Sin Agricultura, no hay alimentos.

“Inseguridad y tema hídrico son problemas que tenemos que abordar urgentemente …”

PRIORIDADES DEL SECTOR. Dirigente valoró el potencial de Los Ríos; además de profundizar en los desafíos de la agricultura asociados al cambio climático y la escasa mano de obra. También analizó expectativas del sector ante el próximo gobierno.

Chile tiene un gran potencial silvoagropecuario. Éste genera un importante impacto económico y social: crea un millón de empleos y representa un 14 por ciento del PIB integrado en el país. Produce fibra y alimentos. Es un recurso renovable. Y es un sector que está presente en las 16 regiones. Esto lo fortalece, ya que el mundo va a demandar un 50 por ciento más de alimento, y le abre oportunidades en los mercados internacionales.
Además, Chile exporta confianza, ya que tiene un producto inocuo, de muy buena calidad y condición y en donde la trazabilidad es muy reconocida.Aprovechar ese potencial ‘depende de todos nosotros’.
Esas afirmaciones corresponden al presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura Antonio Walker, quien analizó para Diario Austral la realidad del sector y de la región.

En ese contexto, afirmó que la región de Los Ríos tiene una ventaja, que no siempre se muestra: es carbono neutral. ‘Captura mucho más carbono de lo que emite. Y a eso es muy importante darle un relato, porque la huella de carbono, la huella del agua son factores que cada día son más tomados en cuenta por los mercados’, señaló y agregó que éstos consideran la trazabilidad del producto, que se cumplan las buenas prácticas laborales y que sea una agricultura sustentable.

Y sumó otra ventaja de la región: la asociatividad, ejemplificada a través del cooperativismo de Colun.
Por lo tanto, ‘estos 351 millones de dólares que exporta la región de Los Ríos, se pueden multiplicar por muchas veces si le damos impulso al sector forestal y a la producción de leche y de carne’, sostuvo.
La agricultura se ha ido diversificando en la región. Empresarios lecheros, por ejemplo, se han reconvertido a la actividad frutícola, ¿es un sector que hay que fortalecer?

-Hemos visto cómo la fruticultura ha llegado a Los Ríos: los arándanos, los cranberries, las frambuesas, algo de avellano europeo. La región tiene el clima, tiene agua, tiene suelo, tiene muy buenos empresarios. Por suerte está pasando por un buen momento la producción de la leche y la carne. Y creo que, en esos dos rubros, tanto la leche como la carne, los precios han llegado para quedarse un muy buen rato. Entonces hay que aprovechar como una oportunidad este ciclo de precios que están teniendo.

Ahora, esa es la vocación fundamental de Los Ríos, junto con los cultivos tradicionales, que sí lo están pasando mal, hay que decirlo: los precios de los granos este año están bajos; el stock internacional de grano es muy alto, por lo tanto, hay que cooperar con esa agricultura tradicional que produce grano. Y también hay que ver con buenos ojos ampliar el portafolio de negocios de Los Ríos con la industria y también con esta fruticultura incipiente que hace que la región sea más diversa.

Usted destacaba que Los Ríos tiene agua y ese hoy día es un desafío para muchos agricultores de varias regiones. ¿Cómo podría calificar usted hoy día la situación que enfrenta el sector respecto del agua?
-Creo que urgentemente hay que darle continuidad al estudio de balance hídrico de las distintas cuencas. Es importantísima la conexión que tengan los gre -mios de Los Ríos con las nuevas autoridades del Ministerio de Obras Públicas, porque no es posible que en la región no se pueda desarrollar, por ejemplo, el agua subterránea. Hay que urgentemente formar la comunidad de aguas subterráneas e invertir en canalización. Y hay que urgentemente simplificar la inscripción de los derechos de agua. Entonces, lo primero que tienen que hacer los gremios de Los Ríos, en conjunto con la Sociedad Nacional de Agricultura, es ponernos en contacto con la nueva autoridad para hacerle ver la importancia que tiene el agua para el desarrollo de la agricultura de la región. Tenemos que tecnificar el riego y hacer obras de canalización, y tenemos que sincerar el balance hídrico de la región. Una de las consecuencias del cambio climático es esta inestabilidad del clima, que tenemos lluvias muy concentradas, periodos prolongados de sequía, entonces uno de los mayores desafíos que tiene Los Ríos para que la agricultura exprese su máximo potencial es todo lo que dice relación con el tema hídrico.

¿Qué otros impactos están observando vinculados al cambio climático en la agricultura?
-Estamos viendo que la zona frutícola chilena se desplaza 100 kilómetros al sur cada diez años, o sea, lo que antes se cultivaba en Ñuble o en Biobío, probablemente, en diez años más se va a cultivar en la región de Los Ríos. ¿Por qué? Porque son climas más frescos, tienen muy buenos suelos y tienen la influencia de la corriente Humboldt, del Océano Pacífico. O sea, esta producción de alimentos va necesitando estos climas que no tengan estas temperaturas máximas tan altas, como lo que está ocurriendo, por ejemplo, en la región Metropolitana, O’Higgins y Maule, en donde muchas especies y variedades se han ido desplazando hacia el sur de Chile. Vemos que ya prácticamente en el Maule no hay ganadería, esa ganadería se fue al sur, vemos también que las plantaciones forestales se van hacia el sur buscando climas más templados, entonces esa es también otra tremenda ventaja que tiene la región de Los Ríos.
¿Qué rol juega la modernización, la tecnologización hoy día frente a todos los desafíos que vive el sector?
-Es fundamental la inversión en tecnología, en modernización, en innovación. Es fundamental la educación de todos los estudiantes de las escuelas técnicas profesionales, porque viene una revolución tecnológica en la agricultura. Mire usted las salas de ordeña robóticas que hay en la región de Los Ríos, eso era impensado hace 10 ó 15 años. Hoy día tenemos que capacitar a jóvenes que sepan operar un dron más que operar un tractor; vemos que la mano de obra cada día es más escasa, porque Chile tiene una bomba etaria, hemos visto un envejecimiento importante de la población, lo que deriva en que menos gente vaya a trabajar al campo. La tecnología, la mecanización, la robotización disminuye el esfuerzo físico de las personas, entonces mientras más tecnología incorporemos, más jóvenes vamos a tener dispuestos a ir a trabajar al campo. La tecnología es una forma de reencantar a los jóvenes a volver al campo.
¿Y los productores pueden solos con ese desafío de la modernización, el gobierno está apoyando, es necesario ese apoyo?

-Es muy necesario el apoyo del gobierno, porque la agricultura tiene este tremendo impacto económico y social, entonces es súper importante la visión que tengan los gobiernos de que invertir en agricultura es mejorar la calidad de vida del mundo rural. Tenemos que urgentemente acortar la brecha entre el mundo rural y el urbano; hay una brecha brutalmente alta en conectividad, en educación, en salud y en infraestructura vial.
El 30 por ciento de Chile vive en comunas rurales, tenemos 263 comunas rurales, entonces Santiago no es Chile, y existe también el mundo rural, y el llamado que hacemos a las nuevas autoridades es a tomarle el peso.
Sobre otro tema, el abigeato, el robo de insumos y maquinarias, ¿está impactando fuerte a los agricultores? ¿se cuantifican las pérdidas?
-El principal problema que tenemos hoy en día en los sectores rurales es la inseguridad. En el barómetro de la SNA vimos que un 77,3 por ciento de los agricultores ha sido víctima de un robo con violencia.
El 43 por ciento de los agricultores manifestó haber sido víctima de robo en tres o cuatro veces en el mismo año. Hemos visto que las pérdidas por robo de insumos, de maquinarias, de transformadores, de equipos eléctricos, son de 530 millones de dólares en todo Chile. Es brutalmente alto. Y vemos que la dotación de Carabineros, de PDI, de fiscales se trasladaron a las grandes ciudades y las comunas rurales están muy desprotegidas. Tenemos el robo de productos agrícolas también, el robo de lo que produce un agricultor: han llegado containers vacíos a China porque esa carga se la han robado entre el packing y los puertos. Hemos visto asaltos de camiones de palta, asaltos de camiones de nueces. Hemos visto en la región de Los Ríos el abigeato. Entonces, diría que la inseguridad y el tema hídrico son los dos principales problemas que tenemos que abordar urgentemente.
¿Se están tomando medidas en materia de seguridad rural? ¿Desde el gremio se han establecido conversaciones con los organismos pertinentes para abordar esta situación?

