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Fuertes lluvias ponen en riesgo cultivos en la agricultura: Gobierno inicia catastro de daños

Las autoridades comenzaron a recopilar información sobre las afectaciones provocadas por las precipitaciones y el viento. El mayor riesgo se concentra en los terrenos donde el agua permanece acumulada y no logra evacuar rápidamente.

El intenso sistema frontal que afecta esta semana a varias regiones del país mantiene en alerta al sector agrícola, debido a la inundación de terrenos cultivados y los daños ocasionados por las fuertes precipitaciones y ráfagas de viento.
La principal preocupación está centrada en los sectores donde el agua permanece acumulada durante un periodo prolongado, situación que podría provocar el deterioro de las siembras y afectar la producción durante los próximos meses.
El subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, explicó que los cultivos tradicionales podrían sufrir daños si los terrenos no logran evacuar rápidamente el exceso de agua.
“El principal daño para los cultivos tradicionales es que el agua que se mantiene en los sectores sembrados se mantenga por mucho tiempo y no evacúe en forma rápida. Si esto no sucede, lo más probable es que se pueda deteriorar parte de la siembra de trigo, avena”, señaló.
De acuerdo con información del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), en Chillán, Región de Ñuble, se han registrado cerca de 310 milímetros de precipitaciones durante lo que va del año.
El presidente de la Sociedad Chilena de Agricultura, Antonio Walker, advirtió que los terrenos inicialmente lograron absorber parte de las lluvias debido a la sequedad que presentaban. Sin embargo, la saturación del suelo aumenta el riesgo de escurrimientos y desbordes.
“En un principio los suelos estaban muy secos, ese suelo absorbió esta cantidad de agua, pero una vez que se satura el suelo, el agua empieza a escurrir con mucha mayor velocidad y podemos tener desbordes de canales, de esteros”, sostuvo.
La evolución del sistema frontal durante el fin de semana será determinante para establecer el nivel de afectación de los cultivos y de la infraestructura agrícola, considerando que se espera la continuidad de las precipitaciones y los fuertes vientos.
Desde el Gobierno informaron que ya comenzó el levantamiento de antecedentes para dimensionar los eventuales daños y definir las medidas de apoyo para campesinos y productores.
“Se está levantando información preliminar, en coordinación con los servicios del agro, como INDAP, y con los municipios, con el objeto de dimensionar eventuales impactos en el sector. Si bien aún no existe un catastro definitivo, el proceso de recopilación de antecedentes ya está en marcha”, indicó el subsecretario general de Gobierno, Francisco Lagos.
El diputado republicano Stephan Schubert destacó el despliegue preventivo realizado por las autoridades y planteó la necesidad de reaccionar rápidamente ante las consecuencias del fenómeno climático.
“Hay que reaccionar con rapidez, como vemos que las autoridades han hecho un trabajo preventivo muy relevante para impedir que la situación fuera aún peor”, afirmó.
Por su parte, el parlamentario Francisco Crisóstomo señaló que en la Región de Ñuble se han reportado daños principalmente en infraestructura rural.
“Las evaluaciones muestran que en la región de Ñuble las principales afectaciones se concentran en daños por el viento a invernaderos, galpones, techumbres, gallineros y cobertizos. También se han registrado inundaciones, daños menores en cultivos. Con esta información evaluaremos la solicitud de emergencia agrícola para asegurar respuesta oportuna”, manifestó.
Aunque todavía no existe un balance definitivo, se estima que los principales efectos sobre la producción agrícola podrían comenzar a evidenciarse entre finales de agosto y septiembre.

Fuente: Atentos.cl