Sin Agricultura, no hay alimentos.

Ganadería llega a Fiestas Patrias con precios más firmes, pero una masa bovina reducida tras 20 años de caída

La producción para faena se mantiene estable y los precios muestran una tendencia favorable. Sin embargo, el sector advierte que la reducción sostenida del stock bovino limita la oferta nacional, mientras el mayor valor del ternero abre oportunidades para los crianceros y eleva los costos de los engorderos.

A pocos días de Fiestas Patrias, una de las fechas de mayor consumo de carne en Chile, la ganadería bovina llega a septiembre con señales de estabilidad, pero también con un problema que trasciende la coyuntura: la reducción sostenida de la masa ganadera nacional durante las últimas dos décadas.

Así lo planteó Ignacio Besoain, presidente de la Federación de Productores de Ganado Bovino de Chile (Fedecarne F.G.), quien explicó que actualmente se observa una producción estable para faena y precios con tendencia al alza, aunque persisten desafíos para los distintos eslabones de la cadena.

Entre ellos aparecen la menor oferta estacional de ganado gordo durante el invierno, el aumento en el valor del ternero para engorda y una demanda interna que durante los últimos meses se ha movido con menor dinamismo.

PRODUCCIÓN ESTABLE Y MENOR OFERTA EN INVIERNO

En el balance previo a las festividades de septiembre, Besoain señaló que el panorama productivo nacional se ha mantenido estable en cuanto a los volúmenes destinados a faena. Sin embargo, la actividad también ha debido enfrentar el incremento en el precio de algunos insumos agrícolas, entre ellos los fertilizantes.

En materia climática, las zonas centro y centro-sur registraron complicaciones durante el invierno, principalmente por anegamientos en determinados sectores, aunque estos episodios no generaron un impacto negativo directo sobre la producción general.

La menor disponibilidad de ganado gordo durante esta época, explicó el dirigente, responde principalmente a las características del modelo productivo chileno, sustentado mayoritariamente en el pastoreo.

Los animales se alimentan a pasto durante al menos tres cuartas partes de su vida y, debido a la menor disponibilidad de praderas durante los meses fríos, disminuye también la oferta de ganado gordo. Se trata, por tanto, de una condición estacional propia del invierno.

20 AÑOS DE REDUCCIÓN DE LA MASA GANADERA

Más allá de esta situación estacional, el presidente de Fedecarne advirtió sobre un problema de carácter estructural: la disminución sostenida de la masa ganadera bovina del país durante las últimas dos décadas.

La menor cantidad de animales disponibles ha incidido directamente en los niveles de faena nacional y ha generado una brecha entre la capacidad instalada de las plantas faenadoras y la oferta efectiva de ganado.

Esta situación preocupa tanto a los productores primarios como a las plantas de faena, cuya operación depende precisamente de la disponibilidad de animales. De esta manera, la contracción acumulada del stock bovino durante los últimos 20 años se ha traducido también en una menor faena a nivel nacional.

EL TERNERO SUBE DE VALOR

Otro de los factores que actualmente marca al sector es el aumento en el precio del ternero destinado a engorda.

Besoain explicó que, si bien la producción bovina nacional se desarrolla principalmente a pasto, algunos productores incorporan concentrados o granos durante la etapa final de engorda. No obstante, actualmente el principal impacto sobre los costos no estaría en la alimentación, sino en la reposición de animales.

El alza del ternero tiene efectos distintos dentro de la cadena. Para los crianceros representa una señal favorable, porque mejora el valor de su producción y puede incentivar la retención de vientres, además de favorecer la incorporación de nuevos actores a la crianza.

Para los engorderos, en cambio, implica un mayor costo de reposición y obliga a resguardar los márgenes del negocio, especialmente considerando que el valor por kilo del ternero ha llegado a superar al del ganado gordo.

PRECIOS MÁS ESTABLES Y UN CONSUMO INTERNO MÁS LENTO

En materia comercial, Besoain contrastó el escenario actual con el observado hace aproximadamente un año y medio, cuando los precios mostraban mayor inestabilidad y una tendencia a la baja.

Actualmente, señaló, los valores se encuentran más estables y muestran una tendencia al alza, aunque durante este invierno no se produjo el peak de precios registrado habitualmente en años anteriores.

El comportamiento del mercado interno resulta especialmente relevante para el sector, considerando que la ganadería bovina chilena no cuenta con un mercado exportador ampliamente desarrollado, salvo negocios puntuales con destinos como China.

En ese contexto, el menor dinamismo de la economía ha ralentizado el consumo interno durante los últimos meses. Según explicó el dirigente, esta menor velocidad de la demanda ha impedido que la valorización del ganado gordo alcance los niveles esperados por los engorderos, manteniendo precios estables, pero todavía acotados.

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‘Como sector primario vemos que es muy bueno que el ternero tenga una revalorización importante, porque eso ayuda a que los crianceros puedan tener un incentivo para retener sus vientres o que nuevos actores se incorporen a la crianza’
Ignacio Besoain, presidente de Fedecarne F.G.

Hay agua, pero también incertidumbre

Si bien las lluvias y nevadas mejoraron las perspectivas desde Atacama hasta Ñuble, se advierte que la temporada de riego aún está amenazada, especialmente a partir de enero, por el comportamiento de El Niño. Además, se previene que el riesgo no es solo de escasez hídrica, sino por aluviones y eventuales daños a la infraestructura.

Optimismo e incertidumbre. Eso es lo que por estos días marca el ánimo de productores y regantes de las principales zonas agrícolas del país de cara a la temporada de riego.

Y es que si bien las precipitaciones y nevadas de agosto significaron un importante alivio para varias zonas agrícolas que arrastraban años de sequía y mejoraron las perspectivas de disponibilidad de agua, también dejaron daños puntuales en infraestructura. A ello se suma la incertidumbre sobre el comportamiento de El Niño durante los próximos meses, que podría traer nuevos desafíos para la actividad agrícola.

‘Lo más importante por ahora es que llovió lo suficiente, lo que tiene varios aspectos positivos, entre ellos, la acumulación de nieve en la alta cordillera y el lavado de sales en los suelos. Si bien han surgido algunos inconvenientes en canales que fueron dañados por los temporales, la mayoría se encuentran reparados. Por lo tanto, esperamos que desde Atacama al sur tengamos una muy buena temporada de riego’, afirma Víctor Catán, presidente de Fedefruta.

Catalina Castro Amenábar, secretaria general de Conca, coincide con este panorama, pero llama a mantener la prudencia.

‘Una buena temporada de lluvias no necesariamente se traduce de manera automática en seguridad hídrica para toda la temporada agrícola, porque existen diferencias importantes entre cuencas y también debemos considerar variables como la acumulación de nieve, el comportamiento de los caudales y la disponibilidad de agua embalsada’, sostiene.

Atacama y Coquimbo: Con mucha cautela

Las lluvias de agosto dejaron un balance de dulce y agraz en las zonas agrícolas de Atacama y Coquimbo. Por un lado, significaron un importante aporte para recuperar caudales y reservas de agua en los principales valles agrícolas, mejorando las perspectivas para la próxima temporada de riego. Por otro, la intensidad de algunos de los eventos dejó daños en infraestructura productiva y encendió las alertas frente al riesgo de nuevas crecidas, aluviones y deslizamientos.

En la Región de Atacama, los principales problemas se concentraron en caminos y puentes que circundan las quebradas precordilleranas, muchos de los cuales fueron sobrepasados por el material arrastrado por los aluviones.

‘Por estos días, muchos productores están desembolsando grandes sumas de dinero para reparar esas protecciones con rapidez y asegurar el buen funcionamiento de los parrones de la zona. Sería bueno que el Estado se hiciera presente con ayuda para subsanar ese tema’, afirma Rodrigo Susaeta, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores Agrícolas del Valle de Copiapó (Apeco).

En la Región de Coquimbo, el escenario es similar. El frente dejó embancamientos y deslizamientos de tierra que taparon canales y provocaron daños en bocatomas. El resultado es que, por estos días, solo un pequeño porcentaje de los canales está recibiendo agua, mientras el resto permanece a la espera de que concluyan los trabajos de reparación.

‘Hoy, las máquinas están trabajando a full para dejar los canales operativos. A la fecha, el 90% de las compuertas de Elqui están reparadas. Esperamos que la situación se normalice después del 18 de septiembre’, indica Gabriel Varela, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Elqui.

Pese a las dificultades, el balance hídrico permite mirar con mayor optimismo la próxima temporada. Varela estima que los embalses La Laguna y Puclaro deberían alcanzar el 100% de su capacidad hacia fines de diciembre o comienzos de enero de 2027.

‘Según lo acordado por la mesa, a partir de la situación actual y datos de años anteriores, esta temporada comenzará con un 35% de desmarque, lo que quiere decir que cada acción será equivalente a 0,35 l/s. Una vez que se genere el rebalse del embalse Puclaro, se dejarán los canales a la máxima capacidad que puedan portear’, indica Varela.

La preocupación comienza a trasladarse hacia lo que pueda ocurrir con el clima durante las próximas semanas y meses, ya que la eventual llegada de nuevos sistemas frontales de alta intensidad podría poner nueva presión sobre la infraestructura y quebradas que, tras los últimos eventos, quedaron particularmente vulnerables.

‘Los daños que se produjeron dejan al valle en una situación de debilidad ante cualquier otro evento climático que pudiera venir. Las quebradas se encuentran susceptibles y no están preparadas’, advierte Susaeta.

