Sin Agricultura, no hay alimentos.

Fertilizantes contra el tiempo

Los agricultores dilataron sus compras a la espera de que bajaran los precios. Aunque los de la urea han caído, el resto sigue alto. Comercializadores llaman a apurarse en la adquisición, pues se prevé congestión en los despachos.

‘El Estrecho de Ormuz sigue con conflictos, recién hubo una respuesta de Estados Unidos. No se ve que ese conflicto esté solucionado 100%, por lo que los precios de los fertilizantes van a seguir siendo volátiles por los próximos meses’, afirma Jorge Lorenzoni, gerente general de Copeval.

Lo que se esperaba fuera una operación bélica corta, se transformó en una guerra que se resiste a terminar. La semana pasada, tras señales de avances en las negociaciones para la paz, EE.UU. volvió a atacar Irán. El mercado reaccionó de manera instantánea, con bajas en las bolsas de todo el mundo y vaivenes en el valor del dólar. Para el agro esos ataques también tuvieron repercusiones, el precio internacional de la urea rebotó tras varias semanas de caídas.

Una noticia que llega en momentos en que quedan pocas semanas para realizar las compras de fertilizantes por parte de los agricultores, para las siembras de 2026-2027. Agosto es un mes en que ya se comienzan a realizar incorporaciones importantes de nutrientes al suelo, actividad que llega a un punto más alto del año entre septiembre y octubre.

Hasta ahora, las ventas de fertilizantes han estado flojas y en el retail agrícola se teme que una avalancha de compras a última hora complique la logística, generando retrasos en la entrega de productos.

Distintos caminos

‘Vemos una caída de 5% en la superficie sembrada en nuestra zona en la temporada 2026-2027. Esa baja se va a dar principalmente entre los agricultores más chicos’, advierte Sebastián Naveillan, presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco y Victoria, el corazón de los cereales de Chile.

El líder gremial, en todo caso, explica que los productores medianos a grandes han sido muy cautos a la hora de aplicar fertilizantes en los cultivos sembrados en el invierno.

Naveillan explica que en las primeras dos aplicaciones ‘se tiró menos urea’, esperando en la tercera, que se realiza con la llegada de primavera, aportar más de lo usual para recortar el déficit en fertilización. Esa demora se explicaría por la intención de capear las alzas que vivieron los fertilizantes con el estallido de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.

La espera de que bajaran los precios de la urea fue razonable. Según los datos que publica la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), del Ministerio de Agricultura, en enero el precio internacional de la urea rondó los US$ 415 la tonelada. La escalada bélica llevó a que en abril ese insumo se cotizara a US$ 857 la tonelada. A partir de esa cumbre inició una constante baja que llevó a que el promedio de julio fuera de US$ 453 la tonelada.

La caída de los precios se debió a que el mercado anticipó la recuperación parcial del tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, tras el inicio de las conversaciones entre EE.UU. e Irán, a lo que se sumó que la demanda estacional del hemisferio norte también disminuyó, contribuyendo a la caída. Hay que tener en cuenta que el precio de la urea usualmente es el más volátil del mundo, pues la capacidad de producirlo está dispersa por todo el globo, desde Rusia a Indonesia, pasando por China, y está asociada a un abastecimiento de gas natural.

Sin embargo, el resto de los fertilizantes no ha tenido movimientos tan interesantes para los agricultores. Según datos de Odepa, el súper fosfato triple pasó de US$ 529 la tonelada en enero, a US$ 746 la tonelada en junio. En tanto, el muriato de amonio partió el año en US$ 366 la tonelada y se ha sostenido ligeramente sobre los 400 dólares la tonelada en los últimos tres meses.

La reducción de la capacidad industrial de los países del Golfo Pérsico, especialmente en azufre, sumada a las restricciones de China a las exportaciones de fertilizantes o componentes para su fabricación, ha hecho que la mayoría de los fertilizantes no hayan imitado la caída de la urea.

En todo caso, esa estrategia provocó que las ventas se retrasaran bastante en el mercado chileno.

‘En general, la venta de fertilizantes ha caído un 40%. Si bien puede haber algo de menor demanda, la gran parte de esa baja se debe a una postergación de las compras o indecisión en qué hacer por parte de los agricultores, dados los precios de los fertilizantes. Los precios, específicamente el nitrógeno, se han corregido a la baja, no así los otros fertilizantes’, sostiene Lorenzoni.

Asegurar productos

Claudio Morales, gerente general de CNA, una de las principales empresas importadoras de fertilizantes, explica que la comercialización ha sido compleja este año.

‘A pesar de que los precios subieron en el mundo, los importadores de todas maneras tuvieron que salir a comprar. Todos pensaban que la guerra iba a ser muy corta y que de abril no pasaba. Sin embargo, el conflicto se extendió y había que seguir abasteciendo a los clientes’, sostiene Morales.

Morales argumenta que el mercado de los fertilizantes vive una nueva normalidad, en la que hay una mayor volatilidad en los precios y con desacoples entre los principales productos, lo que contrasta con la experiencia histórica de que tendían a moverse en una misma dirección.

El ejecutivo agrega que, además, los fletes navieros han bajado en forma más lenta de lo que lo ha hecho el petróleo.

El escenario para los próximos meses estaría marcado por Brasil, el gran demandante de fertilizantes del hemisferio sur.

‘La demanda internacional por fertilizantes está un poco atrasada. En esta época, usualmente sale a comprar Brasil, pero ha estado lento. Ese país consume cerca de 50 millones de toneladas de fertilizantes, la mitad de las cuales es urea. Si su demanda de ese producto se resiente en 10%, equivale a dos veces y medio todo lo que consume el agro chileno en fertilizantes’, explica Morales.

Por eso es que hay que estar atentos a los precios de la soya y el maíz, dos de los principales cultivos brasileños, pues un aumento o baja de sus precios internacionales puede cambiar la superficie a sembrar en 2026-2027 y, por ende, su demanda por fertilizantes.

En todo caso, para los importadores las cartas están a punto de jugarse. Para que los fertilizantes estén disponibles a finales de agosto tienen que firmar los contratos a inicios de junio, pues hay que considerar el tiempo de transporte por barco.

Jorge Lorenzoni llama a poner la pelota en el suelo y que los agricultores tomen ya sus decisiones de compra.