-Hemos visitado a los ministros de Seguridad, del Interior, de Agricultura. Hemos estado conversando con Carabineros de Chile, con la PDI. Firmamos un convenio de mutua cooperación con Carabineros de Chile. Quiero hacer un llamado a los agricultores de Los Ríos a hacer las denuncias cuando haya robos, porque, desgraciadamente, el agricultor no hace las denuncias. ¿Por qué? Porque hay mucha impunidad. Entonces, perdió la esperanza de que haya resultado en materia de captura de personas que cometen estos delitos. Pero, si no hay estadísticas, nunca vamos a tener una dotación de Carabineros y de PDI suficiente. Nosotros sacamos un manual para hacer la denuncia, es muy simple. No tenemos que bajar los brazos, porque estas bandas de crimen organizado que se han desplazado a los sectores rurales hacen mucho daño.
Usted hacía mención al nuevo gobierno, ¿qué expectativas hay sobre este cambio en la administración?
-Tengo mucha esperanza de que el nuevo gobierno le dé prioridad número uno a la agricultura, porque el Presidente viene de una familia de agricultores, vive en una comuna rural. El ministro Campos, con el subsecretario Francesco Venezian, hacen una muy buena dupla. El ministro Campos tuvo seis años en el ministerio y el subsecretario tiene mucha experiencia en la agricultura. El ministro de Economía es agrónomo. El ministro de Relaciones Exteriores también es agricultor. Entonces, se está formando un equipo que tiene mucha cercanía con la tierra y eso a mí me da mucha esperanza de que le demos importancia en el diseño de las políticas públicas a la agricultura.
¿Hay más materias claves? Usted comentaba el tema del agua, de la inseguridad, ¿hay otros que revisar o que se busca dar prioridad?

-Hemos hablado de la seguridad rural con el Presidente electo. Hemos hablado de la construcción de las grandes obras de riego. Hemos hablado de la apertura de nuevos mercados para Chile, como la India, como los países de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), como Medio Oriente, como el norte de África. Hemos hablado de tener un buen financiamiento para la agricultura, buenos créditos. Hemos hablado de la flexibilidad laboral con el nuevo gobierno. Hemos abordado los temas de asociatividad. Hemos hablado con ellos de tener reglas de juego claras, de disminuir la permisología; de tener, ojalá, un nuevo sistema tributario, mucho más simple y que vaya en línea con los países OCDE.

Recuadro
Impacto de la Ley de 40 horas laborales
Algunos gremios han mostrado su preocupación por la próxima reducción de la jornada laboral a 42 horas. ¿Qué desafíos impone la implementación de esta nueva fase de la ley al sector? Al respecto, Antonio Walker indicó que ‘todos los gremios agrícolas quieren que la gente tenga una mejor calidad de vida. Nosotros suscribimos eso. Pero calidad de vida también se logra con conectividad, con buena educación, con buena salud, que funcionen las instituciones del Estado, no solamente con acortar la jornada laboral. Esto va a encarecer el costo de la mano de obra, indudablemente, especialmente para los trabajadores permanentes de las empresas agrícolas. Todos sabemos lo que es una ordeña, que no puede esperar. Entonces, creo que vamos a tener que invertir más en mecanización, robotización, tecnología, porque se va encareciendo la mano de obra con estas medidas, y no solamente la jornada laboral, sino con toda la permisología que tenemos, cómo han ido aumentando las cotizaciones tradicionales, etcétera. Es un tema que hay que enfrentar con mayor productividad; tenemos una ley aprobada y los agricultores nos hemos caracterizado por preocuparnos mucho de las condiciones laborales de la gente. Como ninguna otra industria, creo que los empresarios agrícolas son muy cercanos a sus trabajadores’.

‘El principal problema que tenemos hoy en día en los sectores rurales es la inseguridad. En el barómetro de la SNA vimos que un 77,3 por ciento de los agricultores ha sido víctima de un robo con violencia…’

‘Es fundamental la inversión en tecnología, en modernización, en innovación. Es fundamental la educación de todos los estudiantes de las escuelas técnicas profesionales, porque viene una revolución tecnológica en la agricultura….’

Zoom a la Ley Lafkenche: desde 2010 más de tres millones de hectáreas buscan quedar bajo gestión indígena

Desde la publicación de la norma en 2008, solo 41 peticiones han sido aprobadas, pero hay un gran interés en crear estos espacios, lo que ha reactivado con fuerza la discusión nacional.
La próxima administración de José Antonio Kast deberá abordar un debate pendiente en la industria salmonicultora: los desafíos que presenta la Ley Lafkenche.

Esta legislación, vigente desde 2008, ha generado que, hasta la fecha, existan tres millones de hectáreas en Chile cuya explotación queda bajo discusión. Un análisis de Diario Financiero se centró en las Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (Ecmpo) que aún están pendientes, algunos de las cuales se encuentran en distintas fases de tramitación desde el año 2010.

El debate resurge periódicamente. La última discusión tuvo lugar a principios de diciembre pasado, cuando la Comisión Regional de Uso del Borde Costero (Crubc) de Aysén rechazó por segunda vez, tras una larga sesión, las solicitudes de Ecmpo que buscaban el reconocimiento de 600 mil hectáreas de borde costero en Isla Huichas y Cisnes.

El organismo -integrado por diversas autoridades regionales- votó en contra, sellando un capítulo clave en uno de los procesos territoriales más relevantes y controvertidos de la región.

Pero la polémica detrás está lejos de terminar. Antes de salir electo Jose Antonio Kast, la entonces candidata presidencial Jeanette Jara (PC) reconoció en un debate en Anatel la urgencia de revisar la ley Lafkenche, tras 17 años de su publicación. El próximo Presidente también manifestó la urgencia de evaluar esta norma.

El desglose

Las cifras del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) revelan con claridad el por qué hay una discusión en torno a la Ley Lafkenche: mientras las solicitudes aprobadas siguen siendo marginales, el volumen territorial bajo revisión alcanza dimensiones inéditas.

Según los datos disponibles, en Chile existen 105 solicitudes Ecmpo en revisión, que abarcan 3.093.143 hectáreas. Esta cifra representa más del 93% del total de superficie involucrada en procesos de revisión activos, una proporción que refleja tanto el crecimiento del interés por solicitar estos espacios como las dificultades institucionales para procesarlos.

En contraste, solo 41 solicitudes han sido aprobadas, equivalente a 217.024 hectáreas. Es decir, por cada hectárea aprobada, hay más de 14 hectáreas esperando resolución.

El desbalance es especialmente evidente en Los Lagos y Aysén, donde se concentran las mayores extensiones solicitadas y, al mismo tiempo, los conflictos más visibles con actividades productivas como la salmonicultura, la pesca artesanal y el transporte marítimo.

El avance masivo de solicitudes Ecmpo ha reactivado con fuerza la discusión nacional en torno a la Ley Lafkenche.