En la Región de Coquimbo, en tanto, el principal temor está puesto en la temperatura. Una primavera muy cálida podría acelerar el proceso de deshielo y elevar fuertemente los caudales y el arrastre de sedimentos.

‘Este año, en nuestro caso, tenemos una acumulación de nieve de 7,40 metros en la cordillera. Si hay deshielos importantes se podría generar un caudal muy grande que traerá mucho sedimento’, afirma Varela.

Alivio en Valparaíso y Metropolitana

Después de varios años complicados, en la cuenca del Aconcagua, en precipitaciones y acumulación de nieve, 2026 ha sido un buen año.

‘En la primera sección del río Aconcagua, que va desde Los Andes hasta el puente de San Felipe, estamos muy tranquilos porque cayó más nieve que agua. Debido a que nosotros no tenemos embalse, nuestro embalse es la cordillera. Y este año estamos consiguiendo alrededor de 12 metros de acumulación de nieve en la cordillera, que es de muy buena calidad, ya que es de junio y julio, lo que nos permitirá tener una temporada relativamente normal, llevando a que los deshielos del verano nos abastezcan de agua suficiente para riego’, afirma Luis Alberto Luraschi, presidente de la Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Aconcagua.

En la cuenca Maipo-Mapocho el escenario también mejoró, aunque con una diferencia: los buenos registros no alcanzan a borrar el déficit acumulado durante el primer semestre.

‘Mayo cerró como el quinto mes más seco en Santiago desde 1967, lo que llevó a que en junio se solicitara el decreto de escasez para la primera sección del Maipo. Recién en julio y agosto llegaron la nieve y las lluvias, que se dice continuarán hasta febrero’, indica Raúl Vigneaux, secretario de la Junta de Vigilancia de la Tercera Sección del río Mapocho.

El cambio se refleja con claridad en la nieve acumulada. Según Vigneaux, el déficit de agua equivalente en la nieve pasó de 92% a comienzos de julio a apenas 10% a fines de agosto.

Pero los buenos números tienen un límite. Santiago cerró el invierno con 12% menos de precipitaciones que un año normal y el embalse El Yeso se encuentra en 66% de su capacidad, por debajo de los niveles registrados en los dos años anteriores.

‘La reserva de este año está en la nieve, no en el almacenamiento’, advierte Vigneaux.

Más al sur, en O’Higgins, el escenario es más estable. En las cuencas de los ríos Cachapoal y Tinguiririca no se han registrado, hasta ahora, problemas asociados a caudales elevados, algo que se explica en buena medida porque las últimas lluvias intensas estuvieron acompañadas de una isoterma baja. Esto permitió que una mayor proporción de las precipitaciones quedara almacenada como nieve en la cordillera y mejorara las perspectivas para la temporada de riego, que debería comenzar a fines de septiembre o comienzos de octubre.

‘Creo que a estas alturas podemos decir que agua de aquí a diciembre habrá. Sin embargo, desde ahí en adelante no lo tenemos muy claro. Tenemos incertidumbre’, afirma Graciela Correa, gerenta de Juntas de Vigilancia de Ríos y Esteros de O’Higgins.

Y es precisamente ahí donde aparece el principal factor de cautela para las distintas cuencas: qué ocurrirá durante los próximos meses con la presencia de El Niño y, especialmente, con las temperaturas.

‘Sabemos que vienen lluvias en septiembre, octubre y noviembre, las que serán necesariamente con isotermas más altas, lo que puede generar que perdamos parte de la nieve. Así, podríamos tener una primavera de alto caudal y nos falte agua en el verano’, sostiene Correa.

‘Eso tiene doble costo: el agua almacenada en altura se acaba antes, y aumenta el riesgo de aluviones, que traen muchos más problemas de los que resuelve el agua extra’, complementa Luraschi.

Para Vigneaux, en tanto, la principal amenaza esta temporada es la incertidumbre asociada al comportamiento de El Niño. Lluvias más intensas podrían transformar el alivio hídrico en un problema.

‘Con un El Niño intenso el riesgo no es que falte agua, sino que llegue toda junta y no tengamos cómo gestionarla ni evitar el daño que puede producir a los frutales. Si tuviéramos obras de acumulación en la cuenca, la cosa sería muy distinta, ya que se podría dosificar el caudal de los ríos sin generar estragos y hacer un aprovechamiento óptimo’, asegura.

Maule y Ñuble: Con buenas sensaciones

Más al sur el escenario también muestra una mejoría respecto de temporadas anteriores.

En el Maule, las buenas cifras de precipitaciones permiten proyectar una favorable temporada de riego para las principales zonas agrícolas, aunque su inicio se ha retrasado por las lluvias.

‘Esta temporada presenta registros de precipitaciones cercanos a un año normal y se ubica como el quinto de mejor registro de los últimos años. Sin embargo, persiste incertidumbre respecto de la evolución de las temperaturas y su posible impacto en un adelantamiento de los caudales de deshielo, que será el principal factor para determinar el comportamiento de la temporada’, señala Juan Pablo Herrera, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Maule.

En Ñuble, las lluvias registradas durante julio permitieron una importante recuperación de las reservas de agua. Si bien no son suficientes para revertir por el déficit acumulado, permiten iniciar la temporada con una perspectiva más favorable que la del año pasado.

‘De acuerdo con antecedentes de la Dirección General de Aguas, el río Ñuble en julio registró un superávit promedio de 76,1% respecto de la media de los últimos 30 años, presentando en la estación San Fabián un caudal medio mensual de 244 m³/s, prácticamente el doble de su promedio histórico para ese mes. De la misma forma, la misma estación registró solo en el mes de julio sobre 500 milímetros precipitados que, si bien son cifras alentadoras, la cautela se mantiene, dado que el balance acumulado de precipitaciones registradas a la fecha en la estación Bernardo O’Higgins de Chillán mantiene un déficit de 11,9%’, afirma Daniela Durán, presidenta de la Junta de Vigilancia del Río Ñuble.

A estos buenos registros se suma la recuperación del embalse Coihueco, que alcanza el 71% de su capacidad, además de una mejor condición de la cobertura nival. A comienzos de agosto, la estación nivométrica Volcán Chillán registraba 95 centímetros de nieve y, a fines del mismo mes, la cobertura nival de la subcuenca del río Ñuble alcanzaba un 47%, por sobre los registros observados en fechas similares de 2025.

La principal interrogante es cuándo y con qué intensidad se producirá el deshielo y cómo evolucionarán los caudales en los meses de mayor demanda de agua.

‘Desde el punto de vista hidrológico, un deshielo anticipado podría adelantar la disponibilidad de agua y generar una disminución de caudales precisamente cuando aumenten las necesidades de riego’, advierte Herrera.

Por ello, la Junta de Vigilancia del Río Maule mantiene una proyección conservadora del programa de riego, orientada a realizar un uso racional y eficiente de los recursos disponibles en la laguna del Maule.

‘Desde el punto de vista agronómico, una temporada que comienza retrasada y con temperaturas elevadas podría desplazar el peak de demanda hacia meses en que habitualmente esta comienza a disminuir’, explica Herrera.

En Ñuble, la preocupación apunta en la misma dirección. Pese a la recuperación de las reservas, la vulnerabilidad hídrica no ha desaparecido y el comportamiento de las temperaturas será determinante.

‘Las principales amenazas siguen siendo el déficit de nieve respecto de los promedios históricos, las altas temperaturas que pueden acelerar el deshielo y la persistencia de una condición hídrica que continúa siendo vulnerable después de una sequía instalada. A esto se suma el riesgo asociado a eventos meteorológicos extremos, lluvias intensas que todavía podrían generar crecidas y daños en los cultivos de frutales’, explica Durán.

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Prevenir e invertir

Los expertos insisten en que tanto las organizaciones de regantes como los productores deben estar preparados para períodos de menor disponibilidad de agua, así como para crecidas, lluvias intensas y otros eventos que puedan afectar la infraestructura.

‘Es fundamental realizar mantenciones preventivas; mantener despejados canales y obras de conducción; revisar puntos críticos y contar con información oportuna sobre caudales y condiciones meteorológicas. Pero también fortalecer la coordinación entre usuarios, organizaciones y autoridades. La experiencia de los últimos años demuestra que una buena gestión del agua requiere cada vez más anticipación y menos reacción frente a las emergencias’, indica Catalina Castro.

Aquí la tecnología aparece como clave para mejorar la gestión.

‘La tecnología no reemplaza la mantención ni el conocimiento territorial de quienes administran los canales, pero permite complementarlos y avanzar desde una gestión principalmente reactiva hacia una gestión más preventiva, eficiente y basada en datos’, sostiene Castro.

Pero los desafíos también están dentro de los predios. Víctor Catán plantea que Chile debe avanzar en la presurización de los canales de riego.

‘Esto permitirá que el agricultor pague por lo que consume, lo que a su vez repercutirá en que se sea más eficiente con los recursos’, indica.

También insiste en la necesidad de seguir incorporando tecnología, como sensores, telemetría e incluso inteligencia artificial, aunque advierte que el primer paso es cerrar las brechas que todavía existen en materia de riego tecnificado.

Flexibilidad laboral: una necesidad impostergable para la agricultura y la lechería

El presidente de Fedeleche, Marcos Winkler, aborda la discusión sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas y advierte sobre sus implicancias directas en el empleo y la productividad del sector lácteo.

