Sin Agricultura, no hay alimentos.

Mandarinas con mejores precio

Esta temporada se proyecta una baja de 10% del volumen respecto al de 2025 -que fue récord-, pero se espera una mejor calidad y calibre. En Estados Unidos, producto de la caída de la producción de California, habría una demanda que podría impulsar al alza los precios.

Para las mandarinas, el 2025 fue de producción récord. Es por eso que, si bien para esta temporada se estima una caída de entre un 8% y un 10% en el volumen de cosecha, los resultados seguirían siendo positivos.

‘Se espera un leve aumento en producción de clementinas, cercano al +5% respecto a la temporada anterior, y volúmenes bastantes similares en mandarinas respecto a 2025, ambos en niveles altos considerando las últimas cinco temporadas, según las estimaciones del Comité de Cítricos de Frutas de Chile. En clementinas se observa un inicio más tardío en la zona norte, marcado principalmente por un avance más lento de color que de madurez interna’, dice Andrés Marín Stehr, gerente general de la Compañía Frutera Del Norte (CFN).

La leve caída de volumen tendría efectos positivos. Manuel José Alcaíno, presidente de Decofrut explica que esta la baja de producción se da principalmente porque en los huertos antiguos hay menos menos carga, ‘lo cual desde mi punto de vista es bueno porque el año pasado hubo un exceso de carga y mucha fruta, muy pequeña. Y la fruta pequeña a los clientes no les gusta’.

Aún más, la leve caída no se reflejaría en las exportaciones.

Monserrat Valenzuela, presidenta y directora ejecutiva del Comité de Cítricos explica que en la temporada pasada, ‘Chile exportó 190.910 toneladas de mandarinas, equivalentes al 38% del total de cítricos enviados al exterior’. Agrega que para esta temporada, el Comité de Cítricos ‘proyecta, en una primera estimación, un volumen de exportación similar al del año anterior, en torno a las 190 mil toneladas’.

Lo positivo es la fruta llegaría a mercados con poca oferta, lo que hace proyectar que la situación impactaría positivamente en los precios.

El principal destino para la mandarina chilena es Estados Unidos, a donde se dirigió el 92% de las exportaciones chilenas en 2025, lo que se repetiría este año. Esta temporada, en California las lluvias de otoño e invierno provocaron que la fruta tuviera menor capacidad de guarda y un cierre anticipado de su oferta.

A lo anterior se agrega que otros países que exportan hacia el país norteamericano, como Perú, que también sufrió de problemas climáticos, están con un atraso en su cosecha, lo que también sería positivo para la llegada de la fruta chilena.

‘Esto debería favorecer un movimiento más rápido para las clementinas chilenas al inicio de temporada, a diferencia del año pasado, donde el lento movimiento del mercado afectó fuertemente la condición de la fruta, especialmente en la partida’, afirma Marín.

Alcaíno coincide con que los inventarios de mandarinas americanas son menores respecto de los del año pasado y, además, están bajando rápidamente.

Agrega que ‘respecto de la condición de esos inventarios; las W. Murcott están bien, pero quedan pocas; sin embargo, las otras variedades tienen más problemas. Las mandarinas Nardocott de Marruecos ya están casi fuera, y terminaron con bastantes problemas de condición. Todo esto genera un escenario atractivo para las clementinas de Chile, que, sumado a la baja estimada de 10% en la Región de Coquimbo, hace esperar fruta de mejor calibre y mejor condición (siempre y cuando el clima acompañe)’.Todo lo anterior lleva a proyectar que la temporada será positiva para Chile.

‘Si llegamos bien allá, con una oferta un poquito menor, de fruta más grande, más sólida, yo creo que vamos a tener una muy buena partida. La falta de competencia en la parte temprana va a hacer que tengamos una muy buena temporada’, recalca Manuel José Alcaíno.

Puntos menos positivos

Uno de los elementos que podría cambiar en algo el panorama para Chile podría ser la producción de Sudáfrica, que también es uno de los principales países exportadores a Estados Unidos.

Si bien este país, el año pasado tuvo el problema de los aranceles impuestos por el Presidente Donald Trump, que se los fijó en 30%, este año vuelven al 10%, es decir, el mismo que tiene hoy Chile para su fruta.

‘Sudáfrica nos podría afectar porque el año pasado estuvieron durante gran parte de la temporada en una situación muy complicada, porque les subieron los aranceles de 10 a 30%. Entonces, eso generó una situación en que ellos se vieron obligados a mandar prácticamente la fruta de toda la temporada en dos semanas y generó una sobreoferta, que afectó los precios. Este año ya están estabilizados en su 10% igual que nosotros e íbamos a tener una temporada ordenada en ese sentido, pero yo tengo la impresión de que los sudafricanos van a aumentar su exportación’, dice Alcaíno.

Por otra parte, el alza de los costos asociados a la guerra en Medio Oriente, que ha afectado directamente a los fertilizantes y al combustible, marca una desventaja y un desafío para la industria.

‘Otro factor relevante, más coyuntural que estructural, es el alza en los costos del petróleo asociada a la situación en Medio Oriente. Esto impacta directamente en los costos de fletes terrestres, marítimos y otros ítems operacionales ligados indirectamente al valor de los combustibles’, dice Marín.

Más de 730 pequeños agricultores de Chanco reciben incentivos para fortalecer el desarrollo rural

La inversión superó los $147 millones y beneficiará a usuarios del Programa de Desarrollo Local (PRODESAL) de la comuna.

Más de 730 pequeños productores agrícolas de la comuna de Chanco fueron beneficiados con Incentivos de Capital de Trabajo, entregados a través del Programa de Desarrollo Local (PRODESAL), en una inversión que superó los 147 millones de pesos.

La ceremonia de entrega contó con la participación de autoridades provinciales, representantes del municipio y concejales de la comuna, quienes destacaron la importancia de este apoyo para fortalecer el desarrollo productivo y el trabajo de la agricultura familiar campesina.

Estos recursos permitirán a los agricultores mejorar sus procesos productivos, adquirir insumos y fortalecer sus actividades económicas, contribuyendo directamente al crecimiento y sostenibilidad del mundo rural de Chanco.

Durante la jornada, las autoridades valoraron el compromiso de las familias campesinas y reafirmaron la importancia de continuar impulsando iniciativas que promuevan más oportunidades para los pequeños productores de la comuna Con esta entrega, se busca seguir potenciando el desarrollo agrícola local y entregar herramientas concretas para fortalecer el trabajo de cientos de familias rurales, consolidando el apoyo al sector campesino y al crecimiento económico del territorio..