‘Los precios de la urea se han corregido a la baja, no así los de los otros fertilizantes. Hoy, el punto crítico es el abastecimiento. Creo que es un buen momento para comprar y asegurar los despachos. La capacidad instalada de la industria es limitada, hay un peak de demanda que empieza en agosto y se concentra en septiembre y octubre. Siempre hay atochamiento en esas fechas, más aún en años como este, en que se postergó la decisión para el final. De ahora en adelante, el factor limitante va a ser que la industria pueda cumplir con los despachos a tiempo. Es el momento para preocuparse de eso’, advierte Lorenzoni.

Recuadro
— 107% subió el precio internacional de la urea en abril respecto de enero.

— 30% de la urea mundial proviene del Golfo Pérsico.

— ‘Vemos una caída de 5% en la superficie sembrada por nuestra zona en la temporada 2026-2027. Esa baja se va a dar principalmente entre los agricultores más chicos’. Sebastián Naveillan Presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco

— ‘La demanda internacional por fertilizantes está un poco atrasada. En esta época, usualmente sale a comprar Brasil, pero ha estado lento’. Claudio Morales Gerente general CNA

— ‘Hoy, el punto crítico es el abastecimiento. Creo que es un buen momento para comprar y asegurar los despachos’. Jorge Lorenzoni Gerente general Copeval

Uno de cada 10 frutales plantados en Chile es un avellano

Chile se convirtió en el segundo productor mundial de avellanas, desplazando a grandes potencias como Estados Unidos e Italia, y ubicándose por detrás de Turquía que lidera este mercado. En la industria chilena estiman una fuerte expansión de hectáreas en esta especie, lo que fortalecerá la posición del país en los mercados internacionales.

Recuadro
-‘Chile crecerá decididamente de las 38.000 hectáreas actuales a más de 100.000 en los próximos diez años. La razón comercial del crecimiento es que la oferta global de avellanas europeas de calidad es demasiado débil y sin actores potenciales que cambien esta perspectiva lo que significa estabilidad en los precios de venta en una perspectiva de largo plazo.’ Christian Chadwick, presidente y socio del Área de Avellano, el sector que conquista al mundo
-‘Chile se ha consolidado como un país estratégico para Ferrero dentro de su cadena de abastecimiento global, gracias a sus condiciones agroclimáticas, calidad de la fruta y el trabajo conjunto entre productores e industria. El positivo desempeño de la temporada 2025 permitió que el país se posicionara como el segundo productor mundial de avellanas. Creemos que el país aún tiene un potencial para seguir creciendo siempre y cuando se produzca fruta de calidad y de forma sustentable.’ Camilo Scocco, gerente general de AgriChile, Enela 2026
-‘Chile mantendrá su posición como segundo productor mundial de avellanas. Si bien existe una competencia importante con Estados Unidos por ese lugar, nuestro país avanza con ventajas que respaldan esta proyección. El inminente crecimiento de la superficie plantada, junto con los altos rendimientos por hectárea y la calidad de la producción, nos permiten mirar el futuro con optimismo.’ Rodrigo Villablanca, presidente del Comité de Avellanos

Gremios respaldan analizar concesiones en obras hídricas

Representantes del agro sostienen que se debe analizar las alternativas de financiamiento y sistemas de gestión de proyectos, con foco en aumentar las instancias de seguridad hídrica.

Frente a un escenario de mayor escasez hídrica, se debe replantear el modelo de financiamiento de la infraestructura de riego e incentivar proyectos a través de concesiones, con una mayor participación de agricultores. Esta fue la propuesta que realizó recientemente el ministro de Agricultura Jaime Campos, la cual ha suscitado cuestionamientos en otras regiones del país.

En el Biobío, en tanto, representantes del sector sostienen que es necesario conversar y analizar los mecanismos de financiamiento y sistemas de gestión de infraestructura para futuros proyectos, aunque en general existe un respaldo a la propuesta del secretario de Estado, sobre todo ante la necesidad de fortalecer los proyectos de infraestructura que aportan a la seguridad hídrica.

Financiamiento
Germán Hermosilla, presidente de la Asociación de Canalistas del Laja, que reúne 2.400 asociados, manifestó que “en lo esencial, vemos que hay una cooperación importante. Nosotros en la asociación, a través de los proyectos de la Comisión Nacional de Riego (CNR), vamos mejorando nuestra infraestructura en revestimiento de canales, en bocatoma, entonces es un tremendo aporte lo que se hace y creo el ministro se refería a que hay que seguir fortaleciendo esa instancia, que es la manera de hacer un uso más eficiente del agua”.

Ante las dificultades climáticas que se han ido acrecentando a nivel global, agregó que “cualquier obra que apunte a entregar una seguridad hídrica es bienvenida” ya que “lo más relevante es tener la certeza jurídica de contar con el agua, eso no está en discusión. Nosotros tenemos mucho cultivo de riego; maíz, trigo, remolacha, son muy demandantes”.

El presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío (Socabío), José Miguel Stegmeier, puntualizó que se debe evaluar el modelo de financiamiento para agricultores, aunque sí respaldó la propuesta de concesionar las iniciativas.

“Es la única manera posible de hacerlo, tiene un componente d inversión privada y parte puede ser del estado. Lo que el ministro está diciendo es que, para nuevos proyectos de infraestructura hídrica probablemente el sector privado tenga que pagar, y que la agricultura también tiene que estar comprometida con ese pago”, sostuvo.

Además, reconoció que “sabemos que a nivel de la agricultura mediana y pequeña y familiar campesina es casi imposible financiar un embalse, pero todas las otras derivadas, como el cambio climático, hacen que el embalse tenga esa condición de utilidad”.

El presidente de Aproberries, Francisco Novales, sostiene que “este es un tema que da para un análisis muy largo y detallado que no solo involucra los costos y quién puede financiarlos, ya que son obras mayores que no son baratas ni fácilmente financiables, que puede haber grupos que se opongan (por ejemplo, por temas medioambientales), y que sus dividendos perdurarán por muchas generaciones”.

En la misma línea, coincide en que para los agricultores “sería muy difícil financiar obras de la envergadura de grandes embalses y obras para el riego. Sin duda, tener agua es mejor que no tenerla, pero el Estado también recauda más impuestos de la agricultura de riego que la de secano”.

Infraestructura
Los líderes gremiales también explicaron que hoy ya pagan por los derechos de aprovechamiento del agua, principalmente a través cuotas a la Asociación de Canalistas, que conduce y administra los derechos de aprovechamiento del recurso.

“Directamente entre los agricultores pagamos todo lo que son costos de mantención de las obras de riego; los costos de los canales, de las compuertas, las bocatomas, la conducción, administración. Y todas las mejoras que se hacen se cobran en cuotas extraordinarias”, explicó, agregando que “no son valores bajos, ahí cada asociación lo establece en base a su realidad”.