La discusión sobre la reducción de la jornada laboral a 40 horas ha puesto en evidencia una tensión que no podemos ignorar: la distancia entre la normativa y la realidad productiva del campo. En la última reunión de directorio de Fedeleche, los representantes del gremio fueron claros al advertir que la rigidez de la ley amenaza con presionar los costos y debilitar la competitividad de las pymes agrícolas, especialmente en rubros como la lechería. La ordeña es el ejemplo más ilustrativo. Se trata de una labor que no admite pausas ni calendarios urbanos: las vacas deben ordeñarse dos a tres veces al día, todos los días del año, sin excepción. Reducir la jornada sin mecanismos de adaptabilidad y flexibilidad significa obligar a contratar más personal para cubrir los mismos turnos, lo que incrementa los costos fijos y compromete la viabilidad de muchos productores.

Lo mismo ocurre con cosechas, riego, y manejo sanitario, actividades que dependen de ciclos biológicos y climáticos, no de relojes. El gremio valora y comparte el objetivo de la ley —mejorar la calidad de vida de los trabajadores—, pero insiste en que su implementación debe reconocer la especificidad de la agricultura. La adaptabilidad y la flexibilidad no son privilegios, son condiciones básicas para que las faenas puedan cumplirse sin afectar el empleo, ni la productividad. Por eso, Fedeleche trabaja en propuestas que incluyen la interrupción de la jornada para ordeñadores y regímenes excepcionales que permitan compatibilizar derechos laborales con la naturaleza de la producción. Quienes vivimos y trabajamos en el campo sabemos que la agricultura no funciona de acuerdo con el calendario, sino con los ciclos de la naturaleza. La lechería, en particular, es un motor socioeconómico que sostiene comunidades rurales y genera empleo formal, permanente y de calidad. Si queremos proteger ese aporte, debemos legislar con realismo y sensibilidad, entendiendo que la flexibilidad laboral no es una concesión, sino una herramienta indispensable para la sustentabilidad del sector. La invitación es a enfocar la discusión en el daño que la rigidez normativa puede provocar en las pymes agrícolas. Porque detrás de cada ordeña, de cada hectárea regada y de cada litro de leche producido, hay familias rurales que dependen de que el trabajo del campo siga siendo viable. Marcos Winkler Presidente de Fedeleche

Juan Sutil “Hoy día se están volviendo a reconstruir los cimientos para que la economía pueda funcionar mejor”

El expresidente del gran empresariado hace un positivo balance de lo que han sido estos seis meses de la administración de José Antonio Kast. ‘En las cosas sustanciales, el gobierno ha sido muy exitoso’, sentencia, y afirma que ‘la expectativa desde el punto de vista empresarial es que las cosas van para mejor’. No obstante, añade que el Ejecutivo debe ‘mejorar la forma en que comunica’. Sobre las elecciones en la CPC, resalta que todos los nombres que están en carrera para presidirla sean empresarios.

El expresidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Juan Sutil, está dedicado de lleno a su actividad empresarial. Sin embargo, sigue de cerca la contingencia política y económica del país. Y por lo mismo, en esta entrevista, hace un balance de los primeros seis meses de la gestión del gobierno de José Antonio Kast y del equipo económico que lidera el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. También se pronuncia sobre la carrera que ya se desató en la CPC por el liderazgo para reemplazar a Susana Jiménez, cuyo periodo al mando del multigremial concluye a fin de año.
El gobierno está cumpliendo seis meses, ¿cuál es su balance de la gestión que ha tenido la administración de José Antonio Kast?
-En las cosas sustanciales, el gobierno ha sido muy exitoso. El haber aprobado la megarreforma con la velocidad y las mayorías con que fue aprobada, y que fijan las bases para que el país empiece a funcionar nuevamente en forma más eficiente y oportuna. Lo otro que es muy importante y que lo aprecio como empresario, es que los servicios públicos están volviendo a funcionar. Está funcionando la Dirección General de Agua, está funcionando la Dirección de Obra Hidráulica, están funcionando las seremis, están funcionando los servicios públicos. Eso va generando un ambiente de optimismo, de que efectivamente cambiamos la etapa. Pasamos del gobierno del Presidente Boric, que era bien confrontacional, se definían como antisistema o antiempresa, y costó mucho convivir con eso. Hoy día hay una actitud muy distinta, que es facilitar las cosas. Nadie está relajando la vena en términos de los niveles de exigencia, pero sí se están agilizando los tiempos, se está cumpliendo, se toma conciencia de la importancia de que se realicen las inversiones en tiempo y fecha, y eso desde el punto de vista económico es fundamental, porque son las bases que van a fijar el crecimiento 2027, 2028, 2029 y en adelante.
Dada la favorable descripción que usted hace, ¿cómo explica que las expectativas económicas tanto de consumidores como empresariales estén a la baja?
-Difiero con eso. La expectativa desde el punto de vista empresarial es que las cosas van para mejor, y todas las medidas que se están tomando. Y los empresarios saben, pues los empresarios cuando invertimos lo hacemos para ver los resultados en tres años, cinco años u ocho años. Un proyecto minero tiene resultados en ocho o diez años, un proyecto agrícola los ve en cuatro o cinco, un proyecto industrial significa dos o tres años de construcción de una fábrica, entonces las expectativas desde el punto de vista empresarial son muy positivas por los ejemplos que estoy señalando.
¿Y las de los consumidores, de las personas?
-Hoy día se vive mucha inmediatez. La gente cree que por aprobar una megarreforma o tomar decisiones como las que está tomando correctamente bien el gobierno, habrá reacciones inmediatas, y eso no existe. Si como empresario me aprueban un proyecto, me pongo en marcha y empiezo a contratar servicios, pymes y empieza la cadena (a funcionar), pero eso demora un poco, y eso no se refleja en las expectativas del chileno común. Pero por otro lado también está el hecho de que se generaron expectativas muy altas en la campaña, y eso hay que reconocerlo, que en mi opinión no fueron adecuadas. La gente tenía una expectativa mucho más rápida de acción y ese es un costo que cuesta diferenciarlo, porque tú no puedes echar a andar un país de nuevo y tenerlo caminando en seis meses. Los números malos que se ven hoy día son generalmente una resaca de lo que ocurrió con el gobierno del Presidente Boric.
¿Han faltado medidas de corto plazo para hacer frente a temas urgentes como la situación del mercado laboral?
-Estuve ayer en una presentación que me tocó hacer junto al subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende. En esa instancia, él comentaba que los primeros 40.000 cupos que se habían fijado (del subsidio nacido al alero de la mesa de reactivación laboral) para incentivar el empleo ya estaban cumplidos y que estaban estudiando medidas para poder ampliarlo. Eso es positivo. Pero por otro lado también hay que entender que el gobierno, y en este caso el Estado, tiene un Presupuesto, que se negoció a fines del gobierno anterior, que fija lo que se puede gastar y, por lo tanto, se ha hecho lo máximo de lo que puede. Probablemente la discusión más de fondo es cómo se asigna el Presupuesto 2027. Tiene que haber medidas más sustanciales en términos de promover el empleo, empleos de emergencia. Este apoyo no solo tiene que ser a través de subsidios, sino que también entregar apoyo a los municipios que pueden generar empleo, tiene que haber también una asignación adecuada en los presupuestos que puede tener obras públicas y si no tienen los presupuestos, bueno, hay que tomar las medidas para incentivar y motivar las concesiones que lo pueden suplantar. Y para que eso tenga impacto rápido hay que moverse en materia de permisos con mayor agilidad. Eso yo lo veo que está ocurriendo.
Un hecho que marcó el devenir de las expectativas fue la decisión del gobierno de traspasar completamente el alza del precio del petróleo a precios locales en marzo. Según el Banco Central, esa medida generó un efecto en las expectativas de las personas, afectando el consumo. ¿En términos político fue un error?
-Cuando los gobiernos asumen, tienen que priorizar. Y este gobierno no puede dejar de enfrentar y dejar de pagar correctamente la PGU, no puede dejar de atacar y tratar de lograr disminuir las listas de espera. No puede dejar atrás el impacto que significa mejorar la educación o mantener los recursos de los municipios. La gente siempre destaca lo malo, pero no lo bueno y entre lo bueno se mantuvo el precio de la parafina, que es consumida principalmente por las personas más modestas, se mantuvo el precio del pasaje del Transantiago, se subsidió a la locomoción colectiva. Además, una persona que tiene un vehículo y que tiene la posibilidad de enfrentar una crisis, que además es una crisis internacional, no deseada, y si el gobierno no tiene los recursos, no queda más, en mi opinión, que afirmarse el cinturón. Eso obviamente en lo inmediato generó un impacto negativo, y eso no se puede dejar de reconocer, pero también se ha orquestado más allá de la cuenta. Esa es la realidad, porque vuelvo a insistir: el gobierno tiene que priorizar. No siempre se puede hacer todo, y si bien hubiera sido más fácil y políticamente más correcto haberlo hecho con una gradualidad, cuando no se puede, no se puede nomás. Es lo mismo que pasa en un hogar, hay momentos en que hay que afirmarte, y si tienes una crisis, te tienes que apretar el cinturón, no queda otra.
¿A qué se refiere cuando dice que el tema de los combustibles se ha orquestado más allá de la cuenta?
-Hay personas que le sacan beneficio político. Lo que hay que hacer es explicarlo. Lamentablemente cuando se tiene una restricción presupuestaria y administras un presupuesto que ni siquiera lo fijaste tú, no te queda otra alternativa que tomar esta decisión por falta de recursos. Quizás estuvo mal explicado, pero si se hubiera explicado cómo lo estoy haciendo ahora, quizás la gente lo hubiera entendido mejor.
También es importante mirar que el Banco Central lucha contra la inflación. Hoy día tenemos una masa monetaria proporcionalmente menor a la que había antes del estallido social y de los retiros de los fondos de pensiones. Eso indica que hay una contracción de la masa monetaria, y al haber una contracción de la masa monetaria también hay una contracción mayor de financiamiento y circulante. Entonces, se debe entender que ese es un factor que no se puede dejar de considerar cuando uno hace un análisis más profundo y más correcto. La economía está contraída de alguna forma, porque se quiere disminuir la inflación, y eso no depende del gobierno, depende del Banco Central, que es autónomo. Eso genera un impacto, por supuesto, de contracción de la economía.
¿Eso significa que el Banco Central debería bajar más la Tasa de Política Monetaria?
-El Banco Central debería mirar con mayor atención este fenómeno que afecta el desempeño de la economía. Y a veces eso por supuesto que se contrapone con el eventual riesgo inflacionario. Yo no estoy diciendo lo que tiene que hacer el Banco Central, lo que estoy constatando es que al haber una menor masa monetaria, por supuesto que hay más restricción, y al haber una tasa de interés alta, también hay más restricción, porque funcionan menos los proyectos, los créditos, el endeudamiento de las personas, y eso también afecta a la economía al haber menor circulante y una menor actividad.
¿Qué evaluación hace del manejo económico y principalmente del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz?
Hasta aquí y del punto de vista de la administración de la billetera fiscal, me parece que bien, con mayor realismo, buscando también invertir o gastar donde corresponde. La sensación que tenemos es mejor y por otro lado el manejo de los números claramente hasta aquí ha sido mejor. Las proyecciones se ven relativamente más certeras que lo que se hizo en el gobierno anterior.
La economía a julio acumula una caída de 0,4% y esta semana el Banco Central acaba de ajustar a la baja la proyección de crecimiento del PIB para 2026 y dice que crecerá menos de 1%. ¿Qué dicen esas cifras?
-No quiero excluir al gobierno de la responsabilidad, pero uno tiene que ser objetivo. Este gobierno está tomando las medidas para revertir esta ola que viene. Y la ola que viene es fruto del manejo económico del gobierno anterior, para bien o para mal. Entonces, a mí lo que me tiene que preocupar es el futuro, no el análisis del pasado y el análisis que yo hago hacia el futuro es positivo, porque se tomaron las medidas que van a fijar las bases. Es lo mismo que pasa cuando se ponen los cimientos de una casa y hoy día se están volviendo a reconstruir los cimientos para que la economía pueda funcionar mejor. Por naturaleza soy bastante optimista, porque, además, una de las cosas que son importantes es que este año del punto de vista de los ingresos fiscales quizá va a ser un año mucho más positivo, especialmente por el aporte minero en materia tributaria. Así, el déficit fiscal del año será menos complejo de lo que esperábamos que fuera.
En cuanto al manejo político del gobierno, ¿cómo lo ha visto?
-El gobierno tiene que mejorar, y lo he dicho en otras oportunidades, la forma en cómo comunica.