Exportadores de fruta suben alerta por falta de agua y cifran en US$ 8 mil millones beneficio de ampliar riego a 2030

El presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, también afirmó que el plan crearía 160 mil puestos permanentes de trabajo.

Iván Marambio está a kilómetros del país. India, China y Tailandia son parte de la agenda del mes, cuyo objetivo es abrir y sumar destinos para las exportaciones. Y quizás, por lo mismo, las palabras del presidente de Frutas de Chile develan preocupación por la falta de agua en el país y su nocivo impacto en la producción del sector.

‘Hoy el problema no son los mercados para producir, sino que tenemos limitantes internas que nos lo impiden’, contó mientras hacía una escala en Madrid antes de advertir sobre las cortapisas que representa la escasez hídrica para sumar hectáreas.

‘Tenemos ese talón de Aquiles con el agua. Necesitamos agua para producir. Y no vemos que este tema esté en la agenda de crecimiento del país y debería estarlo. Tal como estamos pensando a 2030 con la megarreforma de reconstrucción total; tal como pensamos en la estructura portuaria para 2030 o 2035, ya en la otra década, tenemos que pensar en el agua, por ejemplo, para el sector más importante de exportaciones después de la minería, como es la fruticultura’, expuso.

Marambio le puso números a su preocupación. Cada hectárea que se riega significa US$ 80 mil de impacto económico para el país. ‘Es decir, si somos capaces de regar 100 mil hectáreas, vamos a obtener para el país US$ 8 mil millones de impacto económico’, precisó.

De paso, este logro implicaría la creación de 160 mil puestos de trabajo permanentes.

Actualmente, unas 370 mil hectáreas del país corresponden a la fruticultura, incluyendo avellanos y nogales.

De las seis propuestas que han impulsado para el crecimiento, Marambio dijo que faltan justamente las relacionadas con infraestructura hídrica y portuaria. Esta última añade que está avanzando, pero en la primera ‘solamente se ven las desaladoras; pero no hay un plan de cómo llevar el agua que sale de las desaladoras, o que venga de una carretera hídrica, de trasvasije de cuenca, de irrigación, de infiltración de napas. No vemos una agenda en ese sentido’, subrayó.

Por lo mismo, espera conversar con el gobierno en un plazo breve.

‘Creo que una meta razonable es prepararse para la siguiente década en infraestructura hídrica e infraestructura portuaria, lo cual sería muy saludable para el crecimiento del país’, afirmó.

El dirigente realzó que el sector exportador más importante después de la minería, es la fruticultura, ‘y no nos podemos olvidar de ella’. Y, a diferencia del rubro protagonizado por cobre, subrayó que la fruticultura se desarrolla en un 75% en regiones. ‘Nosotros abarcamos prácticamente 14 regiones del país, y eso nos diferencia de los demás sectores productivos, que están en un par’, dijo.

Recuadro
160 MIL PUESTOS DE TRABAJO SE PODRÍAN GENERAR AL SUMAR HECTÁREAS ALA PRODUCCIÓN.

Sociedad Agrícola del Norte alerta por nuevo foco de mosca de la fruta

Desde el gremio advirtieron que el traslado de fruta desde zonas no autorizadas continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para la propagación de esta plaga, la cual no solo afecta a las exportaciones, sino que amenaza directamente a toda la agricultura, el empleo y la economía regional.

Preocupación existe en el sector agrícola regional tras la detección de un nuevo foco de mosca de la fruta en la comuna de Ovalle, situación que reactivó las alertas sanitarias y encendió el llamado de la Sociedad Agrícola del Norte (SAN A.G.) a reforzar la responsabilidad y colaboración de toda la comunidad.

Desde el gremio advirtieron que el traslado de fruta desde zonas no autorizadas continúa siendo uno de los principales factores de riesgo para la propagación de esta plaga, la cual no solo afecta a las exportaciones, sino que amenaza directamente a toda la agricultura, el empleo y la economía regional. La presidenta de la SAN A.G., María Inés Figari, señaló que ‘muchas veces se piensa que este problema solo impacta a los exportadores, pero la realidad es muy distinta. La mosca de la fruta pone en riesgo a pequeños productores, comerciantes, trabajadores agrícolas y también a los consumidores.

Esto afecta a toda la cadena productiva’. Asimismo, indicó que la aparición de nuevos focos demuestra que aún falta mayor conciencia respecto al transporte y comercialización de fruta sin control sanitario. ‘No podemos bajar la guardia. Cuando se trasladan productos desde lugares restringidos o no autorizados, se expone a toda la región a retroceder en el trabajo realizado durante años para mantener el control de esta plaga’, afirmó. Desde la SAN también hicieron un llamado a los pequeños comerciantes y a la ciudadanía a informarse y respetar las restricciones fitosanitarias vigentes. ‘Aquí todos tenemos una responsabilidad.

El daño que puede provocar una acción aparentemente pequeña termina afectando cultivos, empleos y la estabilidad de cientos de familias que viven de la agricultura’, agregó Figari. Finalmente, el gremio reiteró la importancia de apoyar el trabajo del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y reforzar las medidas preventivas para evitar que nuevos focos continúen expandiéndose en la región.

El francés que invirtió US$ 3 millones y armó una de las primeras viñas en Chiloé: “Fui un poco como el Pedro de Valdivia del vino”

Denis Duveau compró un terreno en Rilán, al sur de Castro, en 2017. Construyó allí una casa y luego sembró parras. Hoy tiene 16 000, repartidas en dos hectáreas. Su viña, Clos des Guêpes, está pronta a vender sus primeras 3 000 botellas de Pinot Noir, Chardonnay y Sauvignon Blanc. “Hace poco estuvieron aquí enólogos, sommeliers y periodistas especializados, y los consideraron vinos absolutamente atípicos dentro del panorama chileno”, dice. Aquí cuenta la historia.

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La primera señal fueron las moras. El viñatero francés Denis Duveau paseaba por Chiloé cuando vio las flores en las matas de esas frutas. Estaban por todos lados. De inmediato pensó: “Si hay moras, aquí pueden plantarse uvas. Tienen ciclos idénticos”.

Para él, eso no era un tema menor; ha estado unido al vino desde siempre: proviene de una familia que por generaciones tuvo viñedos en el valle del Loira, en Francia. La idea, entonces, le quedó dando vueltas. Era diciembre de 2016.

En 2017 se compró un campo de tres hectáreas en la península de Rilán, al sur de Castro, frente al mar, y en 2018 se construyó allí una casa a la cual se trasladó con su esposa y una hija. Ese mismo año plantó mil parras. Era una osadía: hasta entonces se habían desarrollado un par de pequeños proyectos, pero ninguno había tenido éxito. Parecía imposible. Pero él siguió adelante. “Fui un poco como el Pedro de Valdivia del vino”, se ríe.