Sus defensores sostienen que se trata de una herramienta fundamental de reconocimiento territorial, que otorga a las comunidades indígenas un marco jurídico para resguardar prácticas tradicionales y proteger ecosistemas costeros enfrentados a modelos extractivos.

Pero sus detractores, entre ellos parte del sector acuícola, pesquero y algunos gobiernos regionales, plantean que el diseño actual de la ley permite solicitudes de gran escala, en ocasiones sobre áreas donde no existiría un uso consuetudinario demostrado, generando incertidumbre operativa y presionando la gobernanza marítima.

Un ejemplo es justamente el reciente rechazo de las islas Huichas y Cisnes en Aysén.

Las comunidades solicitaron en principio un millón de hectáreas, pero la cifra de revisión bajó a 600 mil. Para tener una idea, este último número equivale a 2,6 veces el Parque Nacional Torres del Paine o a un 40% de toda la Región Metropolitana.

Los datos entregados por Sernapesca respaldan esta preocupación: sólo la región de Los Lagos concentra más de 1,38 millones de hectáreas en revisión, mientras que Aysén supera el millón.

Debate recién comienza

El contraste entre las solicitudes aprobadas y las que siguen en trámite muestra un sistema sobrecargado, donde la capacidad de evaluación regional es limitada y las expectativas territoriales son enormes.

En total, sumando lo aprobado y lo pendiente, Chile acumula 146 solicitudes y 3.310.167 hectáreas bajo alguna etapa del proceso Ecmpo. De este total, 109 comunidades o agrupaciones distintas han presentado una petición, concentrándose principalmente en la zona austral.

Este escenario alimenta un debate que ya traspasó las comisiones técnicas y se instaló en el Congreso, en los gremios productivos y en organizaciones indígenas. En 2023 ingresó la primera modificación a la normativa y actualmente está en discusión en el Senado.

La Ley Lafkenche y la urgencia de su ajuste, reinterpretación o mantención se posicionan como uno de los ejes de debate más cruciales en la agenda marítima y territorial del futuro cercano. Enfrentar esta tarea será inevitable para el próximo gobierno, dado que el tema ha alcanzado un punto de inflexión.

Vinos rosé: un refugio para las viñas ante la desaceleración general del consumo

Mientras el consumo mundial de vino toca mínimos históricos, la categoría destaca entre las más resilientes con un crecimiento moderado, pero constante. Y a futuro, las proyecciones globales son más auspiciosas, apuntando a incrementos de 37% en valor a 2035, tendencia que siguen atentamente las viñas chilenas.
La industria mundial del vino atraviesa uno de sus ajustes más profundos en décadas. Evidencia de ello es la baja sostenida en el consumo global, que llegó a 214 millones de hectolitros en 2024 —las últimas cifras consolidadas— situándose en su nivel más bajo desde 1961, mientras que la producción se habría ubicado en torno a los 226 millones de hectolitros, de acuerdo a los registros de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV). Y si bien el balance preliminar de esta institución para el cierre de 2025 estima volúmenes producidos en un rango entre 228 y 235 millones de hectolitros, con un crecimiento de 3% respecto al ejercicio precedente, la gran tendencia sigue siendo decreciente en el consumo internacional.
En este escenario complejo, la categoría de vinos rosé se ha convertido en uno de los segmentos que ha logrado resistir mejor el ajuste que vive la industria, al tiempo que destaca por sus proyecciones a futuro.
Con volúmenes comercializados por 18,5 millones de hectolitros, la categoría representaba cerca del 10% del consumo mundial de vino en 2023, con Francia, Alemania y EE.UU. como principales mercados. Y si bien el segmento de vinos rosé anotó una baja de 1,7% en los cuatro años anteriores, mostró un desempeño más favorable que el retroceso general de la demanda, que promedió un 3,8% en el mismo lapso.
Un informe global de Rosé Wines World Tracking complementa los datos sobre la trayectoria que ha mantenido esta categoría, puntualizando que la producción de vino rosado creció a un ritmo promedio anual de 1,8% entre 2011 y 2022, mientras que la producción total de vinos cayó 0,5% en el mismo lapso.
‘El vino rosado viene creciendo fuerte y para quedarse; no creo que sea una moda pasajera’, indicó a Señal DF el presidente de Vinos de Chile, Alfonso Undurraga.
Y las proyecciones futuras son todavía más auspiciosas, especialmente en términos de valor. Según estimaciones de la consultora Fact. MR, el mercado mundial del vino rosé bordeó en 2025 los US$ 15.000 millones, y las perspectivas son auspiciosas para los años que vienen, estimando un horizonte a niveles de US$ 20.600 millones en 2035, lo que implicaría un crecimiento acumulado de 37,3% en diez años, a una tasa de crecimiento promedio anual de 3,2% en el periodo en ese lapso.
Las viñas chilenas han tomado nota de este escenario y muchas de ellas han incorporado al rosé a sus portafolios de manera creciente. Y esta tendencia también está detrás de importantes decisiones de inversión como la anunciada recientemente por Concha y Toro, que concretó a inicios de este mes la compra de la reconocida viña francesa Maison Mirabeau, especializada en la producción de vinos rosé a partir de sus viñedos ubicados en la región de la Provenza.
‘No todos los segmentos de la industria están en declive. La demanda global de vinos blancos y rosados continúa mostrando resiliencia, especialmente en las categorías premium’, indicó en la oportunidad Simon Doyle, gerente general de VCT Europe, filial que dirige las operaciones de la compañía ligada a las familias Guilisasti y Larraín en el Viejo Continente.

Los atributos de la categoría
Elaborados con distintos métodos de prensado —directo y sangrado— a partir de uvas tintas, los vinos rosé se han abierto paso en el mercado por atributos como su frescura, ligereza, aromas y versatilidad. ‘Ya no es una moda. Creemos que el rosé llegó para quedarse, pero en su versión más auténtica y bien elaborada’, afirma Andrea García, gerente de marketing de la Viña VIK, quien enfatiza que esta línea de vinos dejó de ser una categoría estacional para comenzar a consolidarse como un segmento con identidad propia.
Una mirada distinta tiene el cofundador de Viña Montes, Aurelio Montes. ‘He visto procesos parecidos en más de 50 años. Creo que es una moda pasajera’, señala. En su análisis a la expansión de esa categoría, constata factores a nivel de los consumidores como ‘la fuerza femenina, que está en este minuto llevando un poco la delantera en la industria del vino’, ya que los vinos rosé calzan con la tendencia de las mujeres a preferir vinos frescos, livianos y fáciles de beber. En paralelo, añade, los consumidores jóvenes, históricamente más alejados del vino, muestran una mayor inclinación por productos de menor graduación alcohólica como cócteles, aperitivos y formatos ready to drink, contexto donde los vinos rosé funcionan como puerta de entrada más accesible que los tintos tradicionales.
Desde la viña VIK, Andrea García complementa que ‘el marketing ha sido determinante’ en el éxito de esta categoría por comunicar el vino desde una mirada distinta, acercándose a nuevas audiencias sin perder su sofisticación. ‘Gracias al rosé, la industria aprendió a comunicar color, ocasión, frescura y disfrute con mayor naturalidad’, añade.

Apuesta estratégica
Aurelio Montes sostiene que el dinamismo de los vinos rosé se enmarca en una tendencia general de los consumidores a impulsar el crecimiento de esa categoría ‘como también de los blancos y los espumosos, que llevan la delantera frente a los tintos, que se perciben como vinos más pesados’, explica. Un marco en el cual el rosé se ha posicionado como un vino más cercano al aperitivo que a la mesa.
A su vez, Alfonso Undurraga anticipa que las viñas seguirán invirtiendo y promoviendo esta categoría, como parte de una estrategia de diversificación frente al ajuste que atraviesa el sector. ‘Una fortaleza de todas las industrias es contar con más de un producto que permita amortiguar los vaivenes de los diferentes altos y bajos del negocio’, subraya.
Así lo han entendido los actores del mundo vitivinícola, desde grandes compañías tradicionales como el grupo Concha y Toro, Santa Rita, Carmen, Casa Silva, Misiones de Rengo, Santa Carolina, VSPT Wine Group, Undurraga y Morandé, a viñas boutique como VIK, Casa Marín y Leyda, entre muchas otras.