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Elecciones en la CPC: ‘Es muy importante que esté bien representada por un empresario’

El expresidente de la Sofofa, Richard von Appen lanzó su candidatura para presidir la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y el directorio de la SNA decidió apoyar a Antonio Walker. A ello se suman otros dos posibles candidatos como son Patricio Donoso y Félix de Vicente.

¿Cómo ve este ánimo por participaren las elecciones gremiales?

-No solo están Richard y Antonio con interés de participar, sino que también hay otros que también tienen interés de participar. Son empresarios y ami me parece muy bien que haya interés, que vuelva a haber interés del mundo empresarial y que sean empresarios de tomo y lomo los que quieran asumir estos desafíos. Es muy importante que la CPC esté bien representada por un empresario, ya sea cualquiera de los que se han nombrado. Todos ellos son empresarios que entienden cómo funcionan las empresas, que son dolientes de los problemas que tiene la economía y las propias empresas, y que puede contribuir a través de la CPC a mejores políticas públicas. Me parece muy bien que haya interés en participar, porque en un momento hubo muy poco interés, precisamente porque no era fácil asumir un cargo gremial, ya sea en las de ramas o en la propia CPC.

¿Vea alguno con un mejor perfil que otro?

-Son todos muy buenos empresarios y tienen una linda trayectoria empresarial y gremial, incluso algunos como Félix (de Vicente) y Antonio (Walker), que han sido ministros de Estado. Es gente que tiene mucha experiencia y yo creo que cualquiera de ellos califica. Espero que los gremios se pongan de acuerdo para elegir al mejor.

¿Qué balance hace de la gestión que ha tenido Susana Jiménez?

-Me parece que ha sido una muy buena presidenta.

Richard von Appen: “Estamos pasando por un momento difícil, pero los frutos se verán pronto”

Lanzó la semana pasada su candidatura para presidir la CPC y ayudar a forjar un plan a largo plazo. ‘El sector empresarial tiene que levantar la voz’, subraya. Se reconoce optimista, pero falta confianza, mientras valora los esfuerzos del Gobierno. ‘Hoy el drama es el desempleo, y debe ser la prioridad’, enfatiza.

Lo habló con un grupo reducido. Luego recibió la venia de su familia y el respaldo de Sofofa. Y el jueves de la semana pasada, Richard von Appen sorprendió al anunciar su candidatura para presidir la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) que reúne a seis ramas: el gremio fabril, Sonami, SNA, CChC, ABIF y la CNC, y que hasta diciembre lidera Susana Jiménez. ‘Lo venía pensando hace tiempo’, señala. Se lanzaba así a su segunda arremetida gremial; en 2023 había terminado la primera, su período al mando de Sofofa.

Tras la decisión del empresario, la SNA levantó a Antonio Walker, quien decidirá su postulación post ’18’. Von Appen no le teme a competir: ‘Fui forjado y formado en competencia’, dice desde Calgary, Canadá, donde viajó a una reunión de ATCO, sus socios en el negocio portuario del holding que preside, Ultramar.

—¿Por qué decide postular?

‘Porque le tengo mucho cariño a Chile. Y confianza. Estamos en un momento expectante, en el cual si hacemos bien las cosas, podemos iniciar un nuevo ciclo virtuoso, en el que el país vuelva a ser un lugar de oportunidades, recuperar el optimismo y reencontrarnos. Nos falta una épica para volver a transformar el país y quiero ser parte y ayudar en esto. Veo grandes oportunidades de desarrollo hacia el futuro’.

Y enumera: ‘Las condiciones económicas nunca han sido mejores; la producción de minerales como el cobre, el litio; la industria forestal, la producción de alimentos son todos productos que están siendo demandados especialmente en el Lejano Oriente (…). La demanda está bastante asegurada, yo soy optimista’.

—¿En qué radica su optimismo?

‘En los años 70, 80, logramos ponernos de pie, la pobreza cayó del 50% al 8%. La clase media, gracias a su esfuerzo y dedicación, logró transformar Chile. Y le tengo mucha confianza a esa gran clase media, que sigue siendo esforzada, basada en el mérito, preocupada de sus familias, de sus comunidades. Lo que pasa es que hoy esas condiciones se han deteriorado y hay que recuperarlas’.

—¿Cómo? La clase media ve un país que no crece y con alto desempleo.

‘Teniendo empatía. El problema de seguridad, por ejemplo, está afectando el derecho de las personas al libre tránsito. Cuando, además, hay un problema de empleo que ya llega al 10%, y 20% en los jóvenes. Hay que colocar todos los esfuerzos para ir resolviendo esos nudos, hablando de temas como la adaptabilidad. La educación tiene que estar mirando las habilidades que necesita la industria, y para eso los gremios podemos jugar un rol. Más los problemas de infraestructura; por ejemplo, durante la Exponor, pasé por el aeropuerto de Antofagasta, y había gente sentada en el piso, por falta de espacio, además de gorriones adentro, esto es un problema de política pública. Hemos perdido la capacidad de pensar en el largo plazo y puedo contribuir en esa discusión con mi visión desde el sector empresarial’.

—Pero las cifras no acompañan: la economía cayó 1,5%, y el desempleo y la inflación suben.

‘El Gobierno está haciendo un esfuerzo importante. Aquí llevamos mucho tiempo no haciendo bien las cosas, y rectificar esto va a tomar tiempo. La confianza es fundamental para el desarrollo de la actividad empresarial, todos los proyectos necesitan 10, 15 años. Y cuando uno no tiene claridad, pospone. El Gobierno, con las reformas que está implementando, va en la dirección correcta, pero lo importante es que haya apoyo transversal. Y la economía se va a recuperar. Hoy el drama es el desempleo, y debe ser la prioridad, y el Gobierno está viendo cómo implementar medidas para bajar eso’.

—El ministro Quiroz entró con un plan agresivo de ajuste fiscal, ¿llegó el momento de evaluarlo para apuntalar el empleo?

‘El ajuste que se está haciendo es correcto, porque hay que ordenar las cuentas. Dicho eso, la economía viene mostrando signos de debilidad hace mucho tiempo. Y para poder recuperarla son varios los sectores que se tienen que reactivar, sobre todo construcción e infraestructura. Y dada la emergencia que se está viviendo en el sector laboral, ojalá exista alguna política para ayudar y subsidiar la contratación. Así que espero que el Gobierno tome medidas’.