“Planté esas primeras parras por la fuerza de la costumbre, casi por divertirme, pero muy prontamente se me despertó el virus del vino que llevo dentro y ya no pude parar. Seguí plantando más parras durante la pandemia”, cuenta. En todo caso, realizó esa labor de manera muy discreta y sin publicidad, “ya que en ese momento no sabíamos si el desafío de producir vino en Chiloé sería viable, dadas las condiciones climáticas”.

 

Hoy tiene 16 mil parras -repartidas en dos hectáreas- y una viña que se llama Clos des Guêpes . Una de las más australes en Chile, y la única que en esta isla -recalca él- produce vinos Pinot Noir, Chardonnay y Sauvignon Blanc. Las otras pocas que hay actualmente en Chiloé, que comenzaron más o menos en la misma época que Duveau, como la del enólogo Aurelio Montes, se dedican al espumante. “Sí, soy el único que hace aquí los ‘vinos tranquilos’, como se les llama a los que no tienen burbujas”, precisa.

“Mi papá era viticultor, mi abuelo y mi bisabuelo también. Mi familia siempre ha estado en el mundo del vino”, explica. De hecho, tenían una tradición de la que Denis tampoco se salvó cuando tenía apenas una semana de vida: su padre metió un dedo en una copa de vino y le mojó los labios al hijo. “Se considera un bautizo”, dice.

Cuando salió del colegio y le tocó elegir profesión, a nadie le extrañó que entrara a enología en la Universidad de Bordeaux

El viñedo familiar se llamaba Domaine des Roches Neuves y tenía 12 hectáreas. “En Francia, cada lugar tiene una denominación de origen. La nuestra era Saumur-Champigny, porque Saumur es la ciudad de la zona. Nos dedicábamos exclusivamente al Cabernet Franc y al Chenin, que es el único vino blanco que puedes hacer con o sin azúcar”, explica.

En 1991, cuando Denis Duveau llevaba una década al mando de la viña familiar, cuenta que una noche de abril tuvieron una helada tan fuerte, que la temperatura bajó a -7 grados y se quemaron de frío todas las parras. “Eso fue un 20 de abril, al día siguiente yo decidí vender la viña; sentí que ya había cumplido un ciclo”, cuenta.

Enseguida abrió otro camino. “En ese mismo tiempo, los chilenos habían encontrado la diferencia entre el Merlot y el Carmenere, una vieja cepa que viene de Bordeaux y que se había multiplicado en secreto en Chile. Yo vine acá como asesor de varias bodegas del valle central para la vinificación del Carmenere y exportarlo a Europa. Fui el primero en hacerlo, pues en ese tiempo tenía un negocio en Francia para importar el Carmenere”. Una de las marcas con las que trabajó, recuerda, fue Viña Gracia , propiedad de Pedro Ibáñez y que ya no existe hoy.

Denis viajaba a Chile, pero seguía viviendo en Francia. Hasta que en 2015 su hijo Gregoire, que se dedica a la importación de vinos chilenos en China, le dijo que viniera a ayudarlo. Para esa época ambos ya habían comprado 100 hectáreas en Curicó, donde hasta hoy producen vinos que casi en su totalidad exportan a Asia, bajo marcas que los propios clientes allá le piden en las etiquetas.

“Hacemos grandes volúmenes -explica Duveau-. Si la demanda es alta, incluso compramos uvas para producir más vinos. Tenemos un joint venture con una bodega grande de la zona para fabricarlos. El peak fue en 2021, después del COVID, cuando hicimos cuatro millones de botellas. Ahora hacemos la mitad, porque el mercado se ha deprimido”.

Denis se vino ese 2015 a Chile, junto a su esposa Cristine y a su hija Charlotte. Se instalaron por un par de años en Santiago, pero no se acostumbraron. Los afectaba la contaminación. Soñaban con vivir en el campo.

Entonces hicieron ese viaje a Chiloé y Denis Duveau vio las moras.

“Donde hay moras, tú puedes plantar vid”, repite Duveau. “En ambas, el desbrote se da al inicio de octubre; en diciembre es la floración; y las frutas ya están listas al inicio de abril”. En todo caso, explica, “eso no quiere decir que el vino vaya a ser siempre bueno”. Pero él, experto, presentía que lo que iba a hacer en ese rincón de Rilán, en un terreno con una leve pendiente de 30 grados, iba a tener buenos resultados.

Partió con contratiempos, eso sí. Su primera cosecha, en 2021, fue destruida por el oídio, un hongo blanco muy dañino y contagioso. La siguiente, del 2022, “que se veía muy prometedora”, señala, fue arrasada por las avispas. “Al menos, eso nos dejó un nombre para la viña, porque guêpes significa avispas en francés. Fue como un guiño al destino”.

La cosecha del 2023, en la cual las parras estaban protegidas con mallas, pudo realizarse con normalidad. Se hizo a mano y de manera escalonada: partiendo por los racimos más maduros y esperando a los que estuvieran más verdes. Con cuidado y respeto a la naturaleza, recalca Duveau: aquí no se usan insecticidas ni fertilizantes químicos. “Todo se hace de manera natural, como en la época de mi papá, de mi abuelo”, comenta.

Esa producción se guardó por dos años en barricas nuevas de roble francés, en una bodega semisubterránea que fue diseñada de manera artesanal. Y en julio del 2025, se embotelló en 3 000 botellas que son las primeras que venderá Clos des Guêpes. Empezarán a ser comercializadas, espera Duveau, antes de septiembre. A un precio de $ 150 000 cada una, ya que caen en la categoría de alta gama. “Eso dado su calidad y su producción limitada. Hacemos como una copa por parra”, explica.

“Hace poco, para la Fiesta del Vino de Castro, estuvieron aquí enólogos, sommeliers y periodistas especializados, y quedaron impactados por estos vinos. Los consideraron de gran calidad, absolutamente atípicos dentro del panorama chileno”.

Entusiasmado, Duveau va más allá: “Algunos nos han dicho que, con el cambio climático, Chiloé podría convertirse en el nuevo ‘El Dorado’ del vino chileno, como lo fue el valle de Casablanca en los años ‘80”.

La idea de Duveau es que estas primeras 3 000 botellas de vino, “que es poco”, aclara, sean vendidas en Chile. “Y pienso que la mayor parte la vamos a vender aquí mismo en Chiloé, porque los chilotes son muy orgullosos con lo que tiene que ver con ellos. Además, ya tengo una persona que se va a dedicar a la venta de mi vino aquí en la isla”.