El presidente de la Asociación de Canalistas del Laja precisó que “cuando nos adjudicamos proyectos el Gobierno, a través de la CNR, financia alrededor de un 80%, y el otro 20% lo coloca la asociación. Es la única manera de ir mejorando nuestra red -hoy cerca a los mil kilómetros- e infraestructura, porque si no existieran estos concursos no se podría cubrir la obra con un financiamiento 100% de agricultores o privados”, y puntualizó que se deben ampliar estas convocatorias.

En ello también coincide José Miguel Stegmeier, quien manifiesta que “lo que necesitamos en la región es que el programa de la CNR aumente en cuanto a recursos, que tengamos mayor capacidad de tecnificar el riego de nuestros predios”.

Naveillan rechaza visa especial para temporeros bolivianos y pide priorizar a trabajadores chilenos

El Gobierno anunció una flexibilización migratoria para facilitar la contratación de trabajadores agrícolas de temporada, especialmente bolivianos, a través de cambios al Decreto Nº177.

Entre ellos, se contempla ampliar de seis a diez meses el período de permanencia anual y permitir la postulación con cédula de identidad, medida que surge a partir de una propuesta impulsada por la Sociedad Nacional de Agricultura, SNA.

Hoy existe un instrumento que permite el ingreso de trabajadores temporeros, la Visa Mercosur, que ha funcionado muy bien para cubrir la necesidad de los productores frutícolas y no ha generado problemas migratorios pues estos trabajadores (especialmente bolivianos) vienen a cumplir con las faenas y retornan a su país cuando termina la faena.

El problema migratorio radica en quienes ingresan de manera ilegal a Chile, y eso es algo que las autoridades respectivas deben fiscalizar y controlar.

Desgraciadamente las autoridades están obstaculizando el uso de la Visa Mercosur mediante demoras en su otorgamiento, demostrando una confusión y un error de juicio en diferenciar migración legal e ilegal.

Para la diputada Gloria Naveillan y el Partido Nacional Libertario, esta decisión apunta en la dirección equivocada.

A su juicio, debe seguir ocupándose la Visa Mercosur para permitir el ingreso de trabajadores de manera legal y por un tiempo acotado a Chile pues eso genera estabilidad en labores agrícolas necesarias en períodos de tiempo específicos.

Pero pretender cambiar el decreto 177 para reemplazar en la práctica la Visa Mercosur y además cambiando condiciones de plazos de estadía es francamente una pésima idea.

La mezcla de malas condiciones económicas que enfrenta el país y que todos coincidimos en pensar van a demorar en mejorar, y las cifras de desempleo brutales que todos debiéramos estar abocados en mejorar, la prioridad debiera estar en fomentar el empleo de trabajadores chilenos. antes de abrir más facilidades para el ingreso de mano de obra extranjera, y por lo tanto el Gobierno debiera concentrarse en generar condiciones para que esos puestos sean ocupados principalmente por chilenos, especialmente en regiones donde el trabajo agrícola de temporada sigue siendo una fuente importante de ingreso.

La parlamentaria sostuvo que efectivamente una gran cantidad de población migró de comunas rurales a urbanas, que el mayor acceso a estudios superiores también influyó en esta migración y se sumó el hecho de que obviamente los jóvenes quieren optar a trabajos dentro de sus profesiones o al menos que requieran mayor calificación.

Pero esto se enfrenta a lo que la diputada llama la ‘REALIDAD REAL’, y con las condiciones actuales del país simplemente no hay trabajo y en una ciudad grande el dinero rinde harto menos que en zonas rurales y esos dos factores destruyen el argumento de algunos en términos de que el chileno no quiere trabajar en el campo: Si no tengo pa comer, trabajo en lo que sea, o no? De hecho, lo que gana un trabajador temporero agrícola es bastante más de lo que la gente piensa, y en nuestra provincia de Malleco sabemos que para muchas familias ese trabajo como temporeros representa una fuente de ingreso relevante para subsistir buena parte del año.

Como representante del Partido Nacional Libertario en la comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, la diputada advirtió que uno de los principales problemas reales que se le presentan al trabajador chileno está en la formalización de estos empleos.

Explicó que muchas personas no toman trabajos de temporada por temor a perder beneficios sociales, ya que al aumentar sus ingresos cambia su base para el cálculo de beneficios y no alcanzan a acceder en aspectos que les son fundamentales, como educación, Indap,etc.

Eso termina desincentivando el acceso a empleos formales en el agro y genera una dificultad tanto para los trabajadores como para los empleadores.

En esa línea, el Partido Nacional Libertario plantea una propuesta distinta: que el chileno que hoy recibe beneficios sociales no los pierda por tomar un trabajo temporero agrícola.

Para la diputada, si se quiere resolver el problema de mano de obra en el campo, la respuesta no debiera ser partir por visas especiales para extranjeros, sino corregir un sistema que hoy castiga a quienes sí están disponibles para trabajar, castigando al que hace las cosas bien y se esfuerza por salir adelante.

Es insólito que por tener algún ingreso se considere que la persona no merece apoyo, cuando debiera ser justamente al contrario.

Si estamos empeñados en formalizar emprendimientos, en que todo esté ordenado y declarado, entonces no castiguemos al que cumple con las normas quitándole beneficios de becas de estudio para los hijos, posibilidad de acceder a beneficios en Indap y tantos otros beneficios sociales que permiten a los chilenos salir adelante en sus vidas reales, no en las que las estadísticas y los cálculos en un papel consideran friamente.

Naveillan agregó además que cuando el temporero es chileno, ese ingreso queda en Chile y se mueve dentro de la economía local, especialmente en comunas agrícolas.

Por eso, insistió en que el camino correcto debiera ser primero proteger y fomentar la contratación nacional, antes que abrir nuevas facilidades migratorias para suplir una mano de obra que sí existe y que sí está interesada en esos empleos..

Un nuevo salto de la alianza agro y salmón

Se presentó estudio que demuestra el beneficio de la alianza para ambos sectores y un conversatorio del Ministro de Agricultura, el presidente de la SNA y la directora ejecutiva del Consejo del Salmón, analizó como concretarlo. Se anunció la puesta en marcha de la hoja de ruta 2026-2027.

La industria de la alimentación del salmón podría demandar unas 230 mil toneladas de cereales chilenos y ser un potente poder comprador para los agricultores nacionales.