—¿Se debiera revaluar la intensidad del ajuste?

‘Debiera haber una excepción que es el drama del desempleo. Y se debieran buscar mecanismos, aunque tengan un costo fiscal, para reactivar el mercado laboral. Hay una serie de medidas que se pueden hacer especialmente en torno a las pymes. Se ha hablado de algún tipo de subsidio que considero que va en la dirección correcta. Y también ver cómo fortalecer sectores intensivos en mano obra, como es vivienda e infraestructura. Hay que recuperar la capacidad de llamar a concesionar una serie de obras en las cuales el dinero está. Tanto las compañías de seguro, los fondos de inversión, están disponibles para invertir. Y en vivienda, hay todo un sector pendiente con toda la permisología, especialmente con los terrenos. Y tenemos que escuchar a la Cámara Chilena de la Construcción sobre cuáles son las trabas que hacen que las viviendas sean más caras y menos accesibles de lo que era en el pasado’.

—Habla de reactivar la infraestructura, pero la inversión pública ha caído 26% en el año.

‘Veo la intención, obviamente la tarea del ajuste para ordenar las cuentas tiene consecuencia, pero espero, especialmente en torno al desempleo, que busquen proyectos que ayuden a reactivar el mercado laboral. Veo al Presidente y al ministro del Trabajo muy preocupados por esta situación y no tengo duda de que están pensando en algún mecanismo’.

—Pero dijo en Infinita que estamos llenos de proyectos rascas, ¿el sistema de concesiones está en crisis?

‘Hubo en un momento un cuestionamiento respecto al rol del sector privado en algunas actividades como son infraestructura. Y lamento mucho usar la palabra rasca, porque nuestro país no tiene nada de eso. Pero el corto plazo nos come. Estamos mirando los tiempos políticos de cuatro años y no tenemos mirada a largo plazo. Y la infraestructura necesita visión de largo plazo. Por ejemplo, hoy no tenemos un plan portuario; en vivienda pasa lo mismo; en carreteras. No entiendo cómo puede ser que acá se construyan líneas de metro y no haya una línea en provincia, un sistema ferroviario que una el sur de Antofagasta con Mejillones; un metro que pueda llegar a Quintero a través de Concón. Hay algo que estamos haciendo mal. La gente de provincia se siente de segunda clase y tiene razón. Y tenemos que ir mostrando señales de que sí estamos avanzando’.

‘El sector empresarial tiene que levantar más la voz’

—¿El Gobierno escucha hoy al sector privado?

‘Ha habido un problema de comunicación desde hace bastante tiempo. En algunos casos, por razones de ideología, y otras porque también el sector empresarial tiene que levantar más la voz. Nosotros, como empresa, nunca hemos dejado invertir en Chile, porque le tenemos confianza, pero esto es algo que tenemos que contagiar a muchos otros empresarios que todavía ven con duda lo que va a ocurrir, especialmente en el tema político’.

—¿En qué sentido, ya se aprobó el proyecto de Reconstrucción con la invariabilidad y la rebaja tributaria?

‘El sector privado arriesga sus ahorros, el capital, y es muy cuidadoso respecto a las expectativas que hay. Y hoy día está preocupado por la discusión política que muchas veces está muy ideologizada y muy lejana de las preocupaciones de la ciudadanía. Y la desafección implica que hay algo que no estamos haciendo bien. Lo que se necesita es tener oportunidades laborales, tener acceso a la casa propia, etc.’.

—¿Es un problema de expectativas?

‘Sí, las empresas posponen, porque están esperando las señales. Ahora, esas señales van a llegar. Chile tiene todas las condiciones para que eso ocurra. Entonces, a las empresas que se adelanten les va a ir muy bien. Este cambio en Chile no requiere de un cambio de las condiciones externas, es un problema 90% interno. Y lo tenemos que resolver nosotros’.

—¿Pero el ministro Quiroz debe abrir la billetera? Los ministros le han pedido recursos públicamente.

‘Es una tensión natural. En Chile nos hemos acostumbrado a ir deteriorando nuestras finanzas públicas con algunos proyectos bien intencionados, pero que son malos. Estoy seguro de que lo que está haciendo el ministro Quiroz debe dejarlo varias noches sin dormir, porque es muy difícil tener que parar inversiones que sabe que tienen un impacto positivo, pero que hay que ordenar y priorizar. Y han estado priorizando correctamente. Ahora esperemos que la economía empiece a crecer para generar los recursos, ir recuperando la inversión y que venga una cooperación público-privada. Estamos pasando por un momento difícil, pero los frutos se van a ver muy pronto y se van a reflejar en las cifras’.

—El mundo va a crecer 3% y nosotros menos de 1%, el BC ajustó las proyecciones. ¿Por qué deberían venir mejores cifras?

‘Porque le tengo confianza a Chile. Este es un problema interno de tener confianza y poder unirnos y empezar a diseñar políticas públicas que vayan atendiendo cuáles son los dolores que tienen, especialmente las pymes. Y para eso la CPC tiene que jugar un rol como puente. Y puedo colaborar en esto y construir un proyecto país a 20, 30 años plazo. Ahora esto no va a pasar de un mes para otro, pero sí puede ser en los próximos 6, 12, 18 meses’.

—¿El sector privado tiene las mismas ganas que usted? Salieron US$ 2.000 millones en el primer semestre y se percibe desánimo.

‘He escuchado ese desánimo y creo que están equivocados. El momento para invertir en Chile es ahora y aquellos que no lo hagan van a dejar pasar muy buenas oportunidades, porque (están) las condiciones en nuestra industria minera, con el cobre y los precios, el litio; la industria forestal, las oportunidades de producir energía; le tengo mucha confianza a Chile’.

—¿Cuánto está invirtiendo su empresa?

‘Acabamos de terminar las expansiones del puerto de Coquimbo y un terminal en Mejillones; de tomar el control de Puerto Coronel en el sur. Y estamos tomando aire, porque se vienen licitaciones grandes a fines de la década por la renovación de las concesiones de Iquique, Valparaíso, San Antonio y San Vicente, así que lo estamos estudiando; todavía no sabemos las reglas en cuáles podemos participar, pero seguimos muy confiados en que este es un sector fundamental para el desarrollo futuro. Los empresarios necesitan certezas. Y esas certezas, a medida que vayan pasando los meses, van a volver. De hecho, hay más que hace 4 o 5 años’.

—¿Qué certezas, que no salga nuevamente un gobierno de oposición?

‘La alternancia es sana y va a llegar. Lo importante es que no comprometa ciertas políticas de Estado y ciertas reglas del juego que son importantes para esa certeza. No podemos seguir haciendo reformas tributarias cada dos años, no podemos estar cuestionando el rol del sector privado, nuestras reglas básicas. No conozco un país que pueda desarrollarse sin el empuje y la cooperación público-privada. Ya se ve un respaldo al sector privado, no solo del Gobierno, sino también de la oposición, y así las certezas van a llevar a que la gente empiece a tomar decisiones de invertir. Y eso creo que va a ocurrir en los próximos meses, porque yo veo una legítima y válida preocupación tanto de gente del Gobierno como de la oposición de que no podemos seguir de esta manera sin entregar esta certeza. Tenemos que hablar del país que queremos construir, a dónde queremos llegar, qué queremos en términos de seguridad, nos falta un proyecto país para los próximos 20, 30 años. Las condiciones económicas y el capital humano están’.

—¿Y están dadas las condiciones si no hay recursos, el desempleo está alto y los precios suben?

‘Esa es la razón (por la) que me estoy presentando a la CPC, porque yo conozco a mucha de la gente no solo del Gobierno, sino también de la oposición, y creo ser bastante transversal. Y también conozco bien las ramas de la CPC. El sector privado tiene que levantar la voz para contribuir con humildad, pero con determinación respecto al país que queremos construir. Y lo que falta es transformar esto en una épica. Falta reencontrarnos, y quiero ayudar a través de esta posición a formar ese sentimiento, en energía y determinación no me voy a quedar, así que espero contar con el apoyo para asumir esta responsabilidad. Una de las mejores medidas que se podrían tomar es tener una política del respeto, de volver a respetar a las otras personas, de ser amable. Al ministro Quiroz le cuesta cero, es una política pública que no tiene costo fiscal. Y la amabilidad, solo ese cambio de actitud puede mover montañas y cambiar nuestro país’.

Recuadro
‘Se debieran buscar mecanismos, aunque tengan un costo fiscal, para reactivar el mercado laboral’.

