Sin Agricultura, no hay alimentos.

Vinos de Chile confía en que negociaciones del gobierno con EE.UU. permitan excluir a ese producto de aranceles

Para el gerente general del gremio, Claudio Cilveti, el trabajo del Ejecutivo en la negociación ‘ha sido de primer nivel’. Esperan poder devolver a los vinos a un arancel de 0% para recuperar las ventas perdidas en Estados Unidos.

Hace poco menos de dos semanas que Estados Unidos anunció que interpuso aranceles de 12,5% a Chile y otras 39 economías, como un castigo por importar bienes producidos con ‘trabajo forzoso’.
Las autoridades chilenas y gremios de los productos más relevantes para la economía de este país, participaron de negociaciones para poder revertir la medida, pero no lo lograron.
Aunque subproductos del cobre y del litio, como también paltas y naranjas frescas (entre otros) quedaron exentos de los aranceles, hubo bienes importantes para Chile que quedaron gravados: salmones en distintos formatos, uvas frescas, arándanos frescos, carnes de ave, sal, cerezas frescas, vinos embotellados, etc.
Para la industria del vino desde el Liberation Day (2 de abril del 2025) cuando comenzó esta nuevo política arancelaria del presidente Donald Trump, el efecto ha sido potente y negativo. Así lo asegura el gerente general de gremio Vinos de Chile, Claudio Cilveti. Explica que entre enero y junio de este año experimentaron una caída de 33% de las ventas en Estados Unidos en valor y de un 23% en volumen.
Si bien la industria se encuentra en una crisis a raíz de una disminución del consumo a nivel mundial, esta situación no se repite en el resto de los mercados de exportación del vino chileno, donde se ha visto una baja mucho menor, de apenas un 8% tanto el volumen como en valor. ‘Eso da cuenta en forma instantánea que Estados Unidos está con un problema estructural bastante mayor, que se lo atribuimos 100% a la imposición de los aranceles del 10%’, dice el ejecutivo.
Esto a su vez ha significado una disminución de la participación que tiene Chile en las importaciones de vino en Estados Unidos. En 2024, un año libre de aranceles a raíz del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países, Chile tenía un 6,1% de cuota. Hoy eso se ha reducido a un 5,4%, según detalla Cilveti.
‘Prácticamente Chile era uno de los países con mejor condición arancelaria (con el TLC). Después cuando parte el Liberation Day en abril del año pasado, se nos iguala a nosotros con el 10% y con Europa y muchos otros países’, recalca.
Cabe mencionar que gran parte del vino que se consume en Estados Unidos es de producción local, abarcando un 85%, de acuerdo a Vinos de Chile. Sólo un 15% es importado. Ese porcentaje se divide entre Italia (que concentra cerca de un tercio), Francia, Nueva Zelanda y España. Hoy Chile es el sexto mercado más relevante.
Para Chile, Estados Unidos hoy es el quinto país más relevante en la exportación de vinos, pero Cilveti recuerda que en los años 2000 disputa incluso el primer lugar. ‘Es impresionante cómo hemos perdido espacios en el mercado americano. Este tema de los aranceles ha sido para nosotros muy duro porque nos quita competitividad. Chile, bueno o malo, siempre ha sido conocido como un proveedor de vinos de calidad, pero de buena relación precio-calidad. Entonces, cuando tú tienes vinos competitivos y te suben los precios, los volúmenes se te caen fuerte’, dice. Los precios han subido cerca de un 10%.
A raíz de los aranceles ‘Estados Unidos tiene claramente el peor performance de este año’.
Ahora, varios de los mercados con los que compite Chile en el país norteamericano, quedaron con mejores condiciones arancelarias, como Argentina y países de Europa como Italia. Otros como Australia y Nueva Zelanda tienen las mismas condiciones que Chile.
Las negociaciones
Cilveti apunta a que si bien sólo el 40% de los productos que exporta Chile a Estados Unidos fueron incluidos en el alza arancelaria, ‘son productos que, coincidentemente, tienen el mayor valor agregado. Imagínate que el vino es, por naturaleza, el que lleva la imagen país a los mercados del mundo. En Estados Unidos tenemos más de 120 millones de botellas que llegan a algún consumidor americano anualmente’, resaltó.
‘Nosotros, el salmón, la fruta y la madera, fuimos a Washington e hicimos los alegatos y descargos. Pero consideramos que esos descargos no fueron considerados en la decisión global’, dice.
Cilveti valora el trabajo realizado por el canciller Francisco Pérez Mackenna y la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez. La reunión sostenida el 7 de julio ‘generó la posibilidad de abrir una negociación entre Chile y Estados Unidos en forma específica para los productos prioritarios. Y es ahí donde nosotros vemos una gran oportunidad de poder considerar al vino como un producto que se incluya en el anexo A, que son los productos que no van a ser grabados con aranceles’, dice.
El ejecutivo de Vinos de Chile relata que ‘el gobierno chileno está recolectando toda la información técnica y los argumentos de por qué el vino, el salmón, la fruta, etcétera, deben ser excluidos de esta cláusula para que sean cero aranceles. Esta es una gran oportunidad, y creo que la cancillería tiene un tremendo equipo negociador’.
Para Cilveti, el trabajo del gobierno en la negociación ‘ha sido de primer nivel’. Si bien no se logró excluir en primera instancia a Chile, el gremialista apuntó a que ‘más que fallar (en la negociación), lo que está ocurriendo es que nos metieron en una bolsa de países, 39 economías, y ahora nos dieron la oportunidad, que no se la han dado a ninguno otro, de poder demostrar que los productos prioritarios considerados podrían ser excluidos, o quizá en el peor de los casos, bajarlo a un 10%’.
Pero de no poder alcanzar un acuerdo, Cilveti apunta a que no hay mucho espacio para Chile para poder compensar la caída de las ventas en Estados Unidos con otros mercados. ‘Como es una industria madura, ya estamos diversificados. Se está negociando con la India, Filipinas, y Bangladesh, pero la verdad es que no nos va a cambiar la vida’. Eso sí, se ha podido aumentar las ventas en Canadá a raíz de sus conflictos con Estados Unidos, donde muchos productos de dicha procedencia fueron retirados de las góndolas.
Respecto a los efectos en la empleabilidad de las viñas chilenas, el ejecutivo asegura que ‘no son muy positivos porque al final en un sector desafiado, financieramente apretado, este tipo de empujoncitos pueden ser para algunos casos muy complicados’. Eso sí, descarta que signifique quiebras en la industria.
Pie de paginaPAULINA ORTEGA-

Fuente: La Tercera - Pulso