Tiempos de ajuste
El posicionamiento del rosé coincide con un proceso de ajuste productivo a nivel general de las viñas, que ha golpeado con mayor fuerza a las cepas tintas tradicionales. La sobreoferta acumulada, el menor consumo y los cambios en los hábitos de los consumidores han llevado a la desplantación de variedades históricamente dominantes como cabernet sauvignon y, en menor medida, el carmenere. En contraste, cepas asociadas a vinos más frescos y livianos, como es el caso de Pinot Noir, han sido menos afectadas.
En Chile, ese ajuste ya se refleja en los viñedos. Según el Catastro 2024 del SAG, la superficie de uva destinada a vinificación continuó retrocediendo y se ubicó en 116.962 hectáreas, con una caída de 6% en comparación con 2023 y un descenso acumulado de 18% respecto de 2015, cuando el país bordeaba las 142 mil hectáreas plantadas.
Undurraga puntualiza que el rosé se elabora, en general, a partir de uvas tintas, por lo que ‘poder ocupar parte de esa uva para hacer rosado es una buena noticia para el sector’.

Agricultores piden modernizar ley laboral y flexibilizar límite a trabajadores extranjeros

El líder de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) y exministro„ analizó los desafíos críticos del sector, desde la urgencia de una migración ordenada, el impacto de los nuevos aranceles de EE.UU. y la fortaleza de O’Higgins como la potencia agrícola número uno de Chile.
Antonio Walker Prieto no es un visitante ajeno a la Región de O’Higgins. Residente de Chimbarongo desde hace 38 años, el actual presidente de la SNA conoce de cerca la tierra que hoy lidera la producción agrícola nacional. Su visita a El Rancagüino IV se enmarca en una gira nacional que busca conectar al gremio con las realidades locales, pero con un énfasis especial en la región que más aporta al PIB agrícola de Chile.

Durante la entrevista, Walker destacó que, si bien la agricultura representa el 30/o del PIB nacional, al sumar los servicios asociados, su impacto real asciende al 14% de la economía chilena. En este escenario, O’Higgins brilla con luz propia.

‘O’Higgins es la región número uno; ya que tiene ventas por más de 6.000 millones de dólares solo en agricultura’, afirmó Walker, al subrayar que la ‘virtuosa combinación’ entre la minería y el campo en la zona, promoviendo lo que denomina la alianza ‘Casco por la minería, Chupalla por la agricultura’.

Según Walker, ambos sectores no compiten, sino que se complementan para mejorar la calidad de vida de los habitantes de la región.

CRISIS DE MANO DE OBRA Y EL DESAFÍO MIGRATORIO

Uno de los puntos más críticos fue la escasez de trabajadores. Walker explicó que el sector crece a tasas del 7,4%, muy por encima del promedio nacional, lo que genera una demanda masiva que la fuerza laboral interna no logra cubrir. A esto se suma un fenómeno demográfico que denominó la ‘bomba etaria’: un envejecimiento de la población chilena que reduce la disponibilidad de mano de obra local.

Frente a las críticas, Walker fue enfático: la SNA no busca ‘mano de obra barata’. Al contrario, aclaró que el empleo formal le cuesta al empleador un 45% más debido a imposiciones, salud y seguros, por lo que la verdadera amenaza es la informalidad. Defendió la necesidad de una migración ordenada y segura, criticando la legislación actual que limita al 15% el número de extranjeros en empresas de más de 25 trabajadores por considerarla ‘obsoleta’. Además, puso el fenómeno en perspectiva global: así como Chile ha recibido 1,5 millones de extranjeros, también más de 1,5 millones de chilenos han salido a trabajar al mundo.

Walker fue enfático en la necesidad de una inmigración ordenada, segura y regular. ‘No podríamos exportar 13.500 millones de dólares si no tuviéramos la mano de obra extranjera’, admitió.

El presidente de la SNA defendió la implementación de visas de trabajo temporales, destacando que el Servicio Nacional de Migraciones ha reducido los tiempos de espera de un año a solo 15 días.

Asimismo, hizo un llamado a modernizar la legislación laboral chilena, la cual calificó de ‘antigua’ al limitar a las empresas a un máximo de 15% de trabajadores extranjeros.

‘Hay que dejar el populismo de lado y abordar este tema de forma técnica’, sentenció el exministro de Agricultura.

‘La agricultura chilena creció un 7,4% el año pasado, superando con creces el crecimiento de la economía nacional. Esa vitalidad requiere soluciones urgentes en conectividad y mano de obra’, recalcó Walker Prieto.

TENSIÓN COMERCIAL Y EL ‘IMPUESTO’ DEL 10% EN EE.UU.

Estados Unidos es el segundo socio comercial del agro chileno (4.000 millones de dólares en ventas agrícolas), solo después de China.

En este escenario la reciente imposición de un arancel del 10% por parte de Estados Unidos a productos chilenos, fue otro de los temas clave de la entrevista. Walker reveló detalles de una reunión reciente con el embajador estadounidense, señalando que este impuesto ‘se come el margen’ de rentabilidad de los productores, afectando directamente a sectores locales como la uva de mesa y los arándanos, ya que la rentabilidad promedio de un agricultor suele ser precisamente del 10%.

Sin embargo, reconoció que hay una negociación en curso, donde ‘el embajador nos planteó que Chile también tiene temas pendientes en propiedad intelectual y el cumplimiento de la Convención de Viena’.

A juicio del dirigente nacional agrícola, la SNA espera que el diálogo entre gobiernos logre destrabar esta situación que amenaza al segundo socio comercial más importante del agro chileno.

UN URGENTE LLAMADO A PREVENIR INCENDIOS FORESTALES

Finalmente, en el contexto del cambio climático, Walker hizo un llamado desesperado a la prevención de incendios forestales. Advirtió que las lluvias de primavera han generado un exceso de ‘combustible’ (pastizales) que, ante las altas temperaturas, aumentan el riesgo de siniestros, recordando que el 99% de los siniestros son causados por el hombre, muchos de ellos -a su juicio- de forma intencional, colocando como ejemplos en Biobío y Nuble—, instó a proteger primero la vida humana y luego el patrimonio natural. ‘La prevención es la prioridad uno, dos y tres’, concluyó.

“Es un flagelo que ya se ha transformado en algo completamente normal”

– Rodrigo Balbontín

‘Hace un par de años nos robaron dos tractores nuevos y dos equipos de moto Honda nuevas. En una noche se llevaron $80 millones, pese a que teníamos alarmas y todo’, comenta Rodrigo Balbontín, fundador de Agrícola La Matriz.

Señala que los robos en sus campos, ubicados en Teno (Región del Maule), pasaron de ser un tema puntual a algo que se repite de manera mensual. ‘En el fondo lo que llama la atención es la indolencia a que se perdió el susto de robar’, dice.

Si bien indica que aplican distintas medidas para enfrentar esta situación, asegura que ‘es cada vez más desmotivante este tema del robo, por la impotencia de que sabes que te van a robar nuevamente’.