‘Fui forjado en competencia y encuentro muy valioso para Chile que haya más de un candidato para la CPC’
—¿Qué viabilidad ve de que de manera inédita un mismo gremio, Sofofa, vuelva a presidir la CPC?
‘Eso formalmente no está condicionado. Y el presidente de la CPC representa a las seis ramas. Y por mi carrera empresarial, tengo conocimiento de varios de los sectores. Y a raíz de mi rol en Sofofa y como participé en la CPC, conozco bien a las ramas y a sus integrantes y conmigo siempre van a tener las puertas abiertas para levantar cualquier inquietud. Voy a poner todo el esfuerzo para representar eso bien frente a la autoridad’.
—La SNA levantó ya un candidato, ¿le han dado el apoyo otras ramas?
‘Sí, ellos todavía tienen que debatir internamente, pero no tengo duda de que voy a tener el apoyo de alguna de las ramas a mi candidatura. Ahora, fui forjado y formado en competencia y encuentro muy valioso para Chile que haya más de un candidato, podemos tener un muy buen debate de ideas, y si gana otro voy a colocar todo mi apoyo, dando a conocer mis ideas, pero acá el bien superior es que la CPC ayude a diseñar buenas políticas públicas para que Chile recupere la senda al desarrollo’.
—Sería primera vez en años que no hay un candidato de consenso.
‘Los tiempos están cambiando. Todos estamos aún bien afectados por el estallido social, la pandemia y el proceso constitucional. Antes no había mucho interés, y que hoy sí exista habla bien de la sociedad civil. Muchos están muy comprometidos y sabemos que si no nos involucramos, después no podemos reclamar porque Chile no recupera la senda del desarrollo. Estamos pasando por un período donde todavía hay dudas de algunos, yo no las tengo, sé que Chile va a salir adelante’.
—¿Por qué debería ser el próximo presidente y no, por ejemplo, alguien de la construcción que es el sector más golpeado?
‘Todos tienen los méritos. La razón por la cual me presento es porque tengo la experiencia empresarial de más de 35 años. Presidí Sofofa, participé casi 10 años en Icare. Estoy en el CEP; fui representante de Chile frente al APEC. Entonces entiendo bien cuál es el desafío siendo el comercio exterior el 50% de PIB. Y espero contar con el apoyo para que juntos podamos cambiar el ánimo y transformar esta incerteza en optimismo’.

‘El sector privado tiene que levantar la voz para contribuir con humildad, pero con determinación respecto al país que queremos construir’.

Chile y China avanzan en la instalación de una granja demostrativa para impulsar innovación y transferencia tecnológica agrícola

La iniciativa, que se desarrolla en la Estación Experimental de la Universidad de Chile ubicada en Rinconada de Maipú, contempla una inversión de US$10 millones y busca favorecer el intercambio de tecnologías, conocimientos y especies agrícolas entre ambos países.

FIA participa apoyando la implementación de la granja. Una granja demostrativa de tecnología agrícola china se encuentra en proceso de instalación en la Estación Experimental de Rinconada de Maipú de la Universidad de Chile, como parte de un acuerdo de cooperación entre los gobiernos de Chile y China. La iniciativa busca generar un espacio para el intercambio de tecnologías y conocimientos agrícolas, explorar nuevas alternativas productivas y ampliar la oferta de especies cultivadas en Chile, contribuyendo al intercambio comercial con China. El proyecto se desarrolla a partir del trabajo conjunto entre la Asociación Gremial de Productores y Exportadores de Hortalizas de Chile, Hortach A.G., representada por Carlos Muñoz; el Ministerio de Agricultura, a través de ODEPA; el ámbito académico, representado por la Universidad de Chile, que puso a disposición 15,7 hectáreas para la instalación de la granja; y la Federación de Productores de Frutas de Chile, Fedefruta, representado por su presidente, Víctor Catán, y el gerente de proyectos, Mario Marín. A ello se suma el apoyo de quien fuera embajador de Chile en China, Luis Schmidt. La iniciativa –que cuenta con el apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA)- contempló, en una primera etapa, la instalación de una granja chilena en China, con frutas y verduras de nuestro país, para que los consumidores chinos conocieran la procedencia de los productos que Chile exportaba. En esta nueva etapa, el proceso se desarrolla a la inversa. Andrés Gálmez Commentz, director ejecutivo de FIA expresó, en relación con la instalación de la granja china en Chile, que “la iniciativa es muy importante porque el nivel que ha alcanzado ese país en sensorización, robótica, desarrollo genético y maquinaria es sumamente alto, y tiene un componente adicional: son tecnologías aplicables al agro chileno. Como FIA, queremos estar mirando los desarrollos tecnológicos y la innovación asociada al agro que vienen -en este caso- desde la República Popular China. Mario Marín, gerente de Proyectos de Fedefruta, valoró el rol de FIA en el proyecto, diciendo que “es clave, porque nos está ayudando con recursos que nos van a permitir reafirmar el trabajo que está realizando todo este consorcio. Nos permite difundir, apoyar y darle un auge a esta actividad, y nos ha permitido estar vivos hasta el día de hoy, porque esto es un trabajo de muchos años que se está logrando concretar.” COOPERACIÓN AGRÍCOLA ENTRE CHILE Y CHINA Según explica Carlos Muñoz, profesor titular de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Chile y coordinador del proyecto, la iniciativa busca incentivar el cultivo en Chile de especies consumidas en China, pero que actualmente no se producen en el país, para ampliar la oferta y fortalecer el intercambio comercial. Para ello, contempla invernaderos inteligentes que permitirán mostrar nuevas herramientas y soluciones para mejorar la producción agrícola. Cristián Muñoz Careaga, presidente de Hortach A.G., resalta que el fortalecimiento de la colaboración entre Chile y China en materia de tecnología agrícola podría facilitar el acceso a nuevas especies y variedades proveniente de China, con posibilidades para el mercado nacional y la exportación. Agregó que, en este proceso, FIA cumple un rol vinculado al financiamiento de la implementación de la granja, contribuyendo a que esta infraestructura pueda concretarse como un espacio para la incorporación y transferencia de tecnología agrícola. “FIA es un actor totalmente relevante porque es la agencia de innovación del Ministerio de Agricultura”. Con la instalación de la granja, Chile se convierte además en el único país de Latinoamérica donde se desarrolla una iniciativa de estas características, según se señaló durante la actividad. El espacio busca convertirse en un punto de encuentro para la cooperación agrícola entre ambos países, con énfasis en transferencia tecnológica, nuevas alternativas productivas e intercambio cultural y comercial. Equipo Prensa Portal Innova

10 propuestas para remecer el tablero económico y reactivar el empleo

Empresarios de distintos tamaños, altos ejecutivos y especialistas plantean medidas que se podrían aplicar en los próximos meses para sacudir el bajo crecimiento de la economía y propiciar una recuperación del mercado laboral.
■ Aplicar una lógica de ‘permisología’ base cero

‘Lo primero es pensar que el significado de corto y largo plazo están cambiando en la era de la IA. Hoy, corto plazo ya no significa pensar en pequeño ni conformarse con soluciones ‘parche’. La combinación de velocidad y escala de esta era permite rediseñar en meses o incluso semanas, procesos que antes tardaban años.

Hemos aprendido que la ‘permisología’ es un impuesto invisible a la inversión porque encarece, posterga e incluso mata proyectos, y peor aún, recauda cero. Es decir, todos perdemos.

Después de años de crecimiento modesto, esta es una palanca que Chile debe activar ahora, especialmente por el contexto 2026 en que estamos. Además, no partimos de cero. Ha habido avances recientes, pero los baby steps ya no alcanzan.

Pensaría en que podemos aplicar una lógica de ‘permisología’ base cero. No se trata de digitalizar el laberinto existente, sino de preguntar qué riesgo real protege cada permiso, cuáles siguen siendo indispensables y cuáles deberían desaparecer. Desde ahí, se podría rediseñar el sistema para una nueva fuerza de trabajo pública: talento humano más agentes de IA capaces de reunir antecedentes, cruzar información y tramitar procesos simultáneamente, con datos interoperables, trazabilidad y respuestas en días, no en años. Las decisiones complejas y la responsabilidad final deben permanecer en manos humanas.

■ Cambiar el sistema de indemnización por años de servicio
‘Modificar la indemnización por años de servicio puede ser una medida efectiva de corto plazo porque Chile necesita recuperar con urgencia la creación de empleo formal.

Con un desempleo de 9,5% y una caída de 2,4% de los asalariados formales en doce meses, debemos revisar aquellos factores que elevan el costo y la incertidumbre asociados a contratar. Hoy la indemnización puede alcanzar hasta 11 remuneraciones, un nivel que la OCDE considera relativamente alto en comparación internacional. Avanzar gradualmente hacia un sistema en que los derechos se acumulen desde el inicio y sean portables entre empleos reduciría ese pasivo contingente, especialmente relevante para las pymes, y favorecería la contratación y la movilidad laboral.

La clave es resguardar los derechos adquiridos: no se trata de reducir la protección, sino de hacerla más cierta, portable y compatible con un mercado laboral dinámico y actualmente muy decaído y con un 26,5% de empleo informal. Una señal clara en esta dirección puede mejorar desde hoy las expectativas de contratación e inversión’.

■ La flexibilización de los contratos por hora en áreas como el turismo
‘Esta modalidad es clave para pymes turísticas y gastronómicas, donde la estacionalidad exige reforzar personal en fines de semana y temporada alta. Permite cubrir picos de demanda y da flexibilidad al trabajador para conciliar compromisos. Sin embargo, fijar un piso hora al doble del estándar encarecería demasiado los costos operativos de una pyme e incentivaría la rotación voluntaria, desincentivando el contrato fijo. La tarifa hora debería ser la estándar, manteniendo el recargo legal correspondiente solo para domingos y festivos’.

CAMBIOS URGENTES
Medidas que agilicen la inversión y los trabajos

■ Destrabar contratos en obras públicas
‘Las empresas chilenas evitan participar en obras públicas por la rigidez y el desequilibrio del sistema de contratación estatal. El Estado traspasa a los contratistas casi todos los riesgos, en contratos que carecen de mecanismos de resolución de controversias, obligando a litigar ante la justicia ordinaria ante cualquier desacuerdo: entre 2009 y 2019 se registraron 83 causas por US$ 330 millones, con litigios de 4,3 años de duración promedio y solo 35% de fallos favorables.