Esa fue una de las conclusiones del estudio ‘La industria chilena del salmón: impacto económico, encadenamiento agro-salmón y su potencial de crecimiento’, realizado por el economista Rodrigo Krell, por encargo del Consejo del Salmón, presentado recientemente en El Mercurio, con Revista del Campo, con la participación del ministro de Agricultura, Jaime Campos; el presidente de la SNA, Antonio Walker; la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, ante diversas autoridades y productores.

‘Este estudio del primer encadenamiento productivo entre la agricultura y la salmonicultura nos permite decir que ya no solamente es una idea, es una voluntad y es una convicción. Hoy día es real. Hoy día existe el encadenamiento entre el agro y la salmonicultura y desde ahí tenemos que construir’, resaltó Loreto Seguel, refiriéndose a los resultados mostrados por el estudio.

De acuerdo al estudio, la producción de salmón destina cerca de $539 millones para la dietas. Indicó que, en 2022, la salmonicultura demandó alrededor de 1,1 millones de toneladas de alimento. El 60% de ellas son insumos vegetales como soya, raps y mayormente trigo. Sin embargo, la mayor parte de esos insumos es importado: en 2022 el agro nacional aportó entre 140 mil y 150 mil toneladas de trigo, lo que representó más de US$ 45 millones.

Ahí está el potencial para los productores chilenos, enfatizó Krell: crecer como proveedores para esa industria.

‘Bajo un escenario donde se incremente el uso de insumos vegetales en el alimento (del 60% al 70%) y se eleve la competitividad y participación del agro local, la demanda de trigo nacional podría subir a 230.000 toneladas (US$ 85 millones). Este impacto beneficiaría principalmente a las regiones trigueras del centro-sur del país como La Araucanía, Biobío y Ñuble’, concluyó el experto.

Los desafíos a futuro

Los resultados y los desafíos planteados por Krell fueron luego debatidos en un conversatorio entre el ministro de Agricultura, Jaime Campos; el presidente de la SNA, Antonio Walker, y la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, moderados por la editora de Revista del Campo, Patricia Vildósola.

Loreto Seguel enfatizó que la alianza tiene un base sólida, porque ‘hoy día más de la mitad del ingrediente de los alimentos del salmón chileno proviene de proteína vegetal. Eso es hoy día un dato muy relevante para darle sustento a la alianza agro-salmón’.

Por su parte, el ministro de Agricultura, Jaime Campos, destacó la trascendencia del encadenamiento productivo entre los dos sectores, especialmente por el impacto que tendría para potenciar la producción de cuatro regiones del país, pero enfatizó que para que esto avance es esencial que se ‘sincere la información y la rentabilidad que se le ofrecerá al agricultor. Les voy a dar un consejo pro bono… ¿Ustedes creen que el productor va a ir a estos cultivos anuales simplemente porque nosotros o ustedes les dijeron siembren esto? No. El productor siempre va a optar por el cultivo que le signifique un mayor retorno económico’.

Coincidió con ello Loreto Seguel, quien enfatizó que ‘primero fue siempre definir que esto tenía por finalidad generar un negocio. Eso era muy importante. Por lo tanto, desde el momento cero fuimos muy claros en hablar de que aquí se tenía que generar rentabilidad y, de alguna manera, impacto económico entre los sectores’.

Una mirada similar compartió Antonio Walker, que destacó que esta es ‘una oportunidad histórica para reactivar los cultivos tradicionales, los que han caído de 800 mil a 470 mil hectáreas. ‘.

Tanto Campos como Walker resaltaron las condiciones propicias del país, así como el trabajo de los productores para obtener los mejores rendimientos del mundo en cultivos tradicionales. Por lo mismo recalcaron la importancia de que se realicen este tipo de encadenamientos productivos.

Asimismo, ambos personeros enfatizaron la necesidad de trabajar para que esto se concrete y se comprometieron a hacerlo desde sus respectivos espacios, siempre pensando, indicaron, en cómo esto puede ayudar a estimular el desarrollo de la producción agroalimentaria nacional, incluidos pequeños y medianos productores.

Para Walker aspectos a destacar de la iniciativa es, por una parte, el impacto social y económico para los habitantes rurales: ‘Esto ayuda a mejorar mucho la calidad de vida de la gente que vive en los sectores rurales. En el mundo rural tenemos tres veces más pobreza multidimensional que en el mundo urbano’.

También relevó el impacto medioambiental, especialmente porque permitiría disminuir la huella de carbono al reemplazar el grano importado por el nacional —lo que reduce viajes de larga distancia—, lo que agrega valor a toda la producción alimentaria del país.

De todas formas, Walker puso énfasis en que para que esto avance se requiere poder cumplir con las exigencias nutricionales que se necesitan para las dietas de los salmones, e insistió en la importancia de que se pueda avanzar en aspectos como el uso de las técnicas modernas para adaptar los granos a los requerimientos específicos, tales como viscosidad, gluten y cantidad de proteína que se requiere para la dieta de los salmones.

Como representante de los gremios del agro, el presidente de la SNA asumió el compromiso de trabajar con el sector para que los agricultores produzcan el grano necesario para que las dietaras no tengan que importar desde Canadá, EE.UU. o Argentina.

El ministro Campos, en tanto, propuso la creación de una mesa de trabajo, como las que existen en otros cultivos o necesidades, en la que participen todos los actores, es decir, agricultores, salmoneros y dietarias, como se llama a la industria elaboradora del alimento para los salmones: ‘Si no están los tres sentados y si los tres no se ponen de acuerdo en un modelo de negocio, por así decirlo, o en un modelo de desarrollo, tengan la seguridad de que por cualquier motivo eso no va a funcionar’.

Asimismo, puso a disposición de los que lo necesiten las herramientas estatales de información e innovación como Odepa, Ciren, el INIA (para el desarrollo de semillas certificadas).

Respecto del avance de la alianza, Loreto Seguel anunció que si bien los dos primeros años fueron de construir confianzas entre los gremios, las empresas de alimentos de salmones y los productores ahora ya tienen una hoja de ruta para lo que queda de este año y 2027, que se orientará a responder técnicamente a los desafíos de producir el grano con las características y en los volúmenes que se requieren.

Tecnología: el gran aliado del rubro lechero para crecer y lograr un producto premium

Herramientas modernas como los robots de ordeña e inteligencia artificial, para controlar la salud de las vacas en grandes predios, más la genética desarrollada que se distribuye en todos los planteles, han permitido que los niveles de producción hayan crecido en volumen y calidad en los últimos años, concentrados en Los Lagos y Los Ríos.

