Sin Agricultura, no hay alimentos.
Hoy los productos se comercializan por diferentes canales, desde e-commerce hasta supermercados.
Si bien aún es un mercado muy pequeño dentro de la producción nacional, la ganadería regenerativa no ha parado de avanzar en el mercado nacional, tanto en productores como consumidores.
Es la tendencia que va más allá del producto final —la carne—, porque es la forma de gestionar los campos basada en aprovechar la relación natural entre los suelos, las praderas y los herbívoros para recuperar procesos ecológicos mientras se producen alimentos de alta calidad, precisan representantes de este modelo de negocio ganadero. ‘No se trata solo de producir carne, sino de hacerlo fortaleciendo la salud del suelo, mejorando el ciclo del agua, favoreciendo la biodiversidad y aumentando la resiliencia de los ecosistemas’, dice Matías Undurraga, impulsor de El Reinal, empresa familiar ubicada en la comuna de Fresia y que desde 2018 se dedica exclusivamente a producir carne de ganadería regenerativa. ‘Aunque mis padres tienen el campo desde 1986, nunca fue nuestro negocio principal. Todo cambió cuando con mi señora Ángeles decidimos qué carne queríamos darles a nuestros hijos. Esa búsqueda nos llevó a la ganadería regenerativa. Empezamos produciendo carne para nuestra familia y, con el tiempo, entendimos que muchas otras personas buscaban lo mismo’, cuenta.
En las regiones de La Araucanía, Los Lagos y Los Ríos es donde están la mayoría de los productores, donde además de El Reinal se encuentran Manada Alimentos y Cerro Azul, todos ellos pioneros. También hay otros más al sur, por ejemplo, Fundo Panguilemu en Coyhaique.
Desde hace dos años un gremio los agrupa, lo que refleja el potencial que presenta este sector como un nuevo actor en la economía chilena. Es la Asociación Chilena de Ganadería Regenerativa, Achiganar, una corporación sin fines de lucro fundada en 2024, con la misión de contribuir a la transición del sector ganadero hacia un modelo regenerativo y sostenible. Antonio Kusanovic, presidente, dice que la actividad ha ido en aumento, pero que no es algo exponencial, pero está creciendo en varias direcciones. Es un proceso largo, que no solo requiere de más consumidores, sino también de más productores y canales de venta, advierte. En todo caso dice que hay señales que apuntan a ello: junto con productores independientes (es un modelo que puede ser desarrollado por pequeños o grandes productores), existe interés de los retailers por sumar a su portafolio de marcas propias este producto. ‘La gente se está dando cuenta de que existe un producto diferenciador que puede mejorar la salud de las personas y del planeta’, añade el también ganadero y propietario del Fundo El Renuevo.
Mercado y competencia
Hoy los productos de ganadería regenerativa se comercializan por diferentes canales, desde e-commerce propios hasta tiendas gourmet, carnicerías y grandes cadenas de supermercados.
Sobre los precios, Matías Undurraga, tesorero además de Achiganar, afirma que cuando el valor es percibido como ‘auténtico’, existe disposición a pagar por esa diferencia.
La carne de por sí es una proteína más cara que otras como el pollo o el cerdo, por lo mismo, los productores indican que en este ámbito compiten dentro del segmento premium de la ganadería tradicional.
Sobre el mercado externo, Undurraga cree que las exportaciones siguen siendo una oportunidad importante, pero el mercado chileno todavía tiene un enorme potencial de crecimiento. ‘En nuestro caso, el punto de partida fue el año 2018, cuando comenzamos a exportar porque en Chile prácticamente no existía un mercado para este tipo de productos. Esa experiencia nos dio visibilidad y, en 2019, decidimos lanzar nuestra propia marca. En pandemia el crecimiento fue muy importante’, recuerda y agrega que hoy venden todos los cortes y subproductos bajo su propia marca.
Pie de paginaMarisa Cominetti-
Fuente: El Mercurio