Por ello, las constructoras prefieren el sector privado, con contratos más equitativos. A esto se suma la competencia desleal de empresas extranjeras, que abandonan las obras con escasas consecuencias (GAM, Metro, hospital de Calama). El MOP estudia modificar su reglamento, incorporando alertas tempranas, comisiones consultivas y un Panel de Resolución de Controversias, mientras la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) impulsa una Ley de Contratación Pública que extienda estos mecanismos a todo el Estado’.

■ Reforma de la institucionalidad ambiental sin rebajar los estándares
‘Históricamente, la energía ha sido un habilitador de desarrollo y crecimiento, y a futuro puede profundizar ese rol. Sin ser exhaustivo, hay tres medidas de corto plazo que pueden ayudar al crecimiento.

Primero, avanzar en modernizar la distribución, donde no todo es cambio legal. Esto significa reducir asimetrías de información y acelerar la digitalización de las redes, para que empresas y pymes puedan acceder a energía a precios más competitivos y, al mismo tiempo, gestionar eficientemente su consumo.

En segundo lugar, gracias a la inversión en plantas fotovoltaicas y el nuevo boom de almacenamiento en baterías, Chile tiene en el norte una abundancia de energía renovable y competitiva que puede ser un motor de crecimiento. Una forma de aprovechar esa abundancia es dar pasos concretos que permitan a Chile interconectarse con países vecinos para exportar esa energía y también atraer inversiones en industrias de alto consumo energético, como la minería y data centers.

En tercer lugar, si bien la Ley de Reconstrucción representa un gran avance y hay pasos administrativos concretos para destrabar los permisos, se necesita en el corto plazo una reforma de la institucionalidad ambiental que, sin rebajar los estándares ambientales, permita que la evaluación de proyectos de inversión se haga en plazos más acotados, con menor incertidumbre y discrecionalidad y con mayor predictibilidad de los criterios de evaluación’.

■ Acelerar la Ley de Reconstrucción
‘El mecanismo más efectivo para acelerar la reactivación es que se implementen en forma rápida, efectiva y clara. Por ejemplo, la eliminación temporal del IVA para las viviendas, que efectivamente es una muy buena medida, ha traído un efecto temporal negativo mientras su implementación no se concrete. Lo mismo ocurre con la necesidad de que las nuevas normas sean interpretadas con claridad. El Gobierno debe estar atento para identificar eventuales trabas que puedan surgir por distintas interpretaciones que puedan darse a la nueva normativa, especialmente en el ámbito tributario. La claridad de las reglas es indispensable para cualquier inversionista.

‘Es frecuente que la implementación de algunas leyes se entrampe en la etapa reglamentaria y posteriormente en las interpretaciones que hacen los distintos servicios y organismos del Estado. Es indispensable que el conjunto de medidas establecidas en la Ley de Reconstrucción tenga definido un plazo de implementación claro y concreto y que, además, su normativa no admita dobles o triples interpretaciones’.

■ Reforma al mercado de capitales y fin a los ‘impuestos de frigobar’
‘La transmisión de la política monetaria suele demorar varios trimestres en permear con fuerza a la economía real. Por ello, actuar sobre la regulación crediticia y tributaria marginal es la palanca más rápida para reactivar la inversión (e impulsar el empleo), sin gasto fiscal.

Es necesario avanzar con rapidez a la utilización de modelos internos (aplicados ampliamente por la OECD) para el cálculo de los activos ponderados por riesgo (APR). Flexibilizar los requerimientos de capital, es decir alinear las exigencias del cargo de capital sistémico, y optimizar el colchón de capital contracíclico que es complementario con el de cargo de capital sistémico. Esto liberaría holgura de balance en la banca de manera inmediata, generando un shock de oferta de crédito que permitiría expandir el financiamiento a pymes y personas a menor costo, sin esperar capitalizaciones de largo plazo.

En paralelo, la eliminación de ‘impuestos frigobar’ y el destrabe del mercado de capitales reducen las fricciones e ineficiencias transaccionales que hoy encarecen la intermediación financiera. Esta combinación inyecta liquidez directa en cuestión de meses, abarata el costo del financiamiento para proyectos estancados y dinamiza la actividad de forma instantánea en un escenario de recuperación lenta’.

■ Reforma a la seguridad pública
‘Frente a la crisis de seguridad que impacta el desarrollo económico y la calidad de vida de los chilenos, ha sido tentador buscar respuestas reformistas, pero crear nuevas figuras constitucionales no reemplaza las capacidades operativas del Estado.

La pregunta clave que debe responder la política es si nuestras policías cuentan hoy con recursos, atribuciones, tecnología y personal suficiente para ejercer el control del orden público y atacar al crimen organizado, permitiendo que las Fuerzas Armadas se aboquen a sus funciones originarias.

Una gestión pública eficaz, el uso de buenos mecanismos de inteligencia y la coordinación entre los entes fiscalizadores y con nuestros países vecinos, sumado a proyectos de ley donde todas las fuerzas políticas concurran pensando en el bien común, es el único camino para combatir la delincuencia, el narcotráfico y el comercio ilegal con resultados sostenibles en el tiempo, requisito indispensable para recuperar la estabilidad económica que tanto urge’.

■ Sala Cuna Universal tiene impacto posterior
La aprobación del proyecto de ley de sala cuna universal no impactará en el crecimiento económico en el corto plazo. En primer lugar, porque el proyecto tiene una transición que atrasa sus efectos en el mercado laboral. En segundo lugar, porque este proyecto no tiene por objeto principal impactar en el crecimiento económico, sino que viene, por una parte, a corregir distorsiones regulatorias que afectan la contratación y remuneración de las mujeres y, por otra parte, a incentivar la inserción laboral maternal al hacer más compatible el trabajo con la familia.

■ Facilitación de trabajos para las cosechas
‘En materia de mano de obra extranjera, necesitamos aumentar el límite vigente del 15% y modernizar la legislación. Soy partidario de que el porcentaje quede abierto: si hay chilenos disponibles, trabajarán; pero si no los hay, podría permitirse que el 80% o incluso el 100% de los trabajadores sean extranjeros, sin quitarle el puesto a un chileno. Al menos, debería autorizarse rápidamente un 50% o 70%.

También necesitamos una visa fácil y rápida, especialmente para trabajadores bolivianos y de países vecinos. La persona podría mostrar su carné en el control fronterizo, señalar que viene a trabajar en la agricultura y recibir automáticamente una visa por tres o seis meses. Así quedaría registrada y el país podría saber cuántas personas ingresan y qué infraestructura se requiere. Incluso, el empleador podría informar al Registro Civil a quién contrató, para conocer su historial laboral’.

Recuadro
Furor entre 2005 y 2008:
El debate en torno al posible regreso de hipotecarios al 100%. B4

Lo sitúan en US$ 5,37 la libra
Expertos elevan en casi US$ 1 el cobre para el Presupuesto. B5

Los riesgos asociados:
Cómo operan los sorteos de stickers al estilo ‘Tío Tito’. B9

Toda la carne a la parrilla:
¿Lomo liso, filete o asado de tira? El precio ante el ’18’. B10

Crianceros del Limarí siguen lidiando con pérdidas y daños productivos

Dirigentes de Ovalle, Punitaqui y Río Hurtado señalan que todavía existen corrales, cierres y otras instalaciones dañadas, además de pérdidas de animales que han repercutido en la producción.
Agricultura informó que 490 productores pecuarios recibieron forraje en la provincia, mientras el catastro de afectación ya suma 1.713 fichas en el Limarí.

A más de un mes del sistema frontal que afectó a la provincia del Limarí, los crianceros continúan avanzando en la recuperación de sus actividades. Si bien las precipitaciones permitieron la recuperación de las praderas en distintos sectores de secano y durante las últimas semanas se concretaron entregas de alimento para el ganado, dirigentes de tres comunas advierten que todavía persisten daños en infraestructura y pérdidas productivas. En Ovalle, la presidenta del Comité de Crianceros, Janet Andrade, señaló que varios productores aún mantienen afectaciones en corrales, techumbres, paneles solares y otras instalaciones utilizadas para el trabajo diario. ‘Todavía siguen enfrentando muchas consecuencias después de las lluvias’, afirmó. A ello se suman las pérdidas de animales y crías registradas durante la emergencia. Según la dirigente, algunos ejemplares abortaron en medio de las bajas temperaturas, la humedad y las dificultades para mantener una alimentación adecuada, situación que posteriormente repercute en la producción de leche. ‘Nos quedamos sin nuestra fuente de trabajo, que es poder elaborar queso para sobrevivir’, explicó Andrade.

