Sin Agricultura, no hay alimentos.

SAN y Seguridad sellan alianza para frenar ola de robos que asolan al agro en el Limarí

Tras reunión con la seremi de la cartera, se coordinarán acciones ante la ola de robos de maquinaria y productos que afecta especialmente a Ovalle y Punitaqui. El gremio urge a los agricultores a utilizar los canales digitales de denuncia para frenar la impunidad en las zonas rurales.
El panorama en el agro no ha sido fácil.

Porque además de la sequía que se arrastra por años, y la falta de relevo generacional, se suma un tema aún más complejo: la inseguridad.

Sí, los robos de maquinaria, herramientas y mercadería se han transformado en una «cuestión desatada», con pérdidas millonarias que amenazan con dar el tiro de gracia a un sector ya golpeado por la escasez hídrica.

Ante esta crisis, la Sociedad Agrícola del Norte (SAN), encabezada por su presidenta María Inés Figari, sostuvo un encuentro estratégico con la seremi de Seguridad Pública, María José Duarte.

Y el objetivo fue claro: pasar a medidas drásticas de cooperación público-privada para detener a las bandas que operan con impunidad, especialmente en la provincia del Limari. «Los robos del sector son el problema mayor y que siguen en aumento, entonces ahora debemos tomar medidas más drásticas.

Y ellos están absolutamente de acuerdo que aqui hay que cambiar la estrategia, con mucha cooperación del lado nuestro … ».

Uno de los puntos más controvertidos discutidos fue la actual legislación que rige para los delitos en zonas rurales.

Para el gremio, existe una inequidad legal que favorece al delincuente. «Es un tema que lo tenemos presente siempre.

Tu propiedad no puede estar dividida en dos si estás en un mismo rol y pagas contribuciones por todo.

No es posible que en una parte de tu propiedad los castigos sean más fuertes y en la otra no», explicó Figari.

La lider gremial se refiere a la tipificación de «robo en lugar no habitado», la cual suele aplicarse cuando el delito ocurre en galpones o potreros alejados de la casa patronal, resultando en penas significativamente menores, incluso cuando se trata de robos de tractores o maquinaria de alto valor.

LIMARÍ BAJO ASEDIO Aunque el problema es transversal, la situación en Ovalle, particularmente en el camino hacia Punitaqui, ha alcanzado niveles críticos, reconoce.

Esto, porque la cercanía con la ciudad permite a los delincuentes sustraer productos agrícolas y maquinaria para reducirlos y venderlos rápidamente en la misma ciudad. «Los sinvergüenzas van a vender a la misma ciudad lo que se roban adentro», fustigó la presidenta de la SAN, subrayando que la sensación de desprotección ha llevado a muchos productores a bajar los brazos.

Un pilar fundamental de la nueva estrategia será retomar la denuncia.

Según lo analizado con la seremi, existe un alto número de delitos que no están ingresando al sistema oficial porque los agricultores, al no ver resultados inmediatos, han dejado de informar a las policías.

Sin embargo, desde la SAN advierten que sin esos datos es imposible exigir mayores recursos o patruIlajes. «Necesitamos recalcar que toda la gente denuncie, y es el llamado que hacemos como Sociedad Agrícola.

Entonces ahora que vemos que si hay interés en que esto se resuelva, nuestra cooperación es solo eso, y que no es tanto pedir, sino que la gente denuncie», enfatizó Figari, recordando que hoy el trámite se puede realizar de forma digital a través de las plataformas de Carabineros y la PDI, evitando traslados innecesarios.

El agro regional espera que este cambio de estrategia sea el punto de inflexión para devolver la tranquilidad a las familias.

Y reitera: «Lo que pasa es que la gente como no ve ningún resultado, no informa, ya no se hacen las denuncias.

Entonces eso es lo que tenemos que retomar de nuevamente». .

Fuente: Diario La Región de Coquimbo