En ese sentido, enfatiza en el alto costo asociado a los robos en zonas rurales. ‘Hay bodegas que son como búnkeres para que no roben los insumos. Pero eso no es todo, tienes que instalar cámaras para monitorear la bodega, y eso cuesta mensualmente entre $400 mil y $500 mil, más la instalación, que son unos $4 millones. Además de contratar el servicio de internet y a la empresa que vigila, todo eso en un campo de 50 hectáreas implica un gasto de $1,5 millones mensuales’, describe.

‘Este costo de seguridad es cada vez más alto en una industria que lo único que necesita es rebajar los costos para que no afecte la última línea’, señala.

Si bien concuerda con quienes plantean que se debe aumentar la presencia de policías en zonas rurales y que se aumenten las penas en contra de quienes cometan delitos en los sectores agrícolas, Balbontín asegura que ‘mientras no se sancione la receptación, estamos fritos’.

Indica que una de las motos que le robaron fue encontrada por Carabineros. Pero, no hubo detenidos, porque quien tenía el equipo lo había adquirido por marketplace, ‘y no se podía nada más (…) Esto es como el comercio ambulante; si no se sanciona al que compra, esto va a seguir ocurriendo’.

– Ricardo Ariztía Tagle

Ricardo Ariztía Tagle, gerente general de ATF Gestión, señala que administra varios campos para inversores y algunos de su familia entre las regiones Metropolitana y Biobío. De todos sus años de experiencia en la industria, afirma que si bien existía un nivel de robo menor en la agricultura, con episodios de hurtos de algunos kilos de fruta, en la actualidad eso mutó hacia un crimen más especializado y que es mucho más frecuente para todos los agricultores.

‘Este es un flagelo que ya se ha transformado en algo completamente normal y que se da en forma diaria’, dice.

En su caso, Ariztía asegura que han pasado a establecer un sistema de reportes de robos en sus campos. ‘Todas las semanas tenemos algún reporte de robo de algo, ya sea instalación eléctrica, productos químicos, frutas, maquinaria o motos de operación’, señala. En la última semana de enero, confiesa que sufrió el robo de dos transformadores eléctricos.

‘En los lugares no habitados hay una legislación más suave que las zonas habitadas; eso hace que la delincuencia migre hacia estas zonas donde los delincuentes saben que tienen penas muy inferiores, si es que las tienen’, afirma.

Además, indica que ‘cuando uno tiene que hacer un proyecto frutícola, lo primero en que se piensa es sobre cuánta será la inversión para que los robos no nos afecten mayormente’, dice.

Si bien la encuesta de la SNA consigna que un 39,2% gasta entre 1 y 5 millones de pesos; y otro 21,3% invierte entre 5 y 10 millones de pesos en seguridad, Ariztía sostiene que la realidad en el sector agrícola puede ser mucho mayor.

‘Hay que instalar cámaras, rejas, sumar drones de vigilancia y servicios de seguridad para protegernos y tener verdaderas bóvedas con puertas metálicas para guardar los productos químicos. Todo eso implica una inversión importante’, señala.

– Recaredo Ossa Vega

Recaredo Ossa Vega, gerente general de Wapri, relata que ante el aumento de los episodios de robos en los predios que manejan en la Región del Maule, debieron modificar su estrategia de seguridad: pasaron de los guardias en sus campos a la instalación de cámaras.

‘Pasamos a instalar cámaras, que están vigiladas de noche, porque nos ocurría que lo primero que hacían (los delincuentes) era amarrar al guardia que teníamos’, señala.

Indica que han sufrido varios robos en sus campos y que ‘una noche se llevaron hasta cinco transformadores eléctricos’. Asegura que fue una ‘operación’ organizada: ‘Llegaron con camionetas para llevar el cobre, pese a que teníamos todo con protección soldada y con alambre de púas’.

Ossa comenta que han instalado 80 cámaras, que son monitoreadas por empresas prestadoras de servicios de seguridad, para vigilar los campos con cerezas y pomáceas. ‘Tuvimos que mejorar el internet en todos los campos, instalando Starlink, porque necesitas un ancho de banda no menor en los puntos que tenemos vigilados con las cámaras’, dice.

También poseen otras medidas en sus bodegas donde guardan los insumos agrícolas, que son una de las principales especies que son hurtadas en el sector. ‘Tenemos una bomba de gas, que es un gas inocuo, pero que en cosa de segundos hace que no se vean ni las manos, para que sea más complicado el robo, o incluso para que no encuentren el producto que andan buscando, y así se demoren un poco más para que lleguen los carabineros’, asegura.

En este contexto, afirma que están planificando reforzar algunas medidas en sus bodegas para prevenir nuevos incidentes con sus transformadores.

Por otra parte, asegura que si bien han realizado las denuncias correspondientes, advierte que ‘la verdad nunca hemos llegado a nada’. En esa línea, espera que con la llegada del nuevo gobierno se fortalezcan las medidas contra la delincuencia rural para enfrentar esta situación.

SNA valora nombramiento de Francesco Venezian como subsecretario de Agricultura del futuro gobierno

El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) Antonio Walker Prieto , se refirió al nombramiento de Francesco Venezian como subsecretario
de Agricultura del futuro gobierno del Presidente Electo José Antonio Kast , destacando su perfil profesional y su aporte esperado al desarrollo del sector agrícola nacional.

A través de un comunicado oficial, el dirigente gremial expresó el respaldo de la SNA a la designación realizada por el mandatario electo y manifestó la disposición del mundo agrícola a colaborar con la nueva autoridad. En ese contexto, señaló: “Felicitamos a Francesco Venezian por su nombramiento como subsecretario de Agricultura, le deseamos el mayor de los e xitos y ponemos a su disposicio n toda la colaboracio n de los gremios agrícolas que representamos” , indicó Antonio Walker Prieto, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura

El líder gremial destacó además la experiencia profesional del futuro subsecretario de Agricultura , relevando su formación académica y su desempeño previo en cargos públicos y privados. “ Francesco cuenta con una so lida trayectoria te cnica y de gestio n: es agro nomo, fue Seremi en el gobierno del presidente Pin era y ha liderado una importante cooperativa, experiencia especialmente valiosa para el sector en materias de asociatividad y desarrollo productivo ”, agregó Walker, enfatizando la relevancia de estas competencias para enfrentar los desafíos actuales del rubro.

Coordinación con el Ministerio de Agricultura

En la declaración, el presidente de la SNA también valoró el trabajo conjunto que se proyecta entre la subsecretaría y el Ministerio de Agricultura, destacando la importancia de una coordinación efectiva para impulsar políticas públicas orientadas al crecimiento del sector. “ Creemos que conformara una muy buena dupla con el ministro Jaime Campos, y esperamos reunirnos con e l una vez asumido el cargo para trabajar conjuntamente por el desarrollo y fortalecimiento de la agricultura chilena ”, afirmó.

El nombramiento de Francesco Venezian como subsecretario de Agricultura se enmarca en el proceso de conformación del futuro gabinete del Presidente Electo José Antonio Kast, quien ya ha presentado a los ministros de Estado y continúa avanzando en la definición de los equipos que liderarán las distintas carteras.

Desde la SNA reiteraron su disposición a colaborar con las futuras autoridades, subrayando que el trabajo público-privado será clave para fortalecer la agricultura chilena , mejorar la productividad y promover la asociatividad como eje del desarrollo rural.

“Viene un ajuste importante para la cereza y el Maule debe liderar la calidad”

El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) analiza el fin de la era de los ‘precios de oro’ en la cereza, el renacer de la manzana bajo nuevas genéticas y el potencial estratégico del Maule como corazón exportador de Chile.
La Región del Maule se encuentra en un punto de inflexión productivo. Con la temporada de cerezas cerrando capítulos complejos y la cosecha de manzanas iniciando su despliegue en los valles de la precordillera, la voz de Antonio Walker Prieto, líder de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), resuena con una mezcla de realismo y optimismo pragmático.