El presidente de la Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche), Marcos Winkler, señaló que el uso de la tecnología en la lechería nacional dejó de ser una opción para convertirse en un pilar de competitividad, eficiencia y sostenibilidad. ‘Producir más y mejor es hoy un imperativo de una lechería moderna y global, que enfrenta desafíos como la volatilidad de los mercados, las crecientes exigencias de los consumidores y la escasez de mano de obra, entre otras. La respuesta ya no puede limitarse a fórmulas tradicionales: el liderazgo depende de nuestra capacidad para abrazar la vanguardia tecnológica’, manifestó. El dirigente agregó que, en esa dirección, la transición hacia una producción sustentada en datos, inteligencia artificial, automatización, robótica en salas de ordeña, genómica y alianzas estratégicas para medir emisiones está transformando la toma de decisiones en los predios lecheros.

Estas herramientas se consolidan como una respuesta eficaz frente a las limitaciones que enfrenta el productor, aportando soluciones concretas a su gestión. De hecho, las lecherías que han incorporado estas innovaciones no sólo reducen brechas operativas, sino que también elevan su productividad y resiliencia frente a los ciclos económicos del mercado. El rubro, en general, avanza hacia una gestión basada en información precisa, capaz de monitorear la salud animal en tiempo real, anticipar escenarios, optimizar recursos con exactitud y certificar la trazabilidad, en un contexto donde el consumidor exige mayor transparencia. ‘El gran desafío que asumimos como gremio es no dejar a nadie atrás. La transferencia tecnológica debe acelerarse y llegar de manera amplia a todos los rincones de la lechería nacional. Es indispensable derribar las barreras de los altos costos operativos para que pequeños y medianos productores también sean parte de esta nueva era. El futuro del sector lácteo se escribe con datos, automatización y un profundo compromiso con la sostenibilidad’, enfatizó.

Desde el Consorcio Lechero, entidad que agrupa a todos los actores de la cadena láctea del país, también han trabajado intensamente por el crecimiento del sector, por lo que la incorporación de avances tecnológicos ha sido parte de su quehacer. La coordinadora del área de Producción de Leche del Consorcio Lechero, Alejandra Viedma, explicó que la producción de leche en Chile se ha caracterizado por un rápido avance desde sus inicios hasta la actualidad y que la tecnología ha sido fundamental no sólo para mejorar la eficiencia de los resultados productivos, sino también para facilitar las labores en el campo. ‘Gracias a la tecnología hemos logrado un gran avance genético, que cada vez se hace más específico en función de las demandas del productor, como una mayor producción de litros y sólidos, eficiencia alimentaria, mejores características físicas y sanitarias, leche A2A2 y un menor impacto ambiental, entre otras características’, indicó.

La profesional añadió que las variedades forrajeras también se han ido adaptando con el tiempo a la realidad climática y a las condiciones de manejo de las distintas zonas lecheras del país. Asimismo, destacó que los equipos y la maquinaria han incrementado la eficiencia de los procesos relacionados con los cultivos y la alimentación, además de facilitar las labores en los predios lecheros. Esto, a su vez, contribuye a atraer a las nuevas generaciones y favorece la inclusión, ya que actualmente el trabajo en entre los sectores que historicamente han impulsado la economía regional se encuentra la lechería, siendo esta zona la mayor productora de leche del país. Actualmente, el rubro atraviesa por un muy buen momento, con un aumento tanto de la producción como de las exportaciones, consolidándose como un producto premium a nivel mundial.

Gran parte de este avance durante las últimas décadas se debe a la incorporación de distintas tecnologías, que van desde las salas de ordeña robotizadas hasta el mejoramiento genético de los animales y de las praderas, además de la implementación de energías alternativas para disminuir costos. Estos avances han permitido enfrentar diversas problemáticas del sector, como la escasez de mano de obra, el cierre de lecherías y la disminución del número de vacas. Hoy en día son vitales para optimizar los volúmenes de producción. No obstante, el elemento fundamental sigue siendo el productor y sus equipos humanos, quienes aportan el trabajo diario que permite que este rubro continúe creciendo. . En cuanto ala tecnología que ha revolucionado la producción, la empresa sueca DeLaval es una de las que ha incorporado importantes avances en esta zona. Su gerente de Desarrollo de Mercado para Latinoamérica, Enrique Bombal, explicó que en el país han instalado más de 140 robots en lecherías, los que buscan impulsar la innovación, mejorar la calidad de vida de quienes trabajan en ellas y aumentar la productividad. ‘Esto ha estado muy enfocado también en el recambio generacional, por la necesidad de dejarle a la generación que viene nuevas herramientas para gestionar mejor el campo y la productividad de los animales.

En algunos casos, esto también está asociado a la escasez de mano de obra o, si uno se proyecta a futuro, a la falta de personas que quieran seguir vinculadas a la ordeña, que es un trabajo exigente por los horarios. Además, se busca una mayor longevidad de los rebaños’, indicó. Agregó que la mayoría de los predios que han incorporado lecherías robotizadas se ubican entre las regiones de Los Lagos y Los Ríos, con algunos casos en La Araucanía, Biobío y Ñuble. Asimismo, señaló que también se están incorporando nuevas salas de ordeña rotativas, con un nivel tecnológico muy superior y alta eficiencia, además de robots para el cuidado y desinfección antes y después del ordeño, existiendo varias instalaciones de este tipo a nivel local. ‘Tienen mucha más tecnología para que la vaca se ordeñe más rápido, de manera más completa y sin dañar al animal, aprovechando adecuadamente toda su fisiología, lo que hace que el rendimiento de las salas sea mucho más eficiente’, sostuvo. Respecto de los actuales niveles de producción alcanzados en el país, Enrique Bombal destacó que estos proyectos de innovación tecnológica han sido un gran aporte para este crecimiento, entendiendo la innovación como un proceso de incorporación, desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías.

‘Vemos que, en términos de productividad, las lecherías que cuentan con robots han aumentado en promedio un 10% la productividad por animal y eso es bastante. No sólo hemos observado un incremento en la producción, sino también una mejora en la calidad de la leche. Las nuevas salas cuentan con biosensores que detectan células somáticas y pueden medir sólidos. La calidad mejora tanto desde el punto de vista nutricional como higiénico’, indicó. Además, todo el trabajo que realiza el robot con los animales queda registrado, al igual que los datos que recopila. Esa información permite verificar que todos los procesos se estén realizando correctamente y, sumada a la inteligencia artificial, posibilita realizar análisis y predecir situaciones que podrían afectar posteriormente a las vacas. El productor lechero de la comuna de Puerto Octay, José Luis Vallarino, es uno de quienes ha incorporado esta tecnología, la que permite monitorear la producción de leche por cada cuarto de la ubre, medir la conductividad eléctrica (lo que facilita la detección temprana de mastitis) y registrar la actividad general de cada animal. ‘Genera mucha información porque, además, como es una ordeña voluntaria, los datos sobre cuántas veces acuden las vacas o si modifican esa rutina también permiten que otro sistema, basado en inteligencia artificial, alerte y prevenga posibles enfermedades’, explicó. Asimismo, a este robot se le incorporó un detector de progesterona.