En Santiago, cuenta, ya está en contacto con el conocido sommelier Héctor Vergara , con quien se conocen hace años y es uno de los socios fundadores de las tiendas El Mundo del Vino.

Duveau apuesta a ir creciendo en volumen de producción, aunque siempre acotado a un terreno que es pequeño. Así, para la cosecha de 2026, que acaban de terminar a fines de abril, esperan acercarse a las 4 mil botellas. “Aunque estimo que esto será recién un negocio rentable cuando logremos 10 000 botellas al año”, señala. Y con optimismo calcula un plazo para lograrlo: dos años más.

“Como ya la viña tiene siete, ocho años, se considera adulta; y entonces puedes aumentar su rendimiento sin peligro de matar la parra. Así, este invierno vamos a hacer una poda que se llama el cordón de royat. Eso hará que cada rama va a doblar su cantidad de racimos. De seis vamos a ir a 12. Por eso digo que en dos años deberíamos subir a 10 000 botellas”, señala.

“Eso es poco también, pero dan los números: si voy a vender a $ 150 000 al público, eso menos los impuestos quedaría en unos US$ 80 netos la botella, que multiplicado por 10 000 te da aproximadamente un millón de dólares”.

En la cámara del Zoom, Duveau se ve relajado. Cuenta que cumplió 78 el día anterior. A su lado está su hija, que no se ve en la imagen pero que lo socorre cuando su padre necesita traducir una palabra del francés al castellano, pese a que su español es bastante fluido.

“Estoy orgulloso de realizar este proyecto -confiesa-. Al inicio fue un desafío y no sabía si había una puerta de salida. Y hoy veo la calidad de los vinos”. Pero reconoce que está un poco cansado. Y no descarta la venta de Clos des Guêpes más adelante. “Nadie es eterno. Entonces hay que saber dar la mano. Por eso me gustaría quizás en el futuro próximo vender la viña a alguien que le interese el vino. Me gustaría que fuera a un chileno, más joven y que tenga energía. No olvidemos que una viña puede vivir 100 años”.

Subsecretario de Agricultura confirma gestiones con agroindustrias para enfrentar crisis remolachera

En su visita a la provincia de Biobío, Francesco Venezian reveló reuniones con distintas empresas del rubro agrícola y hortícola con el objetivo de generar alternativas para productores afectados tras la suspensión de la contratación de remolacha anunciada por Iansa, además de abordar la necesidad de entregar ‘certeza productiva’ al sector agrícola regional.

La paralización de la recepción de remolacha para la temporada 20262027 y las alternativas que se analizan para los agricultores afectados marcaron parte de la visita del subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, a la provincia de Biobío, donde abordó además el escenario agrícola regional y la necesidad de entregar ‘certeza productiva’ al sector.

El escenario se arrastra desde el 29 de abril, cuando Empresas Iansa informó que no contratará remolacha para la producción de azúcar durante la temporada 2026-2027 en su planta de San Carlos, región de Nuble, decisión que generó preocupación en productores de Biobío y otras regiones del centro sur.

Posteriormente, el lunes 4 de mayo, dirigentes de la Federación Nacional de Remolacheros (Fenare) viajaron a Santiago para reunirse con autoridades del Ministerio de Agricultura y plantear los efectos de la medida sobre productores, empleo y superficie cultivada.

En ese contexto, el subsecretario confirmó gestiones con distintas agroindustrias para buscar alternativas productivas destinadas a agricultores afectados por la suspensión de la contratación de remolacha.

Las declaraciones fueron realizadas durante el seminario ‘Desafíos de seguridad para el sector rural de Biobío’, organizado el pasado viernes 15 de mayo de manera conjunta por el Observatorio de Delitos Rurales de Socabío y Empresa Periodística Biobío.

¿Cuál es la relevancia que sigue operativa procesando tiene para el sector agrícola contar con instancias como el seminario ‘Desafíos de seguridad para el sector rural de Biobío’?

—Muy contento por el grado de profesionalismo que se le está colocando a una problemática como el robo en sectores rurales, a través de organizaciones como Socabío, que está levantando este observatorio del delito. Es relevante porque expone la realidad que está pasando en el sector rural y cómo afecta no solamente al agricultor, sino también a toda la comunidad que depende de esta actividad.

Hoy día se están analizando distintas problemáticas y también cómo se recopila la información de las denuncias. Eso permite estandarizar antecedentes y entender por qué muchas veces no se denuncia. Existe bastante desilusión respecto al avance de las investigaciones o las sanciones finales que puedan existir frente a un delito.

¿Cuál es la evaluación que realizan desde el Ministerio de Agricultura respecto al impacto que tendrá la suspensión de la contratación de remolacha para la temporada 2026-2027?

—Hoy día la superficie total afectada son 6.400 hectáreas, de las cuales 4.250 hectáreas están en manos de 238 productores. Esto afecta a las regiones del Maule, Ñuble y Biobío, y dentro de ellas, Biobío tiene cerca de 3.100 hectáreas afectadas. Lamentablemente es una decisión que impacta a un sector remolachero importante del país y a una industria que lleva muchos años en Chile.

Iansa, más que un cierre, está realizando una paralización de su planta respecto a la remolacha, porque la planta sigue operativa procesando azúcar de caña. El mercado internacional de la caña hoy es más económico y rentable. Eso no quiere decir que en dos o tres años no pueda existir nuevamente interés por producir remolacha, pero un agricultor que queda desilusionado difícilmente va a esperar ese tiempo para volver a sembrar.

¿Qué acciones concretas está desarrollando el ministerio para apoyar a los productores afectados?

—Nos hemos reunido con todos los actores: la Federación de Remolacheros, la industria, agricultores de Ñuble y ahora también de Biobío, para ver qué herramientas disponemos como ministerio para colaborar frente a esta afectación de hectáreas productivas.

Hemos tenido reuniones con cinco agroindustrias dedicadas a distintas producciones, como granos, tomate, achicoria y otros rubros hortícolas, para ver si requieren mayor superficie y puedan absorber parte de estas hectáreas que van a quedar disponibles. Hay dos industrias que ya han mostrado interés y estamos terminando otras conversaciones para después hacer el nexo entre estas empresas y los agricultores.

Más allá de las coordinaciones, ¿el ministerio puede actuar ante una decisión tomada por una empresa privada?

—Es una decisión de privados. Nosotros no tenemos atribuciones para obligar a que una industria siga procesando un producto que le está generando pérdidas durante las últimas temporadas.