PÉRDIDAS REPERCUTEN EN LA PRODUCCIÓN

En Punitaqui, el presidente del Comité de Crianceros, Milton Román, relató una situación similar. Según explicó, quienes perdieron crías durante el temporal no han podido revertir esas pérdidas, ya que una cabra que aborta deja de aportar la producción de leche que posteriormente se destina a la elaboración de queso. ‘Ya está la pérdida, ya está hecha’, sostuvo. Román agregó que también se registraron daños en bombas, pozos y cierres, algunos de los cuales han comenzado a ser reparados directamente por los propios productores. En Río Hurtado, la presidenta del Comité de Crianceros, Petronila Espinoza, indicó que también hubo pérdida de ganado y crías, especialmente en un periodo en que muchas cabras se encontraban próximas a parir. ‘Ellos contaban con tener sus cabras paridas para ese tiempo, para producir leche para queso’, explicó. Respecto al alimento, los tres dirigentes reconocen que las lluvias permitieron mejorar la presencia de pasto, aunque advierten que las condiciones varían entre sectores. En Ovalle, Andrade sostiene que el crecimiento ha sido más lento de lo esperado, mientras Román señala que en Punitaqui el pasto permitirá disminuir por un tiempo la compra de alimento, aunque prevé que la necesidad de forraje podría reaparecer más adelante. En Río Hurtado, Espinoza también observa diferencias entre zonas de la comuna.

490 PRODUCTORES RECIBIERON FORRAJE

Según informó el seremi de Agricultura, Vicente Cortés, 490 productores pecuarios del Limarí recibieron forraje a través de INDAP, con entregas completadas en las cinco comunas de la provincia. A este apoyo se sumaron aportes gestionados con la Sociedad Agrícola del Norte, la Sociedad Nacional de Agricultura y Fundación Levantemos Chile. El catastro de daños, en tanto, continúa en desarrollo. Según Cortés, a nivel regional se han levantado 4.006 Fichas de Afectación Silvoagropecuaria, de las cuales 1.713 corresponden al Limarí, incluyendo a 255 productores que no son usuarios de INDAP. ‘Esta información nos permite dimensionar los daños y focalizar los apoyos que nuestros productores necesitan’, agregó Cortés.

PREOCUPACIÓN POR LOS PRÓXIMOS MESES

De cara a la primavera y el verano, la preocupación se concentra en mantener alimento y agua suficientes para los animales, además de recuperar la infraestructura aún dañada. En Ovalle, dirigentes advierten que algunos piques quedaron aterrados tras las crecidas, mientras en Punitaqui temen que la disponibilidad de forraje vuelva a disminuir durante los meses de mayor calor. En Río Hurtado, en tanto, se suma la preocupación por la baja en el precio pagado por el queso, lo que podría reducir aún más los ingresos de las familias crianceras.

Más allá del giro orgánico de Emiliana: la estrategia de las viñas chilenas para capturar valor en la crisis del vino

Los envíos de vino embotellado orgánico chileno cayeron 19,8% en volumen entre enero y julio, pero el precio promedio subió 4%, según Vinos de Chile.

En medio de la crisis que afecta al sector, diversas viñas chilenas han profundizado su apuesta por los vinos orgánicos, biodinámicos y regenerativos para diferenciarse y capturar valor. Haz de Ex-Ante una de tus fuentes preferidas en Google Un vino destacado. La viña orgánica más grande del mundo, Viñedos Orgánicos Emiliana , volvió a recibir un reconocimiento internacional de la mano del vino 57 Rocas Carmenere 2023, proveniente del Valle de Colchagua, el que obtuvo Medalla de Oro en el Global Carmenere Masters 2026, organizado recientemente por la prestigiosa revista británica The Drinks Business. El reconocimiento se suma a una racha de premios obtenidos por la empresa durante este año: en junio, el ensamblaje Coyam 2022 recibió Medalla de Oro en The Global Organic & Vegan Wine Masters 2026, mientras que 57 Rocas Cabernet Sauvignon 2021 logró la misma distinción en el Global Cabernet Sauvignon Masters 2026, ambos certámenes organizados por The Drinks Business. El galardón llega en un momento en que viña Emiliana está profundizando una apuesta que comenzó hace más de 27 años y que hoy abarca la totalidad de su producción. Y es que la compañía acaba de adoptar el nombre Viñedos Orgánicos Emiliana y creó una nueva división de vinos premium , VOE, con la que busca potenciar marcas como Coyam, Gê, Maycas de Limarí y 57 Rocas. Pese a que la producción orgánica también atraviesa un entorno desafiante, los datos muestran una señal que las viñas buscan capitalizar: aunque se está exportando menos volumen, el precio promedio ha comenzado a recuperar terreno. Las cifras detrás. Según datos de Vinos de Chile, entre enero y julio de 2026, los envíos chilenos de vino embotellado orgánico alcanzaron 538.254 cajas de nueve litros, una caída de 19,8% frente al mismo período de 2025. En valor, las exportaciones retrocedieron 16,5%, hasta US$21,47 millones, sin embargo, la baja fue parcialmente amortiguada por un aumento de 4% en el precio promedio, que llegó a US$39,89 por caja. Canadá se consolidó como el principal destino, mientras que los mercados que más crecieron fueron China y Corea del Sur, aunque desde una base todavía pequeña. La tendencia también se observa en un horizonte de cinco años: entre 2021 y 2025, el volumen exportado pasó de 1,39 millones a 1,08 millones de cajas, una caída de 22,7%, mientras que el valor de los envíos bajó 22,9%, desde US$54,9 millones a US$42,4 millones. Con todo, en ese período el precio promedio se mantuvo prácticamente estable, en torno a US$39 por caja. Es en ese contexto que varios viñedos buscan que la sustentabilidad deje de ser solo un atributo de marca, y se transforme en una herramienta para capturar valor. El caso de Emiliana. Desde Emiliana aseguran que la producción orgánica dejó hace tiempo de ser una línea adicional dentro de su portafolio para convertirse en el centro de su modelo. “Es la totalidad de lo que hacemos”, afirma Cristián Rodríguez, gerente general de Viñedos Orgánicos Emiliana. “El 100% de nuestros vinos son certificados y vendidos como orgánicos: no creemos que sea factible producir de buena manera vinos convencionales y orgánicos en una misma empresa. Eso lo enmarcamos dentro de nuestros valores. Por lo tanto, cuando se habla del peso del negocio orgánico en nuestras ventas y exportaciones, hablamos de nuestro negocio completo”, asegura el ejecutivo de la viña. Las apuestas de otras viñas. Por su parte, la viña Cono Sur comenzó su transición hacia la viticultura orgánica en 1998, mientras que Miguel Torres Chile certificó el 100% de sus viñedos como orgánicos en 2012 y hoy avanza hacia una agricultura orgánica y regenerativa. En el segmento más especializado, la viña Matetic inició en 2002 la transición hacia un manejo orgánico y biodinámico y obtuvo la certificación en 2004. Su propuesta se concentra en vinos de mayor valor y fuerte asociación con el origen, con etiquetas como EQ y Corralillo. A ellas se suman otros viñedos que han incorporado la producción orgánica o biodinámica a su propuesta, como Odfjell, Veramonte, Neyen y Koyle. La apuesta por mayor valor . Para Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), el desarrollo de los vinos orgánicos se inserta en una transformación más amplia de la oferta vitivinícola chilena, marcada por consumidores que valoran cada vez más la sustentabilidad, el origen y la forma de producción. “La industria vitivinícola está buscando diferenciarse de los grandes volúmenes y avanzar hacia productos de mayor valor agregado, como los vinos premium, orgánicos y biodinámicos”, declara. En ese escenario, agrega, la innovación y la búsqueda de nuevos nichos también forman parte de la estrategia para enfrentar los años de baja rentabilidad y recuperar competitividad.

Indonesia reconoce a Chile como país libre de mosca de la fruta y acelera negociaciones para aumentar la canasta exportadora agrícola hacia este mercado

Según cifras de Frutas de Chile, este destino ha permitido a la industria aumentar en un 15% los envíos de frutas frescas nacionales. Las negociaciones apuntan ahora a incorporar productos como lácteos y carnes.

El gobierno de Indonesia, a través de su Autoridad de Cuarentena (IQA), reconoció a Chile como país libre de mosca de la fruta . Este acuerdo bilateral, suscrito por el subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian , durante su reciente gira asiática, valida los estándares productivos nacionales y facilita de manera inmediata el ingreso de limones hacia este mercado. La medida sanitaria tiene un impacto directo en el sector agroexportador nacional, pues el reconocimiento de zonas libres de esta plaga reduce los costos operacionales y los tiempos de la logística aérea hacia el sudeste asiático. El subsecretario Venezian destacó que “esta condición es reconocida internacionalmente y refleja el compromiso de nuestro país con la seguridad y sanidad de nuestros productos, permitiéndonos también abrir nuevas oportunidades para las exportaciones chilenas”. Esto, pues el reconocimiento a los productos chilenos permitirá acelerar la implementación de la certificación fitosanitaria electrónica y próximamente, el ingreso de mandarinas chilenas a ese destino, que se suman a las negociaciones que buscan diversificar la canasta exportadora de Chile, como el despacho de carne bovina, porcina, lácteos y ganado. Para los productores nacionales, la medida sanitaria “optimiza los costos y tiempos de la logística aérea para nuestros envíos”, según declaró el gerente general de Frutas de Chile, Miguel Canala-Echeverría, quien detalló que “dentro de Asia, Indonesia esta temporada 2025-26 se ubica como el noveno destino para los envíos de frutas frescas de Chile, con más de 310 mil cajas y un crecimiento de 15%, respecto al ejercicio anterior”. Para fortalecer a Indonesia como mercado comercial, las autoridades sostuvieron reuniones con Danantara, el Fondo Soberano de Inversiones de Indonesia, que, de concretar acuerdos, podrían captar nuevos flujos de capital hacia la industria agrícola chilena. Las conversaciones con ese país continuarán durante septiembre, con visitas de inspectores asiáticos a Chile.