Luego del parto, el sistema comienza a construir un biomodelo de cada vacay registra sus variaciones hormonales, determinando cuándo entra en celo para realizar la inseminación. Posteriormente, también puede detectar si quedó preñada o si presenta una pérdida embrionaria, permitiendo seguir los protocolos establecidos por el médico veterinario. El predio también tiene cámaras de condición corporal que realizan un análisis tridimensional y objetivo de cada animal, lo que permite llevar un mejor control del rebaño, reducir enfermedades metabólicas y detectar pérdidas excesivas de condición corporal después del parto, entre otros beneficios. ‘No vamos a reemplazar a los productores con esta tecnología, porque sigue siendo importante la mirada y la experiencia de cada uno. Sin embargo, entrega muchas herramientas para tomar decisiones y nos permite anticiparnos a los problemas’, advirtió. El presidente de la Red de la Leche y de la Carne de la Región de Los Lagos, Jaime Altamirano, señaló que, si bien se ha avanzado considerablemente en esta materia a nivel local, los grandes productores llevan la delantera, ya que cuentan con los recursos económicos para implementar tecnología de punta. Además, la banca privada está más dispuesta a financiar ese segmento que a los productores medianos o pequeños. El dirigente explicó que, para este último grupo, existen otras iniciativas tecnológicas interesantes en las que se ha podido avanzar gracias a un mayor apoyo externo.

Estas se orientan principalmente al uso de energías alternativas, como los paneles solares. Sin embargo, más allá de ello, incorporar tecnologías de mayor complejidad sigue siendo difícil, debido a que los costos son muy elevados en relación con los volúmenes de producción que manejan, lo que dificulta recuperar inversiones de esa magnitud. ‘Nosotros hemos hecho algunas cosas, como por ejemplo en la parte eléctrica, que es un tema que nos afecta bastante. Hemos ido instalando paneles solares para reducir los costos de energía. Es una tecnología que va directo al bolsillo y, con un proyecto, ya no se financia el 100% del costo. Si cuesta diez, a lo mejor uno solo tiene que pagar cinco’, manifestó. Altamirano destacó que otro de los avances tecnológicos que sí ha beneficiado a todos los productores corresponde al ámbito de la genética. ‘En genética sí hemos avanzado bastante, porque de lo contrario quedaríamos fuera de competencia. Somos muy competitivos, quizás no al nivel de las grandes lecherías, pero, en lo personal, no me entusiasma tener un promedio de 35 litros por vaca al día, porque también debo considerar los costos y el sistema productivo en el que estoy’, afirmó. En ese sentido, explicó que no se puede incorporar cualquier genética de alto rendimiento, sino que los pequeños agricultores deben trabajar con vacas de mejor condición genética, pero que al mismo tiempo sean animales rústicos, capaces de adaptarse al clima y a la geografía de la zona, entre otros factores. ‘Creo que eso lo hemos entendido bastante bien en la pequeña agricultura. Hemos avanzado mucho en ese aspecto, porque existen programas de incentivo al mejoramiento genético de Indap y la industria láctea, como por ejemplo Nestlé, también ha impulsado incentivos en esa línea’, concluyó Jaime Altamirano. .

Recuadro
‘El gran desafío que asumimos como gremio es no dejar a nadie atrás. La transferencia tecnológica debe acelerarse y llegar de manera amplia a todos los rincones de la lechería nacional’.

SAN y Seguridad sellan alianza para frenar ola de robos que asolan al agro en el Limarí

Tras reunión con la seremi de la cartera, se coordinarán acciones ante la ola de robos de maquinaria y productos que afecta especialmente a Ovalle y Punitaqui. El gremio urge a los agricultores a utilizar los canales digitales de denuncia para frenar la impunidad en las zonas rurales.
El panorama en el agro no ha sido fácil.

Porque además de la sequía que se arrastra por años, y la falta de relevo generacional, se suma un tema aún más complejo: la inseguridad.

Sí, los robos de maquinaria, herramientas y mercadería se han transformado en una «cuestión desatada», con pérdidas millonarias que amenazan con dar el tiro de gracia a un sector ya golpeado por la escasez hídrica.

Ante esta crisis, la Sociedad Agrícola del Norte (SAN), encabezada por su presidenta María Inés Figari, sostuvo un encuentro estratégico con la seremi de Seguridad Pública, María José Duarte.

Y el objetivo fue claro: pasar a medidas drásticas de cooperación público-privada para detener a las bandas que operan con impunidad, especialmente en la provincia del Limari. «Los robos del sector son el problema mayor y que siguen en aumento, entonces ahora debemos tomar medidas más drásticas.

Y ellos están absolutamente de acuerdo que aqui hay que cambiar la estrategia, con mucha cooperación del lado nuestro … ».

Uno de los puntos más controvertidos discutidos fue la actual legislación que rige para los delitos en zonas rurales.

Para el gremio, existe una inequidad legal que favorece al delincuente. «Es un tema que lo tenemos presente siempre.

Tu propiedad no puede estar dividida en dos si estás en un mismo rol y pagas contribuciones por todo.

No es posible que en una parte de tu propiedad los castigos sean más fuertes y en la otra no», explicó Figari.

La lider gremial se refiere a la tipificación de «robo en lugar no habitado», la cual suele aplicarse cuando el delito ocurre en galpones o potreros alejados de la casa patronal, resultando en penas significativamente menores, incluso cuando se trata de robos de tractores o maquinaria de alto valor.

LIMARÍ BAJO ASEDIO Aunque el problema es transversal, la situación en Ovalle, particularmente en el camino hacia Punitaqui, ha alcanzado niveles críticos, reconoce.

Esto, porque la cercanía con la ciudad permite a los delincuentes sustraer productos agrícolas y maquinaria para reducirlos y venderlos rápidamente en la misma ciudad. «Los sinvergüenzas van a vender a la misma ciudad lo que se roban adentro», fustigó la presidenta de la SAN, subrayando que la sensación de desprotección ha llevado a muchos productores a bajar los brazos.