Lo que sí podemos hacer es generar articulación y utilizar herramientas del ministerio a través de programas de la Comisión Nacional de Riego (CNR), del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), del programa de suelos degradados o de INDAP para los pequeños productores, de tal manera de ayudarlos en procesos de reconversión y cofinanciamiento.

También interactuamos con otros ministerios para analizar alternativas que permitan que el productor siga produciendo y manteniendo actividad agrícola en estas zonas.

Desde la Federación Nacional de Remolacheros han manifestado preocupación ante la posibilidad de que esta paralización pueda extenderse en el tiempo. ¿Qué mirada tiene el Gobierno frente a ese ¿escenario?

—Nosotros analizamos distintas alternativas para quienes quieran mantener la remolacha. Hoy día puede existir una alternativa vinculada al bioetanol o eventualmente alguna planta más pequeña dedicada a la producción de azúcar en Chile, entendiendo que gran parte del azúcar que consumimos es importada.

Pero eso no depende directamente del Ministerio de Agricultura. Nosotros podemos reunir información, articular actores, conversar con
otros ministerios y apoyar mediante algunos instrumentos, incluso con Corfo, si existe interés de continuar con esta producción. Ese es nuestro objetivo como ministerio.

La provincia de Biobío mantiene una fuerte actividad agrícola. ¿Cuál es la importancia de trabajar con los agricultores de esta zona?

—Nosotros tenemos que dar certeza productiva. El agricultor necesita reglas claras y que los servicios del agro estén realmente al servicio de los productores. Tenemos servicios como Conaf, SAG, Indap, la Comisión Nacional de Riego, entre otros, cuyo objetivo es potenciar esta actividad y permitir que siga siendo rentable en el tiempo.

Lo importante es que las familias puedan proyectarse en la actividad agrícola y evitar un problema que hoy nos preocupa mucho, que es la desafectación del suelo agrícola. Las parcelaciones se han transformado en una competencia mucho más rentable para muchos propietarios, y la única manera de evitar que el país siga subdividiendo suelo agrícola es que al agricultor le vaya bien y no tenga que deshacerse de su propiedad.

Abren nueva convocatoria para inversiones productivas contra la mosca de la fruta

Con recursos del Fondo Regional de Productividad y Desarrollo (FRPD), el Gobierno Regional y el Consejo Regional siguen entregando financiamiento para erradicar la plaga que afectada a agricultura de Arica y Parinacota.
No hay primera sin segunda… por lo que el Gobierno Regional y el Consejo Regional abrieron la convocatoria número 2 del programa Activa Inversión “Fortalecimiento productivo y control de la mosca de la fruta en la agricultura regional de Arica”.

La iniciativa es financiada por el Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo (FRPD) a través de los programas Activa Inversión de Corfo para apoyar inversiones orientadas a combatir la plaga que ha afectado a la economía agrícola de la región.
“El Consejo Regional y el Gobierno General estamos muy comprometidos de apoyar a las y los agricultores de la región, sobre todo con el problema de la mosca de la fruta. Por lo tanto, está abierto el concurso para que postulen y generen inversiones que permitan enfrentar las pérdidas a causa de la mosca de la fruta”, destacó el gobernador regional, Diego Paco Mamani.
Las postulaciones estarán abiertas hasta las 15:00 horas del próximo jueves 04 de junio de 2026 a través de la web Corfo (www.corfo.gob.cl) o en el siguiente enlace: https://www.corfo.gob.cl/sites/cpp/convocatoria/dip-arica-2-convocatoria-2026/
FONDOS REGIONALES
La convocatoria, que cuenta con un total de $154.393.500 del FRDP, busca restaurar la capacidad de producción afectada por el ingreso y propagación de la mosca de la fruta, mediante tecnologías que aumenten la resistencia de los cultivos frente a brotes de plagas y favorezcan una agricultura más sostenible y competitiva en el largo plazo.
Las postulaciones se deben efectuar a través de un Agente Operador Intermediario con convenio vigente con Corfo Arica y Parinacota. Así las y los usuarios pueden hacerlo con Codesser, Gedes o Cordenor.
El foco territorial considera únicamente proyectos que se ejecuten en la comuna de Arica con una inversión igual o superior a 12 millones de pesos y el plazo máximo de ejecución será de 18 meses.
El cofinanciamiento que se entregará por proyectos individuales es hasta el 60% del costo total del proyecto con un tope de $25 millones. Mientras que el aporte empresarial podrá ser 50% valorado y el otro 50% aporte pecuniario.
Iniciativa Activa Inversión “Fortalecimiento productivo y control de la mosca de la fruta”, código BIP 40075542, financiada por el Gobierno Regional de Arica y Parinacota y aprobado por el Honorable Consejo Regional, con recursos del Fondo Regional para la Productividad y el Desarrollo, año 2025.

Visas laborales caen en el primer trimestre de 2026 y bolivianos consolidan su liderazgo

Pese al aumento de la presencia de bolivianos, las entregas de visas laborales totales en el primer trimestre del 2026 bajaron un 12,4%, en comparación al mismo período del año pasado, llegando a 58.203. Las visas para los trabajadores de Bolivia subieron 6,8% en 12 meses, con 41.776. La mayoría de ellos se desempeña en laborales agrícolas de temporada.