El sol de la tarde cae sobre los huertos de la zona central, pero la mente de Antonio Walker Prieto está a kilómetros de distancia, desglosando las cifras del último trimestre y proyectando los desafíos de un sector que, según sus propias palabras, ‘es el alma de Chile’. En esta entrevista, Walker desglosa los desafíos logísticos, climáticos y de mercado que enfrentan los agricultores maulinos, advirtiendo que la industria ya no tolera la mediocridad. – Antonio, estamos dejando atrás la efervescencia de la cereza para entrar de lleno en la temporada de la manzana.

¿Cuál es el diagnóstico para este rubro en el Maule? ‘Estamos con expectativas muy positivas para la manzana, y eso es una gran noticia para nuestra región. Lo que ha ocurrido con este cultivo es un caso de estudio: Chile pasó de tener 42.000 hectáreas a nivel nacional a solo 20.000 hoy en día. Hubo un ajuste brutal. Sin embargo, de esas 20.000 hectáreas, unas 3.500 se destinan a la industria, dejándonos con 15.000 hectáreas dedicadas exclusivamente a la exportación’.

– Y ¿cómo se vislumbra esta reducción y su implicancia en la exportación? ‘Esta reducción de la oferta, sumada a una demanda muy estable en lo que llamamos ‘el barrio’ —nuestro mercado en América Latina—, genera un escenario de precios y rentabilidad mucho más seguro’. – ¿Por qué se dice que el Maule es el motor de este resurgimiento? ‘Porque el Maule es, sencillamente, la principal región productora y exportadora de manzanas de Chile. Además, somos los que abrimos la temporada. Mientras que en la Región de O’Higgins prácticamente ya no quedan manzanas, el Maule se ha consolidado’.

– ¿Y cuáles son los mejores sectores? ‘Especialmente en la precordillera —sectores como Huemul, arriba en Los Niches, San Clemente y Linares— se ha hecho una inversión genética impresionante. Hoy tenemos clones de Royal Gala con mucho mejor color, Granny Smith altamente productivas y variedades nuevas como Fuji y Pink Ladies con condiciones organolépticas que el consumidor internacional valora mucho más. La manzana del Maule es más dulce y eso nos da una ventaja competitiva’. – El cambio climático es una realidad innegable.

¿Cómo está reconfigurando el mapa de la manzana? ‘Ha tenido un impacto directo. Hemos visto cómo variedades sensibles al golpe de sol, como la Ambrosia, Honeycrisp, Kanzi y algunos clones de Fuji, se han tenido que trasladar hacia el sur, específicamente a la Araucanía. En contraste, el Maule se está consolidando como el hogar de los clones mejorados de Gala, Granny Smith y Pink Ladies. Estamos aprendiendo a plantar lo que realmente se adapta a nuestro nuevo clima’. FIN DE ‘BONANZA FÁCIL’ – Pasemos al tema que más preocupa hoy.

Se esperaba que el Año Nuevo Chino tardío beneficiara a la cereza maulina, pero los resultados parecen ser otros. ¿Qué pasó? ‘Ha sido una temporada tremendamente difícil. Teníamos la esperanza de que, al ser el Año Nuevo Chino el 17 de febrero, el Maule se vería beneficiado por sus cosechas más tardías. Pero la realidad nos dio un golpe de agua fría. Chile exportó 118 millones de cajas, por debajo del pronóstico de 125 millones. Aunque tuvimos mejor calibre y calidad que el año anterior, las expectativas no se cumplieron’. – ¿Es un problema de oferta chilena o de la economía china? ‘Es un tema de bolsillo.

Aunque las estadísticas oficiales dicen que China crece al 5%, la realidad económica de las familias chinas es distinta: hay bajo poder adquisitivo. La gente dejó de comprar productos caros. Por eso los calibres más pequeños, como XL y J, se movieron rápido; no porque fueran los favoritos, sino porque eran los únicos que el consumidor podía pagar’. – ¿Y cómo se vislumbra el futuro? ‘Esto nos deja una lección dolorosa para el Maule: ya no vamos a ver los precios de 4 o 5 dólares por kilo del pasado. Viene un ajuste importante, similar al que vivió la uva de mesa o la manzana’. – Usted habla de un ‘ajuste’.

¿Qué significa eso para el productor de a pie en Curicó o Linares? ‘Significa que tenemos que volvernos extremadamente profesionales para ser rentables. El modelo cambió. Ya no podemos apostar a producir 25 toneladas por hectárea de cualquier cosa. El nuevo estándar debe ser: producir 15 toneladas por hectárea, pero que el 85% sea exportable y que el 75% de esa fruta sea de calibre 2J hacia arriba. Y lo más difícil: el costo de producción debe ser de 1,50 dólares por kilo.

Los huertos que no tengan calidad, que tengan baja producción o variedades que el mercado ya no quiere —como Sweetheart, Skeena, Van, Lambert o Staccato— van a quedar fuera. El recambio varietal no es una opción, es una obligación de supervivencia’. ‘CAJA DE CHOCOLATES’ – ¿Es posible dejar de depender tanto de China? ‘Es urgente abrir nuevos mercados, pero no es fácil. China sigue siendo nuestro principal destino, pero debemos explorar con más fuerza el sudeste asiático (Vietnam, Tailandia, Corea, Japón), donde hay 700 millones de personas.

También Brasil y Estados Unidos siguen siendo atractivos si mejoramos la promoción’. – ¿Y qué otros mercados abren esperanzas? ‘Nuestra gran esperanza es India. Lo increíble de India es que la cereza no paga aranceles para entrar, a diferencia de la manzana (50%), la nuez (100%) o el vino (150%). ¿El problema? La distancia. Mientras a China llegamos en 23-25 días con los Cherry Express, a India tardamos 45 o 50 días. Necesitamos mejor logística para conquistar ese mercado’. – Usted mencionó que Australia y Nueva Zelanda logran mejores precios. ¿Qué hacen ellos que nosotros no? ‘Homogeneidad.

Ese es nuestro gran pecado. Para el consumidor chino, una caja de cerezas chilenas debe ser como una caja de chocolates: todas iguales, perfectas. Hoy, seguimos exportando ‘Categoría 2’ y calibres pequeños que ‘ensucian’ el mercado y bajan los precios del resto. Necesitamos un sello de calidad país y un acuerdo entre exportadoras para definir qué se envía y qué no’. KIWI Y AGROINDUSTRIA – No todo es manzana y cereza. El kiwi parece estar viviendo una segunda juventud en la Provincia de Curicó.

‘¡Exactamente! El kiwi pasó por su propia crisis; de 13.000 hectáreas bajamos a 7.000 porque los precios cayeron de 3 dólares a 20 centavos. Muchos arrancaron sus huertos, especialmente en zonas no aptas. Pero los que se quedaron, los que producían 40 toneladas con buen calibre, resistieron’. – ¿Hay un nuevo boom del kiwi? ‘Efectivamente. Hoy vemos un nuevo ‘boom’. Vamos a llegar a las 8.500 hectáreas a nivel nacional. El 30% de la producción nacional de kiwi se concentra en la Provincia de Curicó.

Tenemos ejemplos emblemáticos como Jaime Berenguer o la exportadora Copefrut que lideran este renacer’. – Finalmente, ¿qué rol juega la industria del congelado y los procesos derivados? ‘Es fundamental. Este año la agroindustria de la cereza dio una sorpresa positiva, pagando hasta 350 pesos por kilo, cuando el año pasado se pagaban 50 u 80 pesos. Tenemos que industrializar la fruta que no se exporta. Si no es fresca, que sea congelada para marrasquinos o jugos, pero no podemos perder valor’. – Usted fue ministro de Agricultura.

