irán gatilló no solo un salto en el precio de los combustibles, sino que también en los fertilizantes, lo que le cambió la cara al negocio del maíz. El grano es usado como insumo para la producción de etanol, especialmente en Estados Unidos y Brasil, por lo que está conectado directamente con el destino del conflicto bélico.

Por otra parte, EE.UU. está en la siembra de su maíz y el alza en el costo de los fertilizantes frena el interés por ese cultivo.

Eso explica que durante el último mes, el costo alternativo de internación del maíz argentino —un importante origen para Chile— haya subido $10, para llegar a $234 por kilo puesto en Melipilla.

Una noticia positiva para un rubro que suma cerca de 50 mil hectáreas al año y que ha tenido un importante crecimiento en los últimos años en la zona sur.

Panorama internacional

‘Vemos un precio con una base sólida debido a lo que está pasando en Irán y a la demanda por biocombustibles en varios países. Quizás no sean grandes alzas, pero sí hay un mejor precio para los productores de maíz’, sostiene Dante Romano, analista de la consultora argentina FYO.

Romano añade que el alza del maíz llegó en el momento preciso para Sudamérica, pues se espera una alta producción del grano para 2026 en la región. Por ejemplo, en el caso de Argentina se proyecta una cosecha récord de hasta 57 millones de toneladas, cuando una normal ronda las 52 millones de toneladas.

En el caso de Brasil, tras la cosecha de la soya se siembra en los mismos terrenos maíz, conocida como la ‘safrinha’, que ha puesto a ese país como uno de los grandes oferentes de ese grano en el mundo.

Lo interesante en el caso brasileño es que una parte importante del maíz se usa para la elaboración de etanol, que se mezcla con los derivados del petróleo para el consumo de automóviles. El año pasado, las autoridades de ese país aprobaron el aumento de 27% a 30% del uso de etanol en la mezcla de combustibles. Eso significa una demanda extra de 1.300 millones de litros anuales de ese insumo de origen agrícola.

Ese maíz brasileño que terminará en las destilerías implica que habrá una menor oferta de esa materia prima en el mundo.

En el hemisferio norte, los agricultores de Estados Unidos están partiendo la temporada y el estallido de la guerra no pudo llegar en peor momento. La siembra ha caminado de la mano de un aumento de casi 50% en la urea, el principal fertilizante que se usa en ese cultivo.

El maíz es uno de los cultivos que más demanda fertilizantes. De hecho, se estima que se usan cerca de 400 kilos de urea por hectárea. En total, los fertilizantes representan cerca del 20% de los costos totales de producción del cultivo.

Por eso el impacto en el hemisferio norte puede ser importante. De hecho, en el mercado se estima que la superficie de maíz en Estados Unidos debería ser 2 millones de hectáreas menos que la de 2025.

Lorenzoni sostiene que junto al potencial mayor uso del maíz para biocombustible, dados los altos precios del petróleo, también se ve una alta demanda por la industria productora de carne, desde vacunos a cerdos y pollos.

‘Aunque el valor del maíz todavía no se ha movido de forma relevante en los mercados internacionales, debería tener un horizonte de precios firmes si no pasa nada raro’, sostiene Jorge Lorenzoni, gerente general de Copeval.

A la hora de hablar del impacto a nivel local, hay que tener en cuenta que Chile es un importador neto de maíz, por lo que el valor del dólar también influye en el precio que se paga por el maíz a nivel local.

Diversidad regional

Con la cosecha del maíz recién partiendo, ya hay señales de lo que se puede esperar en cuanto a la oferta chilena.

Sergio Mangelsdorff, corredor de maíz, sostiene que hasta ahora la producción no ha tenido problemas serios, con una buena dotación de riego en el verano, aunque las precipitaciones de marzo han demorada el ingreso a algunos campos, la trilla debería ponerse al día en abril.

‘Este es un cultivo que ha ido disminuyendo en cuanto a superficie en la Región de O’Higgins, pero los buenos productores que quedan obtienen resultados positivos. En un horizonte de 10 años puede ser superior a lo que se obtiene en la producción de fruta. No hay que olvidar lo que ha pasado con las cerezas en las últimas dos temporadas’, sostiene Sergio Mangelsdorff.

Álvaro Quezada agrega que al proyectar la temporada del maíz hay que tener en cuenta que hoy es mucho más diversa de lo que era hasta hace un par de décadas en Chile. El cultivo se extendió con fuerza desde La Araucanía a Los Lagos de la mano de la industria de la leche. Debido a su mayor diversidad geográfica, las realidades productivas son muy distintas.

‘El precio de la leche ha estado bueno en los últimos años y hay una oferta de nuevas variedades de maíz que se adaptan a la realidad de la agricultura sureña’, sostiene el ejecutivo de Coagra.

En todo caso, hasta el momento todas las señales apuntan a una oferta chilena de maíz similar a la de los últimos años. La estabilidad se debe a que los precios no han tenido grandes variaciones en las pasadas temporadas.

Con la cosecha 2026 en pleno proceso, los agricultores se enfrentan a una de las grandes decisiones que deben tomar cada temporada: vender de inmediato o secar y guardar en silos a la espera de lograr mejores precios en los próximos meses.

Por ejemplo, recién están apareciendo poderes compradores en Ñuble y Maule con valores en torno a los $230 a $235 el kilo.

Para el caso de la Región Metropolitana se habla de valores cercanos a los $250 el kilo.

Eso sí, hay que considerar que los transportistas de granos han comunicado a los agricultores un alza importante de los fletes de camiones. Si hasta febrero se proyectaba un costo de transporte de $12 por kilo de maíz desde la Región de O’Higgins a la Metropolitana, hoy se habla de $18 el kilo.

Jorge Lorenzoni advierte que si bien los precios del maíz deberían ser sólidos para los próximos meses, cada agricultor debe tomar una decisión muy meditada sobre si le conviene dilatar la venta por unos meses a la espera de eventuales mejores precios.

‘Deben considerar que la guarda en silos implica un pago por parte del productor. A eso hay que añadir el costo financiero asociado a la demora en los retornos. Por eso, la diferencia con los precios actuales tiene que ser importante para compensar la guarda del maíz y tener un margen interesante’, sentencia el gerente general de Copeval.

57 millones de toneladas de maíz produciría Argentina en 2026.

‘Vemos un precio con una base sólida debido a lo que está pasando en Irán y a la demanda por biocombustibles’.

Dante Romano

Analista FYO

La diferencia con los precios actuales tiene que ser importante para compensar la guarda del maíz y tener un margen interesante’.

Jorge Lorenzoni

‘El precio de la leche ha estado bueno en los últimos años y hay una oferta de nuevas variedades de maíz que se adaptan a la realidad de la agricultura sureña’.

Álvaro Quezada

Gerente de Fertilizantes y Semillas de Coagra

$ 235 por kilo ofrecen algunos poderes compradores en Maule y Ñuble.

$18 por kg vale el flete desde la Reg. de O’Higgins a la Metropolitana. Gerente general de Copeval

Fuente: El Mercurio - Revista del Campo