Un pilar fundamental de la nueva estrategia será retomar la denuncia.

Según lo analizado con la seremi, existe un alto número de delitos que no están ingresando al sistema oficial porque los agricultores, al no ver resultados inmediatos, han dejado de informar a las policías.

Sin embargo, desde la SAN advierten que sin esos datos es imposible exigir mayores recursos o patruIlajes. «Necesitamos recalcar que toda la gente denuncie, y es el llamado que hacemos como Sociedad Agrícola.

Entonces ahora que vemos que si hay interés en que esto se resuelva, nuestra cooperación es solo eso, y que no es tanto pedir, sino que la gente denuncie», enfatizó Figari, recordando que hoy el trámite se puede realizar de forma digital a través de las plataformas de Carabineros y la PDI, evitando traslados innecesarios.

El agro regional espera que este cambio de estrategia sea el punto de inflexión para devolver la tranquilidad a las familias.

Y reitera: «Lo que pasa es que la gente como no ve ningún resultado, no informa, ya no se hacen las denuncias.

Entonces eso es lo que tenemos que retomar de nuevamente». .

Una agenda común para la ganadería chilena

La reciente conformación del Comité Ganadero Bovino, al alero de la Sociedad Nacional de Agricultura, marca un paso relevante para la ganadería chilena. No sólo porque reúne a actores clave de la cadena, como Fedecarne, Faenacar y Afech, sino porque responde a una necesidad que el sector venía planteando hace tiempo: avanzar con una voz común, una mirada de largo plazo y una agenda compartida para fortalecer la actividad.

La ganadería bovina cumple un rol fundamental en el desarrollo productivo del país. De acuerdo con cifras de Odepa, en base al Censo Agropecuario y Forestal 2021, Chile cuenta con cerca de 2,5 millones de cabezas de ganado bovino, de las cuales un 69,6% corresponde a ganado de carne y doble propósito. Además, el 28% de las unidades silvoagropecuarias declara que sus principales ingresos provienen de la ganadería.

Detrás de esas cifras hay productores, familias, trabajadores, ferias ganaderas, plantas faenadoras y territorios donde esta actividad sostiene empleo, inversión y arraigo rural.

Pero junto con ese aporte, también enfrentamos desafíos importantes. Uno de los temas centrales es la necesidad de recuperar y fortalecer la masa ganadera nacional, que según las mismas cifras ha disminuido un 27% respecto del censo de 2007. Esta realidad debe preocuparnos como país, especialmente si queremos proyectar una producción bovina más competitiva, con mejores condiciones para los productores y con capacidad de responder a las oportunidades que ofrecen los mercados.

PRIORIDADES Y PROPUESTAS
Chile cuenta con atributos relevantes: sanidad animal, trazabilidad, experiencia exportadora, producción en base a praderas y una reputación que debemos cuidar y potenciar. Sin embargo, esos atributos no bastan por sí solos. Para transformarlos en oportunidades reales, necesitamos trabajar unidos como cadena, con una estrategia que permita fortalecer la competitividad, mejorar las condiciones productivas y proyectar el crecimiento del rubro.

En ese sentido, el Comité Ganadero Bovino abre una oportunidad concreta para ordenar prioridades y construir propuestas. Entre los primeros temas que deberán abordarse están la sanidad animal, la trazabilidad, la competitividad de los productores, la promoción de la carne chilena y la generación de condiciones que permitan dar mayor estabilidad y proyección a la actividad.

También valoramos que una de las primeras acciones del comité haya sido solicitar al Ministerio de Agricultura avanzar en la instauración del Día Nacional de la Carne Chilena.

Más que una celebración comercial, se trata de reconocer el trabajo de miles de personas que forman parte de esta cadena y de acercar el campo y la ciudad en torno a un alimento presente en la vida cotidiana de millones de familias.

UNIÓN
La ganadería chilena tiene desafíos, pero también tiene futuro. Para aprovecharlo, necesitamos representación sólida, colaboración entre los distintos eslabones y una visión compartida. Ese es el sentido de este comité: trabajar unidos para fortalecer una actividad que aporta al desarrollo productivo, al empleo rural y al futuro del sector agropecuario nacional.

Antonio Walker, presidente de la SNA: “Hay que generar los incentivos para que Chile vuelva a crecer”

El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, Antonio Walker, abordó en La Mañana de Agricultura la reciente gira que el Presidente José Antonio Kast realizó por Sudamérica para posicionar a Chile como un destino para la inversión extranjera.

“Chile tiene un nombre del que muchas veces acá no nos damos cuenta. Un nombre que es visto como un país que tiene una de las agriculturas más sustentables del mundo. Donde hay inocuidad, donde hay trazabilidad, donde hay muy buena calidad y condición de nuestros productos”, declaró.

“También vimos la admiración que hay de Paraguay y Uruguay con Chile . Entonces creo que tenemos que volver a generar los incentivos para que Chile urgentemente vuelva a crecer. Porque pusimos el piloto automático por ahí por el 2014. Y eso nos ha hecho estancarnos”, añadió.

En ese sentido, el presidente de la SNA recalcó que “nos estancamos con un crecimiento del 1,8% en 2014 a un 2% a la fecha y vemos cómo Paraguay está creciendo al 5% o 6%”.

Por otro lado, Antonio Walker comentó la crisis de seguridad en la Macrozona Sur, afirmando que “l a seguridad es tema número uno en las comunas rurales de Chile.

Hay avances, pero todavía no son suficientes.

No podemos permitir que haya territorios en Chile que sean autónomos, que no impere el Estado de Derecho”.

“Hemos visto en el Barómetro de la Sociedad Nacional de Agricultura que un 77,4% de los agricultores han sido víctimas de un robo con violencia. Hemos visto homicidios en los sectores rurales que nunca antes habíamos visto”, advirtió.

“¿Para qué decir los robos de insumos, de maquinarias, de equipos, en fin, de tractores? E stamos viviendo un nivel de inseguridad muy grande, muy incentivado por bandas de crimen organizado que se han desplazado a los sectores rurales donde tenemos mucho menos protección policial”, cerró.

El potencial desaprovechado para la agricultura: 20% de aguas tratadas llegan al mar

El reúso del recurso podría fortalecer la resiliencia de Chile frente al cambio climático, aunque persisten desafíos de infraestructura, financiamiento y coordinación institucional.
Mientras la agricultura enfrenta una disponibilidad hídrica cada vez más incierta, millones de metros cúbicos de agua tratada terminan en el mar cada año.