Ya no es una tendencia, sino que una consolidación. La presencia de trabajadores bolivianos en el país sigue y crece relegando al segundo lugar a los ciudadanos venezolanos. Desde 2017 los ciudadanos venezolanos lideraban en la entrega de visas laborales para poder trabajar en Chile, pero sostenidamente desde 2024 ha venido tomando mayor fuerza la presencia de la fuerza laboral boliviana. Una clara señal de esto fue lo registrado el primer trimestre de 2024 cuando las cifras del Servicio Nacional de Migraciones arrojaron que los ciudadanos bolivianos encabezaron la lista de este tipo de visas. En ese momento se informó que entre enero y marzo se entregaron 39. 114 permisos laborales a bolivianos, un 869% más que el mismo período del año previo, y 319% superior a las 9. 322 visas que se concedieron a venezolanos en igual lapso, y que quedaron en segundo lugar. Esa tendencia se consolidó al término del primer semestre de ese año. De acuerdo al organismo a cargo de gestionar las visas laborales, se dieron 70. 191 a bolivianos, un alza de 533% versus enero-junio de 2024. Luego quedaron los venezolanos, con 14. 242 visas, una caída de 21,3%. En 2025 continúo la aceleración del visado para bolivianos y ahora durante el primer trimestre del 2026 aumentó su presencia. De acuerdo a cifras del Servicio Nacional de Migraciones, se entregaron 41. 776 visas laborales para ciudadanos bolivianos, y es un 6,8% mayor a lo entregado en el mismo período del año pasado. Esto además reflejó un aumento en la participación de bolivianos sobre el total de visas entregadas. Si en el primer trimestre del 2025, las visas laborales para bolivianos representaban el 59%, ahora, en el primer trimestre del 2026 representó el 72% del total de las visas otorgadas. ¿A qué se debe? Frank Sauerbaum, director Nacional de Migraciones lo explica así: “Tenemos un acuerdo con Bolivia para poder tener visas de trabajo temporales en 15 días gratuitamente, y eso ha fomentado, obviamente, el trabajo de temporada para el mundo del campo”. En ese contexto, el jefe de ese servicio añadió que “estamos haciendo pequeños ajustes a esa normativa que tenía algunos vacíos legales que permitían finalmente que los bolivianos pudieran quedar con residencia, pero, en general, esa es una normativa que ha funcionado bastante bien”. El pre side nt e de la So cie d a d Na cion a l de Agricultura, (SNA), Antonio Walker, lo analiza desde su experiencia en la práctica del día a día. En su argumentación expresa que la llegada de trabajadores bolivianos responde principalmente a la falta de mano de obra chilena que quiera ir al campo a cosechar y hacer ese trabajo de temporada. “Con la fuerza laboral nacional no damos abasto para absorber las labores de la agricultura chilena. Ejemplo, cosechas, podas, ajustes de carga entre otros. Es bien paradójico esto, porque uno dice: tenemos casi un 9% de cesantía, pero ocurre que después de la pandemia hay muchos trabajos agrícolas que, por su esfuerzo físico, por no ser trabajos calificados, los chilenos no han vuelto al campo a realizarlos”. Para el dirigente gremial “los bolivianos tienen una cultura agrícola muy desarrollada, están acostumbrados a trabajar al campo y han visto en Chile una fuente laboral muy importante que le ha cambiado su nivel de vida”. Por lo mismo el hecho de que se haya implementado esta visa laboral más expedita ha permitido que todos los que ingresen al país a trabajar en la agricultura lo hagan de manera regularizada. Si los bolivianos han aumentado su presencia en el país, la contracara de aquello es la disminución de la entrega de visas laborales para venezolanos. Si en el primer trimestre del 2024 se entregaron 9. 322 visas que, a venezolanos, ahora, en este trimestre el número fue de sólo 5. 156 lo que se traduce en una caída de 45% en un año. “Efectivamente, ya desde hace tiempo se viene estancando el flujo de migrantes venezolanos que vienen por trabajo, y ahora lo que está ingresando son personas que acceden a visas de unificación familiar”, afirma Thayer. .

Costos bajan proyección de siembra

Los cultivos anuales enfrentan un doble golpe: precios de la materia prima bajos e insumos caros. Mientras que en Malleco se espera una caída de más de 10% en la siembra de trigo, en la Región de O’Higgins se necesitaría un rendimiento de 212 quintales por hectárea para recién pagar los costos.

‘Estamos preocupados, por acá el ánimo de los agricultores es malo en estos momentos. Hay asociados que ya decidieron que se van a achicar en la temporada 2026-2027, que dejarán de sembrar 100 o 200 hectáreas de trigo por los altos costos. Este ha sido uno de los comienzos de temporada más angustiantes que recuerde’, advierte Sebastián Naveillán, presidente de la Asociación de Agricultores Victoria-Malleco, en la Región de La Araucanía.

El dirigente sureño explica que el alza de fertilizantes está golpeando a los productores de trigo. Los cerca de $900 que cuesta hoy el kilo de urea, 73% más que la temporada pasada, junto a los bajos precios internacionales y locales del cereal, han hecho que las siembras de trigo invernal lleven un avance bastante menor en su zona respecto de lo tradicional para mediados de mayo.

Una tendencia que ya adelantó el raps —el primer cultivo anual en sembrarse cada temporada—, en que se estima que se dejaron de cultivar entre 10 mil y 15 mil hectáreas sobre la superficie proyectada inicialmente.

En cambio, en el lupino, un cultivo de baja rentabilidad, pero que casi no requiere de fertilización, las hectáreas deberían crecer.

‘Las semillas de lupino están prácticamente agotadas. No se gana plata con ese cultivo, pero tampoco se pierde. Ayuda a pasar el año’, sostiene Julio Oberg, asesor agronómico de la Región de La Araucanía.

Eso sí, el auge del lupino no moverá mucho la aguja del uso de la tierra, pues se trata de un cultivo de baja superficie: en 2025 solo se sembraron cerca de 12 mil hectáreas.

Hasta iniciada la primavera, los agricultores tienen tiempo de hacer sus apuestas de la siembra de cultivos anuales para la campaña 2026-2027. La cuenta regresiva parte con el trigo intermedio y sigue con la avena, la cebada y el maíz.

‘La temporada 2026-2027 se ve especialmente exigente para los cultivos extensivos. La presión simultánea de fertilizantes, petróleo, fletes y financiamiento cambia de manera importante la decisión de siembra. En trigo y maíz, el problema no es solo que suba un insumo específico, sino que se encarecen varios componentes al mismo tiempo: fertilización, labores mecanizadas, cosecha, transporte y capital de trabajo. La consecuencia probable es una decisión de siembra más selectiva. Los agricultores con buenos suelos, buen manejo, acceso a financiamiento y posibilidad de vender con mejores condiciones podrán sostener la superficie. En cambio, productores con menor liquidez o rendimientos más cercanos al promedio podrían reducir superficie, bajar tecnología o cambiar de cultivo. Ese ajuste, sin embargo, debe hacerse con cuidado: reducir fertilización para ahorrar caja puede terminar bajando el rendimiento y empeorando el margen’, afirma Francisco Gana, jefe del Departamento de Estudios de la Sociedad Nacional de Agricultura.

Jaque al rey

Un alza abrupta de los costos no es extraña para los cultivos anuales en Chile. Por ejemplo, a fines de febrero de 2022, Rusia invadió Ucrania y los precios de los fertilizantes y del petróleo se dispararon. La época del año coincide con el ataque de EE.UU. e Israel a Irán en 2026.

La gran diferencia es que en 2022 también subieron fuertemente los precios de los commodities agrícolas. Por ejemplo, a inicios de mayo de ese año, según Odepa, el costo alternativo de importación de trigo panadero argentino llegó a $46.817 el quintal, mientras que hoy está a $25.654 el quintal.

Según la proyección de la SNA, salvo un aumento de precios, el trigo de invierno en zona de secano en La Araucanía requiere alrededor de 91,5 quintales por hectárea para cubrir costos, una cifra bastante superior a los rendimientos promedio usuales. Es decir, para una parte importante de los agricultores sureño cada hectárea sembrada en la actualidad significa perder más dinero.