Mirando hacia atrás y viendo el presente, ¿qué es más difícil: ejecutar política pública desde el gabinete o presionar por ella desde el gremio? ‘(Ríe) Son mundos distintos, Juan Ignacio. En el Ministerio tienes el timón, pero el barco es pesado y burocrático. En la SNA tienes la libertad de decir las cosas por su nombre, de ser la voz de miles que no son escuchados. Lo más difícil de ser Ministro es la gestión de las expectativas y la lentitud del aparato estatal.

Lo más difícil de ser dirigente gremial es lograr consensos en un sector tan diverso como el nuestro, donde un productor de leche del sur tiene necesidades diametralmente opuestas a un productor de uva de mesa del norte. Pero ambos son agricultura’. – Finalmente, Antonio, si tuviera que proyectar el campo chileno al 2030, ¿cuál es su visión? ‘Sueño con un Chile que sea una potencia agroalimentaria verde. Que no solo exportemos calorías, sino sostenibilidad y salud.

Veo un campo integrado, donde la tecnología permita al trabajador rural tener una mejor calidad de vida y donde el conflicto por el agua sea un recuerdo gracias a la desalinización y la eficiencia. Pero para eso necesitamos paz social.

Sin paz en el mundo rural, especialmente en la Araucanía y las zonas de conflicto, el potencial de Chile seguirá con el freno de mano puesto. Que el Maule sigue siendo el corazón frutícola de Chile, pero que el mercado nos está exigiendo un nivel de profesionalismo nunca antes visto. El ajuste viene, es inevitable, pero nos pillará mejor parados si apostamos por la genética, la calidad y la unión como sector’.

Mercado de granos 2026: cosechas adelantadas y alta oferta marcan inicio de una temporada desafiante

Un informe de la Sociedad Nacional de Agricultura y el Consorcio Agrícola del Sur revela que las faenas de trilla se anticiparon entre 10 y 14 días desde la zona central hasta Malleco. Sin embargo, el optimismo productivo choca con un tipo de cambio bajo los $900, lo que reduce en un 10% el valor de importación y presiona la rentabilidad del agricultor local.
El inicio del año bursátil 2026 ha sido analizado por diversos analistas de mercado con un moderado optimismo. Sin embargo, el sector de los granos enfrenta su propia realidad. Según detalla el Boletín Cereales N°1 de enero 2026, publicado por la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) en conjunto con el Consorcio Agrícola del Sur (CAS), existía la expectativa de que los commodities agrícolas siguieran la dinámica alcista de las materias primas minerales.

A mediados de enero de 2026, la Bolsa de Granos de Chicago (CBOT) mostró ciertos intentos de los futuros de trigo y maíz por alejarse de las tendencias bajistas predominantes. Este comportamiento estaría influenciado, en parte, por factores climáticos en Estados Unidos, donde se registraron temperaturas cálidas y un clima seco en pleno invierno en zonas productoras clave.

No obstante, el panorama global de oferta y demanda sigue siendo el factor de mayor peso en la conformación de los precios internacionales

ESCENARIO DEL TRIGO

En Chile, la realidad en los campos muestra un adelanto fenológico significativo. Las faenas de trilla se registran desde la zona central hasta la provincia de Malleco, en la región de La Araucanía, con un adelanto estimado de entre 10 y14 días respecto de las fechas tradicionales.

La comercialización avanza con fluidez. A112 de enero de 2026, la industria molinera mantenía 32 poderes de compra abiertos con precio conocido, de un total de 60 instalaciones registradas ante el Servicio
Agrícola y Ganadero (SAG). Los precios ofrecidos por la industria varían según la región y la calidad del grano —o nivel de gluten—.

Por ejemplo, para trigos fuertes —sobre el 30% de gluten húmedo— las ofertas en la región Metropolitana oscilan entre $250 y $270 por kilo, mientras que en Ñuble y Biobío se sitúan entre $235 y $245 por kilo.

Un factor determinante en la rentabilidad del productor nacional es el tipo de cambio. El análisis del CAS y la SNA subraya que, a diferencia del año pasado, cuando la divisa superaba los $1.000, actualmente el dólar observado se cotiza por debajo de los $900, lo que representa una disminución de valor aproximada del 10%, que impacta directamente en el precio de importación y, por ende, en el precio pagado al productor local.

LA SITUACIÓN DEL MAÍZ

En el campo chileno, los maizales de la temporada 2025/26 se observan vigorosos en su etapa de crecimiento. Sin embargo, el boletín especializado advierte sobre riesgos climáticos: eventos de altas temperaturas combinados con vientos persistentes han generado condiciones de elevada deshidratación en algunas zonas.

Esto ha convertido la frecuencia y oportunidad del riego en un factor crítico que podría limitar el rendimiento final si no se maneja adecuadamente.

LA AVENA

A nivel interno, la situación productiva del mercado de la avena trajo sorpresas. Contrario a las proyecciones iniciales del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que advertían una contracción, el análisis de imágenes satelitales realizado por la Comercializadora de Trigo S.A (Cotrisa) indica que la superficie nacional de avena se mantuvo prácticamente estable, con 103.633 hectáreas para la temporada actual.

Si bien La Araucanía redujo su superficie en un 6%, regiones como Maule, Nuble y Los Ríos compensaron esa caída con aumentos en sus siembras, probablemente debido a la falta de alternativas de cultivo para la rotación de suelos.

La comercialización de la avena en Chile reporta precios entre $170 y $200 por kilo. No obstante, los operadores advierten sobre problemas en su calidad: se han detectado altos niveles de impurezas —superiores al 3%— debido a la proliferación de malezas gramíneas favorecidas por las lluvias de primavera, lo que dificulta la venta y castiga el precio.

DESAFÍOS AGRONÓMICOS Y COMERCIALES

El cierre del reporte sectorial enfatiza los desafíos técnicos de la temporada. Las lluvias primaverales no solo adelantaron las cosechas, sino que complicaron el control de malezas como las ballicas, lo que incide en la limpieza de los granos. Además, se observa con atención la situación argentina: aunque su cosecha es voluminosa, organismos como el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) advierten una menor calidad panadera —de baja proteína—, lo que añade incertidumbre al mercado regional.

Para enfrentar estos retos de calidad, el Ministerio de Agricultura impulsa la ‘Red de Colaboración en Calidad de Trigo’, que busca clasificar las variedades según su aptitud industrial.

Finalmente, las entidades gremiales hacen un llamado a los productores a calibrar con precisión las máquinas cosechadoras para evitar pérdidas de rendimiento en la etapa final del cultivo.

Impacto económico en el sector agrícola por robos en zonas rurales se eleva a US$ 530 millones

Sondeo de la SNA indica que un 43% de los agricultores ha sufrido 3 o más hurtos en los últimos 12 meses. Gremio espera abordar esta materia con el próximo gobierno.
La delincuencia e inseguridad rural figuran como el principal foco de preocupación para el sector agrícola. Incluso, algunos actores del rubro ubican a esta temática como la primera prioridad que deberá abordar el gobierno entrante de José Antonio Kast a partir de marzo.

Agricultores acusan que enfrentan una grave crisis de seguridad en sus campos, con episodios de robos que han pasado a ser cada vez más recurrentes (ver nota relacionada). Pese a que la delincuencia rural se ha intensificado durante los últimos años, advierten que existen muy pocos antecedentes que reflejen el verdadero panorama con el que convive una industria que mueve US$ 13.500 millones anuales.

Este escenario fue uno de los motivos que llevó a la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) a elaborar encuestas para medir el impacto de los robos en el agro. En su segunda edición del Barómetro de Robo Agrícola —realizado a 655 agricultores pequeños, medianos y grandes entre el 25 de diciembre y 26 de enero—, indicó que un 77,4% de la muestra declara haber sido víctima de robo en los últimos 12 meses (ver infografía).

