Sin Agricultura, no hay alimentos.

Naveillan rechaza visa especial para temporeros bolivianos y pide priorizar a trabajadores chilenos

El Gobierno anunció una flexibilización migratoria para facilitar la contratación de trabajadores agrícolas de temporada, especialmente bolivianos, a través de cambios al Decreto Nº177.

Entre ellos, se contempla ampliar de seis a diez meses el período de permanencia anual y permitir la postulación con cédula de identidad, medida que surge a partir de una propuesta impulsada por la Sociedad Nacional de Agricultura, SNA.

Hoy existe un instrumento que permite el ingreso de trabajadores temporeros, la Visa Mercosur, que ha funcionado muy bien para cubrir la necesidad de los productores frutícolas y no ha generado problemas migratorios pues estos trabajadores (especialmente bolivianos) vienen a cumplir con las faenas y retornan a su país cuando termina la faena.

El problema migratorio radica en quienes ingresan de manera ilegal a Chile, y eso es algo que las autoridades respectivas deben fiscalizar y controlar.

Desgraciadamente las autoridades están obstaculizando el uso de la Visa Mercosur mediante demoras en su otorgamiento, demostrando una confusión y un error de juicio en diferenciar migración legal e ilegal.

Para la diputada Gloria Naveillan y el Partido Nacional Libertario, esta decisión apunta en la dirección equivocada.

A su juicio, debe seguir ocupándose la Visa Mercosur para permitir el ingreso de trabajadores de manera legal y por un tiempo acotado a Chile pues eso genera estabilidad en labores agrícolas necesarias en períodos de tiempo específicos.

Pero pretender cambiar el decreto 177 para reemplazar en la práctica la Visa Mercosur y además cambiando condiciones de plazos de estadía es francamente una pésima idea.

La mezcla de malas condiciones económicas que enfrenta el país y que todos coincidimos en pensar van a demorar en mejorar, y las cifras de desempleo brutales que todos debiéramos estar abocados en mejorar, la prioridad debiera estar en fomentar el empleo de trabajadores chilenos. antes de abrir más facilidades para el ingreso de mano de obra extranjera, y por lo tanto el Gobierno debiera concentrarse en generar condiciones para que esos puestos sean ocupados principalmente por chilenos, especialmente en regiones donde el trabajo agrícola de temporada sigue siendo una fuente importante de ingreso.

La parlamentaria sostuvo que efectivamente una gran cantidad de población migró de comunas rurales a urbanas, que el mayor acceso a estudios superiores también influyó en esta migración y se sumó el hecho de que obviamente los jóvenes quieren optar a trabajos dentro de sus profesiones o al menos que requieran mayor calificación.

Pero esto se enfrenta a lo que la diputada llama la ‘REALIDAD REAL’, y con las condiciones actuales del país simplemente no hay trabajo y en una ciudad grande el dinero rinde harto menos que en zonas rurales y esos dos factores destruyen el argumento de algunos en términos de que el chileno no quiere trabajar en el campo: Si no tengo pa comer, trabajo en lo que sea, o no? De hecho, lo que gana un trabajador temporero agrícola es bastante más de lo que la gente piensa, y en nuestra provincia de Malleco sabemos que para muchas familias ese trabajo como temporeros representa una fuente de ingreso relevante para subsistir buena parte del año.

Como representante del Partido Nacional Libertario en la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, la diputada advirtió que uno de los principales problemas reales que se le presentan al trabajador chileno está en la formalización de estos empleos.

Explicó que muchas personas no toman trabajos de temporada por temor a perder beneficios sociales, ya que al aumentar sus ingresos cambia su base para el cálculo de beneficios y no alcanzan a acceder en aspectos que les son fundamentales, como educación, Indap,etc.

Eso termina desincentivando el acceso a empleos formales en el agro y genera una dificultad tanto para los trabajadores como para los empleadores.

En esa línea, el Partido Nacional Libertario plantea una propuesta distinta: que el chileno que hoy recibe beneficios sociales no los pierda por tomar un trabajo temporero agrícola.

Para la diputada, si se quiere resolver el problema de mano de obra en el campo, la respuesta no debiera ser partir por visas especiales para extranjeros, sino corregir un sistema que hoy castiga a quienes sí están disponibles para trabajar, castigando al que hace las cosas bien y se esfuerza por salir adelante.

Es insólito que por tener algún ingreso se considere que la persona no merece apoyo, cuando debiera ser justamente al contrario.

Si estamos empeñados en formalizar emprendimientos, en que todo esté ordenado y declarado, entonces no castiguemos al que cumple con las normas quitándole beneficios de becas de estudio para los hijos, posibilidad de acceder a beneficios en Indap y tantos otros beneficios sociales que permiten a los chilenos salir adelante en sus vidas reales, no en las que las estadísticas y los cálculos en un papel consideran friamente.

Naveillan agregó además que cuando el temporero es chileno, ese ingreso queda en Chile y se mueve dentro de la economía local, especialmente en comunas agrícolas.

Por eso, insistió en que el camino correcto debiera ser primero proteger y fomentar la contratación nacional, antes que abrir nuevas facilidades migratorias para suplir una mano de obra que sí existe y que sí está interesada en esos empleos..

Fuente: Las Noticias El Diario de la Provincia Region de La Araucania