Chile genera cerca de 38 metros cúbicos por segundo (m³/s) de aguas residuales tratadas. Una parte importante ya se reutiliza indirectamente en cuencas agrícolas, pero alrededor de 8 m³/s —aproximadamente 20%— continúa perdiéndose a través de emisarios submarinos.En gran parte del país, la recuperación ya forma parte del ciclo hídrico. Según la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (Acades), alrededor de 30 m³/s de aguas residuales tratadas por plantas sanitarias son descargadas en ríos y esteros donde vuelven a ser utilizadas, principalmente por la agricultura.

‘El reúso de aguas continentales es una realidad y está operando sin inconvenientes’, señala Juan Pablo Matte, secretario general de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA). A su juicio, el principal potencial se encuentra en los cerca de 8 m³/s que hoy son descargados al mar mediante emisarios submarinos ubicados frente a ciudades como Valparaíso, Arica, Iquique, Antofagasta y Coquimbo.

Si la totalidad de ese volumen estuviera disponible para riego, equivaldría a unas 25.000 hectáreas adicionales, cifra que representa cerca del 2,8% de la superficie regada del país. ‘Puede parecer poco, pero en zonas específicas es una superficie importante’, agrega Matte. Y detalla que el mayor potencial se concentra precisamente en territorios cercanos a las ciudades costeras, como los valles de Aconcagua, Quillota, Coquimbo y otras zonas del norte del país donde la escasez hídrica se ha vuelto cada vez más recurrente.

Según Rafael Palacios, vicepresidente ejecutivo de Acades, ese caudal podría cubrir entre un 8% y un 12% de la demanda hídrica agrícola. El problema es que, hoy, apenas una fracción mínima de ese potencial se aprovecha efectivamente, asegura.

No depender de la lluvia

Dado que las precipitaciones son cada vez más variables, el principal atractivo de la reutilización de aguas no está necesariamente en el volumen disponible, sino en su estabilidad.

‘El reúso tiene una ventaja única importante de comprender: es una fuente hídrica permanente y predecible mientras exista consumo humano’, sostiene Ulrike Broschek, subgerenta de Sustentabilidad de Escenarios Hídricos 2030. A diferencia de otras fuentes afectadas por la variabilidad climática, la ejecutiva resalta que las aguas residuales tratadas ofrecen un suministro constante que puede dar resiliencia a territorios con escasez hídrica.

Esto explicaría además por qué el reúso aparece cada vez con más frecuencia en las estrategias de adaptación al cambio climático. Para Juan Pablo Boisier, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), se trata de una alternativa especialmente atractiva porque los requerimientos de tratamiento para uso agrícola son menores que los exigidos para consumo humano.

‘El reúso puede transformarse en una herramienta de adaptación, pero su éxito debe evaluarse en función de su capacidad para reducir la presión total sobre los recursos hídricos’, advierte.

La distinción no es menor. Para Boisier, generar más agua disponible no necesariamente reduce el estrés hídrico. Para que el reúso cumpla su promesa —explica—, debe sustituir parte del uso de fuentes convencionales y no solo expandir la demanda.

La real barrera

Para los especialistas, el principal obstáculo está en llevar el agua desde las ciudades costeras hasta las zonas agrícolas, financiar la infraestructura requerida y desarrollar modelos de negocio capaces de sostener proyectos de largo plazo. Por ello, a diferencia de otras fuentes de agua, el reúso exige coordinar sanitarias, agricultores, autoridades y potenciales usuarios industriales bajo esquemas que hoy siguen siendo excepcionales en Chile.

‘No hay infraestructura que permita tomar el agua a nivel de las ciudades costeras y devolverla a los valles ubicados aguas arriba’, afirma Matte. Y agrega que esa infraestructura, compuesta por tuberías, estaciones de bombeo y sistemas de distribución, es similar a los proyectos de desalación. Para el secretario general de la SNA, la clave está en encontrar cultivos capaces de absorber ese costo y generar contratos de suministro de largo plazo que permitan viabilizar las inversiones.

‘El problema es cómo construimos los incentivos para que estas soluciones ocurran a escala’, añade Broschek.

La respuesta —coinciden los expertos— está en encontrar una fórmula que permita llevar el agua desde la costa hasta los campos a un valor que los usuarios estén dispuestos a pagar.

Actualmente, el costo del tratamiento y transporte del agua reutilizada puede superar el dólar por metro cúbico, una cifra difícil de incorporar para muchos cultivos agrícolas. ‘Cuando encontremos un modelo atractivo que despierte el interés de usuarios agrícolas por solventar el costo de la seguridad hídrica, estos proyectos podrán desarrollarse más extensivamente’, plantea Palacios.

Juan Pablo Matte, en tanto, menciona que para que esto ocurra se requerirán contratos de suministro a 20 o 30 años, aún poco comunes en la agricultura chilena. En paralelo, distintos especialistas sostienen que el desarrollo del reúso requerirá mecanismos de financiamiento público y privado, ya que los beneficios de una mayor seguridad hídrica suelen extenderse más allá de quienes consumen directamente el agua.

Sin embargo, la percepción ciudadana no siempre acompaña esa urgencia. Según un estudio de Acades y Criteria, solo un 12% de los chilenos considera prioritaria la inversión en infraestructura hídrica, pese a que el 78% declara estar preocupado por el cambio climático.

Recuadro
La experiencia internacional

El reúso puede transformarse en una fuente relevante para la agricultura cuando deja de abordarse como un proyecto aislado y pasa a formar parte de una estrategia hídrica de largo plazo.

Según la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR), más del 60% del agua regenerada del país se destina a usos agrícolas, y regiones como Murcia reutilizan más del 90% de sus aguas residuales tratadas. El desarrollo de infraestructura, marcos regulatorios específicos e inversiones públicas permitieron convertir la reutilización en un complemento habitual para el riego.

‘La principal lección internacional es que el reúso despega cuando se integra como parte de una política de desarrollo territorial y seguridad hídrica nacional’, señala Ulrike Broschek, subgerenta de Sustentabilidad de Escenarios Hídricos 2030.

Avanzar en nuevas fuentes de agua también choca con la percepción. Según Acades, el 47% de los chilenos piensa que en el país hay agua en abundancia, pese a que la década 2016-2025 fue la más seca registrada.

Por ello, a diferencia de otras fuentes no convencionales, el reúso ofrece algo especialmente valioso en un escenario de cambio climático: disponibilidad relativamente constante y cercana a los principales centros de demanda.