Un golpe directo al mentón del agro sureño, pues el trigo es el rey de los cultivos anuales y en la última temporada superó las 155 hectáreas sembradas.

‘Nuestra proyección es que en la zona de Victoria y Malleco la superficie de trigo va a disminuir sobre el 10% en la nueva temporada’, advierte Sebastián Naveillán.

En tanto, Andreas Köbrich, agrónomo de la Gerencia de Operaciones y Desarrollo de Cotrisa, afirma que ‘probablemente la superficie sembrada de trigo pueda disminuir. Sin embargo, el nivel del manejo tecnológico utilizado, que tiene directa relación con el costo total en que incurra el agricultor, será determinante en el volumen final cosechado, lo que por de pronto es poco realista anticipar’.

Un fenómeno que Julio Oberg ha observado en el último tiempo es que, donde sea técnicamente factible, los agricultores prefieren saltarse la posibilidad de colocar trigo de invierno y esperar la siembra de variedades intermedias. La decisión pasa porque el primero requiere colocar 550 kg de urea en el suelo para apoyar el crecimiento del cereal, mientras que el segundo solo necesita cerca de 400 kilos de urea por hectárea, aunque los rendimientos también bajan.

Maíz, a la espera

Según el último informe de Odepa, el costo alternativo de importación del maíz amarillo argentino llegó a $236 el kilo en mayo, mientras que a comienzos de año la cifra era de $244 el kilo.

Los trasandinos vienen de una cosecha récord en granos y cereales que deben colocar en el mundo, lo que presiona los precios, incluso a pesar de que usualmente el maíz sube cuando el petróleo lo hace, por ser materia prima para producir etanol.

Aunque el maíz ha crecido en el sur en las últimas temporadas, apoyado por la demanda local de los predios productores de leche, es clave en las zona centro sur. Su superficie sigue siendo relevante y el año pasado sumó 46 mil hectáreas en Chile.

Por eso, lo que pasa con ese grano es fundamental para el agro nacional. El problema es que se trata de uno de los cultivos más demandantes de fertilizantes —una hectárea de maíz requiere de 900 kilos—, por lo que lo golpea más fuerte el alza de ese insumo.

Juan Pablo Sandoval, gerente comercial de Trimma, explica que establecer una hectárea de maíz requería de una inversión de $3,5 millones en los últimos años, mientras que dadas las actuales condiciones de mercado, un agricultor debe desembolsar $4,5 millones por hectárea.

‘Será muy difícil para los productores más chicos de maíz mantenerse en el rubro en la temporada 2026-2027’, sostiene Sandoval.

De hecho, en la SNA calculan que un maíz de alta tecnología en la Región de O’Higgins requiere de un rendimiento de 212 quintales por hectárea para cubrir los costos, un nivel mucho más alto que el promedio nacional.

Por eso las esperanzas de los agricultores están puestas en que los próximos meses bajen significativamente los insumos, especialmente los fertilizantes. Aunque las siembras del grano se hacen entre septiembre y octubre, se requieren unos dos meses —principalmente debido a la logística naviera— para que la transmisión de los precios a la baja en los puntos de origen se materialice en Chile.

Cebada crecerá 46%

Aunque las luces se las llevan el trigo y el maíz, la canasta de cultivos anuales tiene más cartas.

El lupino puede ser atractivo porque depende menos de la fertilización nitrogenada. Sin embargo, no basta con que el costo agronómico sea menor: deben existir comprador, precio y salida comercial cierta, lo que es su principal incógnita. Un exceso de oferta en la cosecha 2027 puede ser muy difícil de manejar.

Francisco Gana señala que en el trigo candeal, que se destina a la fabricación de pastas, y la cebada, que se destina a la industria cervecera, la clave será sembrar con una señal comercial clara: contrato, parámetros de calidad, bonificaciones, castigos y logística.

Luis Eduardo Herrera, gerente agrícola de Maltexco, afirma que para la temporada 2026-2027 proyectan un aumento importante de superficie de cebada cervecera, creciendo 46% para alcanzar 18.000 ha.

‘Manteniendo nuestro foco en asegurar abastecimiento local de calidad y fortalecer relaciones de largo plazo con los agricultores. Este fuerte aumento responde tanto a una mayor demanda como una reducción en la recepción registrada en la temporada anterior, que se vio afectada por intensas lluvias durante el período de cosecha. En el horizonte de mediano plazo, las proyecciones de consumo de malta y cerveza se mantienen relativamente estables, aunque siguen influenciadas por las tendencias de consumo, las existencias disponibles, el comportamiento de los mercados internacionales y las condiciones productivas esperadas para la próxima campaña’, sostiene Herrera.

En avena, se advierte un escenario delicado. ‘La información de mercado muestra dos problemas simultáneos: precios más bajos y pérdida de calidad por lluvias. Aunque los rendimientos físicos pueden ser buenos en ciertos predios, la rentabilidad depende de lograr condición molinera. Si una parte relevante termina como forraje o consumo animal, el precio efectivo baja y el margen se estrecha. En el ejercicio de costos, la avena queda con el punto de equilibrio más alejado: requiere sobre 118 qq/ha, frente a una ficha de 79 qq/ha y un promedio nacional reciente de 52 qq/ha’, sostiene Gana.

Promover transparencia

Los agricultores no se quedan de brazos cruzados frente a la actual coyuntura de los cultivos anuales.

Juan Pablo Sandoval advierte que no se debe relajar las inversiones en fertilización.

‘Ahorrar en fertilizantes, en términos generales, es un error pues hay un impacto directo en el rendimiento’, sostiene el ejecutivo de Trimma.

En tanto, Luis Eduardo Herrera afirma que ante un escenario de alta incertidumbre en costos agrícolas, particularmente asociado a fertilizantes, combustibles y tipo de cambio, ‘toma aún más relevancia avanzar hacia modelos productivos más eficientes y resilientes. Un ejemplo de ello es el reciente reconocimiento internacional obtenido por Maltexco y productores asociados en los premios RMI Analytics, que destacó el trabajo realizado en la cadena de valor chilena de la cebada cervecera, destacando una agricultura sustentable y reducción de huella de carbono en la producción de cebada cervecera en Chile’.

En la Sociedad Nacional de Agricultura afirman que se debe mejorar la información para la toma de decisiones de siembra. En el gremio señalan que en una temporada de márgenes estrechos, el productor necesita saber antes de sembrar cuál es su costo por hectárea, su rendimiento de equilibrio y el rango de precios esperable. Afirman que Odepa y Cotrisa ya generan información relevante, pero debería presentarse en herramientas más simples, por zona y por cultivo, para que productores, asesores y bancos puedan usarla en decisiones concretas.