Dentro de este universo, un 43% indicó que sufrió robos 3 o más veces. Entre los encuestados, un 9,7% aseguró que hubo violencia física durante los robos registrados en su predio.

De acuerdo al estudio, los elementos que generan mayores pérdidas económicas para el sector son los insumos agrícolas ($2.730 millones), instalaciones eléctricas ($2.519 millones), animales ($913 millones) y maquinarías ($885 millones).

‘Realmente hay una inseguridad rural brutal. Desde el año 88 que vivo en el Maule y no había visto una situación así anteriormente’, dice Antonio Walker, presidente de la SNA. ‘Hace 20 o 30 años, vivir en el campo era sinónimo de tranquilidad, de paz y trabajar tranquilo, hoy día no lo es (…). Los robos ahora no solamente son en la noche, sino que muchas veces a plena luz del día’, agrega.

Efecto económico

En este contexto, el informe de la SNA estimó que al proyectar el impacto económico de los robos anuales en el agro, la cifra asciende a US$ 530 millones, un alza de 39% versus la primera medición (US$ 380 millones).

Para Walker, este es ‘el indicador más importante, porque refleja el nivel de inseguridad rural y de robos brutales que tenemos (…) Lo preocupante es que en lugar de ir disminuyendo, todo esto va aumentando’.

Ante el incremento del efecto económico por los robos en zonas rurales, el dirigente asegura que esta situación podría afectar la operación de la industria agrícola en caso de mantenerse al alza en los próximos años.

‘Con una rentabilidad ajustada en el sector agrícola, no podemos darnos el lujo de tener este nivel de robos y violencia. Estamos muy desamparados en los sectores rurales, es urgente abordar este tema (…) La agricultura emplea 1 millón de personas y exporta US$ 13.500 millones. Este es uno de los temas principales para abordar, con miras a seguir desarrollando normalmente la actividad agrícola y de exportación’, afirma.

En este contexto, Walker sostuvo que la seguridad rural fue uno de los ejes de las propuestas que entregaron al Presidente electo durante su período de campaña, por lo que esperan avanzar con el futuro mandatario en esta materia. ‘El tema número uno es la seguridad rural, si queremos que haya mayor inversión y que se siga desarrollando la agricultura’, señala.

Y plantea que a nivel legislativo se deben discutir proyectos para elevar las penas a los robos en zonas rurales y lugares no habitados, tal como ocurrió con la ‘brutal’ disminución en los delitos de robo de madera y usurpaciones con las aprobaciones de sus respectivas leyes.

Gremios del agro llaman a fortalecer control sanitario sobre la mosca de la fruta

La Asociación Río Biobío oficializó el programa de la competencia que reunirá a la élite del rodeo sureño en Los Ángeles. El recinto ‘Edmundo Moller Bordeu’ se alista para una semana de tradición, competencia de alto nivel y tribunas repletas.
Con el olor a tierra húmeda, el sonido de los cascos y la cueca esperando su momento, la Asociación Río Biobío entra en tierra derecha para lo que será una nueva edición del Clasificatorio Zona Sur, instancia clave en el camino hacia el 77° Campeonato Nacional de Rodeo, a disputarse entre el 25 y el 29 de marzo de 2026 en la Medialuna Monumental de Rancagua.

El certamen se desarrollará durante cinco intensas jornadas, desde el martes 25 de febrero hasta el domingo 1 de marzo, en la Medialuna ‘Edmundo Moller Bordeu’ del recinto Socabio de Los Ángeles, reuniendo a los mejores jinetes y colleras desde Concepción hasta Magallanes.

El presidente de la Asociación Río Biobío, Andrés Ruiz-Tagle, destacó que los preparativos se encuentran en su etapa final.

‘Se ha estado trabajando en la medialuna, el recinto y el picadero. Vamos bien adelantados, gracias a Dios, y con los tiempos estamos bien. Además, este año tenemos un día más de competencia, lo que creemos atraerá aún más público. El año pasado estuvimos llenos los tres días y esperamos repetir o incluso superar eso, este 2026’, señaló.

Más que una competencia, el Clasificatorio Sur se proyecta como una verdadera celebración de las raíces huasas, donde la familia corralera se reúne en torno al deporte nacional, la camaradería y la identidad rural. En ese sentido, Ruiz-Tagle fue enfático en señalar que el desafío de la organización es seguir creciendo: ‘Estamos muy entusiasmados. La idea es mejorar las falencias que tuvimos el año pasado y lograr un bonito evento, a la altura de lo que merece el rodeo sureño’, afirmó.

PROGRAMA DEFINIDO Y CON AJUSTES PENSADO EN EL PÚBLICO

El programa del Clasificatorio ya está completamente estructurado y presenta modificaciones respecto a la versión anterior. Las actividades comenzarán el miércoles 25 de febrero con la preselección de la rienda, mientras que el jueves se disputarán las series de Criaderos, Caballos, Yeguas y Potros; el viernes la serie mixta, la Primera serie Libre A, y la Primera serie Libre B. El sábado en tanto, la continuación dela serie Segunda Libre A y de la Segunda Libre B; el domingo finalmente, la Tercera serie Libre B, final movimiento de la rienda y cerrando con la serie de Campeones.

Uno de los cambios más llamativos será la realización de la Serie Potros en la tarde-noche del jueves, en el marco de la inauguración oficial. ‘Es una serie que todo el mundo corralero espera. Con el programa original nos tocaba al mediodía del viernes, pero creemos que tiene mucho más atractivo en la tarde-noche, como ha sido siempre’, explicó el dirigente.

En definitiva, serán cinco días de fiesta corralera en pleno corazón del Biobío, con competencia de alto nivel y un ambiente pensado para el público y las familias.

EXPOSOCABIO: EL CAMPO Y LA CIUDAD SE VUELVEN A ENCONTRAR

El Clasificatorio Sur 2026 volverá a contar con la feria Exposocabío, instancia que complementa la experiencia del rodeo y que conecta el mundo rural con el urbano.

Ruiz-Tagle valoró la renovación de la alianza con la Sociedad Agrícola y Ganadera de Biobío (Socabio) y su presidente, José Miguel Stegmeier. ‘Estamos muy contentos con esta alianza. Exposocabío permitirá mostrar los últimos avances en agricultura y silvicultura, con innovación tecnológica regional en todo su esplendor. Es una instancia que suma mucho al evento’, destacó.

ENTRADAS POR PASSLINE

En cuanto a la venta de entradas, se confirmó que nuevamente se realizará a través de Passline, misma ticketera del año pasado. ‘El sistema será simple. Este lunes a mediodía la plataforma debería estar operativa y funcionando sin problemas’, indicó Ruiz-Tagle.

El dirigente recordó el éxito de la preventa anterior y explicó la decisión de anticipar el proceso:

‘Hay mucho entusiasmo. La gente ha estado preguntando y quiere asegurar su ingreso con tiempo, por eso quisimos adelantarnos’, comentó.

VISITA TÉCNICA FEDERATIVA

Finalmente, este lunes se llevará a cabo una visita técnica por parte de la Federación del Rodeo Chileno, encabezada por el director Carlos Salamé, junto a presidentes de asociaciones. ‘Vendrán a inspeccionar los avances y a revisar los detalles que puedan ir quedando. Siempre es una ayuda importante recibir los consejos de quienes tienen experiencia’, concluyó el presidente de la Asociación Río Biobío.

La Provincia de Biobío ya se prepara para vivir, una vez más, la emoción grande del rodeo chileno, donde la tradición vuelve a encontrarse con la historia.