La segunda medida que propone la SNA es apoyar la liquidez de capital de trabajo. Muchos agricultores pueden ser técnicamente viables, pero están financieramente tensionados porque deben comprar fertilizantes caros, financiar labores y vender en cosecha por necesidad de caja. Líneas de crédito oportunas, garantías, financiamiento para compra anticipada de insumos y mecanismos de guarda pueden evitar ventas forzadas en el peor momento, sostienen.

‘Hay que fortalecer la transparencia del mercado. En cultivos donde hay pocos poderes compradores o contratos industriales, es clave que los productores conozcan precios, bases de cálculo, descuentos por calidad, costos de flete y alternativas de comercialización. En esta temporada, la recomendación central es no sembrar solo mirando el precio nominal, sino calcular el punto de equilibrio predial y asegurar, cuando sea posible, una estrategia comercial y financiera antes de tomar la decisión’, sentencia Francisco Gana.

Recuadro
900 pesos cuesta el kg de urea en La Araucanía, 73% más que en 2025.

– ‘La recomendación central es no sembrar solo mirando el precio nominal, sino calcular el punto de equilibrio predial y asegurar, cuando sea posible, una estrategia comercial y financiera antes de tomar la decisión’. Francisco Gana SNA

– ‘Ahorrar en fertilizantes, en términos generales, es un error pues hay un impacto directo en el rendimiento’. Juan Pablo Sandoval Gerente Comercial Trimma

– ‘Este ha sido uno de los comienzos de temporada más angustiante que recuerde’. Sebastián Naveillán Presidente de la Asociación de Agricultores Victoria-Malleco

– Temor de los paperos por fin de la remolacha

‘Hay preocupación por parte de los productores de papa de la Región de La Araucanía por el fin de la remolacha’, advierte Julio Oberg, asesor agronómico.

Oberg advierte que las 7 mil hectáreas que ya no se sembrarán de remolacha en 2026-2027 deben ir a otros cultivos. Cree que dado que el maíz no es opción, pues está en un nivel muy caro de producción, las papas aparecen como una opción en el horizonte de los agricultores de Ñuble.

‘Se sabe que hay varios agricultores de esa zona que están cotizando semillas de papas para la próxima temporada’, advierte Oberg.

Frutas de Chile participa en jornada de análisis sobre la actualización de normativa china para los alimentos importados

El gobierno de China anunció la entrada en vigor de una nueva normativa que reemplaza el Decreto 248 a partir de junio de 2026, impactando directamente en los protocolos de registro y supervisión fitosanitaria para el ingreso de productos frescos al gigante asiático.

Con la finalidad de analizar las implicancias de la nueva normativa de seguridad alimentaria de China en las exportaciones de alimentos, la Subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei) llevó a cabo el Seminario sobre la “Ley de Seguridad Alimentaria de China”, el cual contó con las intervenciones de representantes de la Subrei y Odepa, además de gremios como Frutas de Chile, ChileCarne, Chilealimentos y el Consejo del Salmón.

Es importante recordar que la Administración General de Aduanas de la República Popular China (GACC) oficializó recientemente la publicación del Decreto 280, bajo el nombre de “Regulations of the People’s Republic of China on the Registration and Administration of Overseas Manufacturers of Imported Food”. Esta normativa, cuya vigencia comenzará el 1 de junio de 2026, marcará el fin de la era del Decreto 248, instrumento que actualmente rige el control y la supervisión de las empresas internacionales que envían alimentos al mercado chino.

Este cambio normativo es de vital importancia para el sector de productos frescos y frutas de Chile, ya que, el Decreto 280 profundiza en el marco general de inocuidad y cumplimiento fitosanitario que China exige a sus proveedores globales. El nuevo instrumento legal actúa como una evolución del sistema de registro, buscando fortalecer la trazabilidad y los estándares de sanidad desde el origen, lo que obliga a los exportadores y establecimientos procesadores de frutas a una revisión exhaustiva de sus protocolos de cumplimiento actuales.

Un aspecto crítico para los exportadores de productos frescos es que el Decreto 280 se presenta como un marco general que aún requiere de definiciones específicas por parte de la autoridad china. Al igual que sucedió con la normativa anterior, se espera que la GACC publique próximamente el catálogo final de productos sujetos a registro y los lineamientos operativos adicionales. Estas notas interpretativas serán fundamentales para entender cómo se aplicarán los controles fitosanitarios y de bioseguridad en las plantas empacadoras y centros de procesamiento de frutas

En este marco, Frutas de Chile, a través de su secretario general, Rodrigo Gallardo, participó en este Seminario, integrando una mesa redonda donde se analizó la relación comercial de alimentos entre Chile y China, junto con los principales hitos y desafíos asociados al cumplimiento regulatorio, instancia de análisis a la que también se sumaron representantes de ChileCarne, Chilealimentos y el Consejo del Salmón.

Hoy, China es el principal destino de las frutas frescas chilenas en términos de valor, con más de US$3.400 millones FOB en 2025 (BancoCentral) y el 50,6% del total enviado al mundo en frutas en valor. Asimismo se destaca que Chile es el único país en el mundo que tiene todas sus frutas frescas aprobadas de ingresar al mercado chino, así como también la primer país a nivel latinoamericano en lograr la certificación fitosanitaria 100% online (e-Phytos).

Respecto a la nueva disposición china, Rodrigo Gallardo, puntualizó: «A pesar de que esta normativa en particular no tiene efecto directo sobre la fruta fresca, sino más bien sobre alimentos procesados y mínimamente procesados, nos parece importante mencionar que debemos monitorear la implementación y despliegue de esta norma, en especial considerando que la lista de categorías de productos que están cubiertos en la iniciativa será ´dinámica´. Nuestra industria cumple hoy con procesos de registro y auditoría similares para las exportaciones a China, pero que son administrados por una división distinta de la Aduana, por lo que si, eventualmente, alguna fruta ingresa a este nuevo sistema, las empresas tendrán que realizar los registros respectivos -tanto del procesador como del producto-, en una plataforma distinta, y de forma previa a la exportación».

Agregó: «Por ahora, nos parece un avance importante para garantizar la seguridad de los alimentos que se consumen en China, tanto locales como importados, donde nuestro país puede aprovechar los avances que ha obtenido en materia de aseguramiento de la inocuidad y la trazabilidad, para fortalecer su posicionamiento como socio comercial estratégico y confiable».

Mayor información sobre el decreto 280 , hacer clic aquí